Adriana RodríguezImagem criada pela IA do Gemini – https://gemini.google.com/app/07bfdc50c9b08836?utm_source=app_launcher&utm _medium=owned&utm_campaign=base_all
Camino tus huellas, senderos de piedra y papel, bisagras de viento aturdido colándose por las grietas, el hambre, el frío y una gota de fe.
Camino por tus miradas, cortinas de ventanas con cristales rotos que cortan mi lengua, sangrando de las huellas los ojos, las manos y la piel.
Camino por tus yemas, lunares de tierra, a la sombra del barro que cubre con memorias las horas que no fueron, los tiempos de mañana, la nostalgia del ayer.
Camino por el sonido de una voz que calla, que mira de espaldas la sonrisa fingida, la misericordia disfrazada, yendo de puntas sobre almohadas que se han hecho de roca.
Camino por el aroma de los deshechos del mundo, mirando un segundo un cesto lleno de sobras, una ceguera cargando zozobra, mil y unas palabras ahogadas entre adoquines de asfalto.
Camino por las puertas que se cierran de prisa, por las horas más frías y el invierno largo. Camino extendiendo la mano, elevando plegarias y mordiendo los labios.
Camino y camino despacio por todo este mundo del que vecino he quedado.
Jane NashImagem criada pela IA do Gemini – https://gemini.google.com/app/8215fbeac1f86aa8?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all
The snow geese scratch on the iced pond Specks amongst the brown reeds The white landscape reminiscent Snowmen on the lawn Carrots for noses Shiny dirty obsidian for eyes Who has coal anymore?
This adult scene of geese, of ice, of snow Has replaced childish games Without the young there is no impetus But barren wombs can still take comfort In barren landscapes The birds bringing hope From their overseas adventures
As the earth greens so do the snow geese fly Spectacular in their wing span Connected in flight It takes only a little imagination To see them go Waiting for their return When fingers hide in wool and fur.
Ella DominiciImagem criada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/s/m_6a3e7f945fdc819197e4df0f9555eae9
O sublime mora em minha mente, confidente desse instante presente. No tédio exalo o que se cala obra viva, luta e fala contra o caos persistente.
Mergulho no abismo, sem alarde, irmão da música em tom grave. Que beleza há no fim que invade, e à dor, rainha tão suave, minha alma inteira arde.
Nas letras, visões tão passageiras, notas lúgubres, flores estrangeiras. Como Flores do Mal, me tomam, nu, com vaidade anarquista à flor do azul, nesta conquista derradeira.
Vozes que não sei dizer, mas que me fazem compreender. Na partitura da lembrança, ecoam cólera e esperança dor vestida de prazer.
Despeço-me, em fim tardio, do que fui — por desafio. Aceito-me, enfim, na contradição do que pulsa em meu coração: silêncio e bravio estio.
No acorde final que me invade, sou dois: saudade e claridade. O outro de mim — tão real — é pétala branda e madrigal nas marés da eternidade.
Logo da seção O Leitor ParticipaImagem criada pela IA do Gemini – https://gemini.google.com/app/6e74c6b733941b6c?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all
Sadness soared high, turned into the sky. Nothing feels like sorrow now.
After a protracted silence, some ancient reminiscence echoes in the emptiness. It is yours; you are in it.
“Are you my shackle or my freedom?” it asks and slowly merges with the sky.
M. B. Ahmad Vali
Original (Telugu): Ahmad Vali Translation: Elanaaga
Onda de Tristeza
A tristeza alçou voo, elevou-se ao céu.
Nada se compara à tristeza agora.
Após um longo silêncio, alguma reminiscência ancestral ecoou no vazio.
É sua; você está nela.
“Você é meu grilhão ou minha liberdade?” perguntou, e lentamente se fundiu com o céu.
M. B. Ahmad Vali
Original (Telugu): Ahmad Vali Tradução: Elanaaga
Ahmad Vali
M. B. Ahmad Vali is a 57 year-old poet from Narsipatnam village, Andhra Pradesh State, India. He runs a small business. His writings keep appearing in the local Telugu periodicals as well as social media such as Facebook on and off.
Marta OliveriImagem criada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/c/69fa7ccc-0da4-832e-9b96-b32664cbe170
Todo es inútil si tendemos inválidos los brazos a la sombra. Todo se tiñe de furioso abismo del ser hacia un caer interminable. Todo absolutamente se destempla, se anuda cuando la pena de tu hermano no te atañe. Vanidad que enajena. Laberintos de espejos tocando su propia piel en el cristal ya exangüe. Es inútil el abrazo como quiso el poeta Celebrando aquel sueño libertario de descerrajar la tierra de fronteras horizontes fugitivos, en migración de pájaros… Cóndores del azul contándonos que existe un más allá del ojo mínimo que suponemos máximo. Si gana el miedo al fin negándose en afanes que transmutan el imperio en loor inextirpable. ¿Cómo no naufragar tus manos entre ríos? ¿Cómo no morirse de pena ante la aurora Sabiendo que tal vez, por atávico sino no exista ya otra al borde de tu vida y las otras?. Comprendiendo que este fin es epitafio altivo, que nunca rezará sobre lápida alguna. Ni el jardín de la muerte navío de los años que vino a izar su vela el niño en su alba cuna para anclar en crepúsculo de vejez la tibieza de una noche de barcos a la luna. Inútil que me llene de dulzura, de juglares, de versos y de cantos si no existe una llama pequeñita que avive el corazón de este letargo. Inútil es la lágrima que muere sin anclar en el océano del llanto.
Maria Beatriz Munoz RuizImagem criada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/c/69eb6bb3-61ec-83e9-bb8e-2c54388dadd8
Que el tiempo se detenga cada noche; que las horas sean elegantes y lentas ondas que avanzan, sin apenas ser vistas, en el lago, fruto del amor de dos cisnes enamorados que pasean invisibles bajo un techo estrellado. No deseo dormir; mi vida comienza cuando las calles descansan libres de los pasos agitados de aquellos que viven presos en el día, atados, enredados en un ciclo infinito de sueños desechados.
De día… una simple mortal, invisible, vulgar… sin desear ser más.
De noche… un alma que vuela en la oscuridad, acariciada sensualmente por Percy Shelley y atrapada entre los brazos de Lord Byron, acogiendo con agrado sus besos robados, sus labios, su mentira anunciada que me permito creer sin cuestionar nada. El villano de la historia, si la inocencia no hubiera sido borrada de mi cuerpo o simplemente deseara guardar la honra que en aquellos tiempos exigían los hipócritas.
John Keats pasea sus melancólicas palabras y recorre cada centímetro de mi cuerpo con su calma, pero Ibn Hazm me ama con su desgarradora pasión, me posee con cada declaración y me persigue con su mirada como el atributo al nombre, como alguien que nunca abandonará la batalla.
Y después de disfrutar entre las sábanas de versos y eternos ritmos de baladas, converso con Nietzsche sobre la prisión de los hombres, sobre su seguridad construida sobre una idea manipulada. A nuestra conversación se une Charles Baudelaire: cómplice, amigo, camarada… tan parecido a mí, que sus versos con mis opiniones se solapan.
Entonces paseo en la noche; Thomas Hardy me acompaña, pero es demasiado lento y no siempre estoy preparada, así que con una mirada me comprende y corro hacia la nada, hacia la mujer que me entiende como si fuera mi hermana: Emily Dickinson, aquella que apartó el mundo de su puerta creando una hermosa esencia entre aquellas paredes encerrada. Y con los dedos manchados de tinta, en pijama y algo extrañada, me pregunta: ¿Cómo puedes vivir en un mundo que no amas? ¿Cómo puedes ser dos personas tan distintas sin ser juzgada?
Yo me levanto de la cama, miro a través de su ventana y contesto: Cada día y cada noche libré mil batallas, suspiraba por un mundo inexistente, por un mar en calma; soñaba con vivir en un poema, en una de las historias narradas. Ansiaba que el mundo dejara de ser gris, que mi vida cambiara y la gente dejara de disparar a las almas.
Pero comprendí que mi felicidad estaba atada a sus actos, y aquello hizo que reflexionara. Depender de seres ajenos a mi causa es estar presa sin haber deseado entrar en la batalla. Solo yo consigo darme paz; solo yo sé que mi placer acaricia mi piel sin despreciar las cicatrices que de día me dañan. Soy la misma moneda, pero con diferentes caras: sol y luna, hielo y fuego, dulce y amarga. Soy Jane Austen de día y Virginia Woolf de noche, en su habitación propia. Soy complicada, un poco loca; amo la vida, pero detesto el mundo donde se aloja. Ingratas personas…
Vivo de noche, sueño de día, sonrío aunque el mundo no me sonría; porque no espero nada, tengo todo lo que necesito bajo la luna plateada.