Entrevista com la poeta mexicana Marizela Ríos Toledo
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Conozco a la poeta mexicana Marizela Ríos Toledo con una trayectoria poética importante en su país.
Poeta de lo cotidiano, de lo existencial de lo hondo y profundo. Tuve la posibilidad de compartir personalmente con la poeta durante el Encuentro de Poesía: Tras las Huellas del Poeta, celebrado durante el 2016 en Chile.
Desde esa fecha hemos compartido aventuras poéticas.
Aquí está la entrevista que le hicimos.
Poeta Marizela Ríos Toledo – Arquivo pessoal
1-En pocas palabras o en palabras poéticas. ¿Quién es Marizela Ríos Toledo?
Soy una mujer mexicana de la etnia zapoteca vinculada al poema de vida de mi origen: flor y canto. La poesía, la literatura en mí, son raíz y sangre.
2-¿Por qué escribes poesía, ¿qué te lleva a esa “locura”, si pudiésemos pensar de eso en estos tiempos?
Escribo poesía como acto de fe, porque creo en el poema como organismo que fluye, que no deja de moverse y busca cautivar con voz e imagen, un breve momento que vincule el ser y el no ser. Creo en lo humano que también es lenguaje y movimiento y en repetidas ocasiones es alguien que no es. La poesía lo transfigura, el cometido de la palabra causa el efecto.
3- ¿Cómo debe escribirse o concebirse la poesía, para sobrevivir en estos tiempos posmodernistas?
La poesía no depende sólo del tiempo o de la moda, es una necesidad humana. En la posmodernidad hay varias dificultades para los que escribimos poesía: hay mayor rapidez que contemplación. La abundancia de voces nos hace pensar que todo está dicho. La mercadotecnia valora lo que vende no lo que permanece. Entonces, ¿cómo sobrevivir como poeta? Sin duda, no pensar en sólo publicar, sino aprender a mirar y comprender que todo lo que existe, lo que es más allá de la materia, es poesía. Escribir siempre, incluso cuando nadie parece escuchar. La poesía empieza cuando nos negamos a dejar de asombrarnos. El poema es un instrumento que funciona para cuestionar la realidad. Es mejor considerar que la tarea de la poesía consiste en encontrar un lenguaje que nos haga respirar el presente. Para sobrevivir en la poesía, se necesita ser fiel a la necesidad de hacerlo.
4- ¿Cuáles han sido tus referentes poéticos, o quiénes te han influenciado?
Son innumerables los enfoques y tendencias que en mí han influido: desde Simias de Rodas, Los poetas malditos, Arthur Rimbaud, César Vallejo, Vicente Huidobro, Anne Sexton, Octavio Paz, Gabriel Zaid, Rafael Cadenas, Simone de Beauvoir Incluyo a Silvia Kristeva que me ha ayudado a darle apertura en la poesía a la abyección, que en el arte se exalta.
De izquierda a derecha, Leticia Luna, maestra en Literatura y directora de la Casa Museo Octavio Paz ; poeta Marizela Ríos Toledo. y Lilvia Soto, doctora en Letras y Literaturas Hispanas– Arquivo pessoal
5- Sería utópico hacerlo, pero si por un momento tomásemos el tratado de Nietzsche en cuanto a lo Dionisiaco y Apolíneo y pudiésemos ubicar en lo Dionisiaco a Sabines y en lo Apolíneo a Octavio Paz, ¿a cuál estilo te acercarías más con tu poesía, o buscarías un punto medio?
Octavio Paz, él tiende a construir el poema como una forma de conocimiento, sus imágenes son meticulosamente cuidadas, su reflexión filosófica es constante, Se interesa por el tiempo el lenguaje, la conciencia; hace parecer que piensa mientras escribe.
6- ¿Cuál libro tuyo nos recomiendas para un lector primerizo y cuál es más apropiado para un lector ávido y amante de la lectura de la Poesía?
1.- Ad Libitum: estrategias de poesía: largo aliento, poemas visuales, poemas trabajados como flash o instantánea. Vida y muerte están presentes.
2.- Poesía en fuga: lenguaje directo, busco rescatar palabras que han llegado a convertirse en mercancía sin idealizar el pasado, sino para impedir que desaparezcan de la experiencia humana al convertirse extremadamente sensibles o románticas.
7- Finalmente déjanos unas dos estrofas de un mismo poema o de diferentes poemas para el público lector que podamos degustar.
EVA
Aborrezco tu nombre Cargo la indignación de convertir en polvo el azar que anhelo y no enfrascarme en la rutina de cargar con lo que no quiero ser.
No hay existencia que mw aloje, no perdurarán mis vísceras en la nada.
Creada para ser perfecta, desplazándose con laxitud, el hombre aprueba tu proporción
Abres la mano para atrapar el fruto Sin saber de tu sometimiento.
Aquí estoy, cuando el corazón engaña y niega la muerte que desea.
¿Qué temor esconde la serpiente? ¿Eres la que se desliza y rezume en su semblante los miedos que anteceden a su imagen?
¿Soy yo la que atestigua tu ingenuidad, la que sonríe y miente, la cobarde que te cree ajena y te siente junto al alma?
¿Somos todas?” ¿<<Aquellas<< las de <<ahora<<, las arrinconadas somos tú?
Me cuesta encontrarme, extravié la perspectiva, no alcanzo a distinguir más allá de los edificios que frente a mí persisten, no encuentro la luna que desde el tragaluz, con una mirada acortaba su distancia.
Pesa tu nombre, Eva. Me asfixia tu manzana.
LEVIATÁN
¿Cómo le explico al obstinado árbol de la vida que comparto cautiverio con la serpiente? ¿Que mi temblor es la corazonada que eterniza en el cerebro el vuelo de la mariposa?
La sal trago para reparar mi abatimiento. Sibarita mi cerebro, escucha el zumbido de la arteria que persiste en su prontuario imaginado.
El diablo, que está a punto de atraparme, dudo que me conozca, es ceniza de otro fuego.
Mi suerte tiene el olor del mar, es la roca que la tendencia del cangrejo elige.
Imposible huir, soy la serpiente la mariposa la sal el miedo
Es mi código, el argumento guardo para que nadie me rodee. Estoy excluida del rumor y no encuentro enigma en el silencio. Confieso que toda ciudad me cautiva. Estimula su lengua, no me sorprende su falta de misterio.
Cada espacio acicala la realidad que salta o se sumerge en un escombro, en un claro. Al mismo tiempo que el miedo grita en su guarida.
Que el diablo deje en libertad mi confundido paraíso.
Marimba Selutu jornalismo cultural de Angola para o mundo
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Entrevista com o jornalista Fernando Guelengue, CEO do portal Marimba Selutu, de Angola
Fernando Guelengue CEO do portal Marimba Selutu, de Angola
PERFIL
Nome completo: Fernando Guelengue
Data de nascimento: 20 de janeiro de 1987
Naturalidade: Nascido em Luanda, com raízes familiares na província do Cuanza Sul.
Formação: Jornalista, Psicólogo do Trabalho, especialista em Comportamento Humano, palestrante, mentor e investigador nas áreas da liderança, comunicação e cultura angolana.
Fernando Guelengue é jornalista, investigador e comunicador angolano, reconhecido pelo seu trabalho na documentação, promoção e valorização da cultura angolana. Iniciou a sua carreira no jornalismo em 2008, no jornal comunitário Ecos do Henda, no município do Cazenga, em Luanda, tendo posteriormente integrado a redacção do Semanário Agora e do Novo Jornal.
Ao longo do seu percurso especializou-se no jornalismo cultural, realizando reportagens, entrevistas e investigações sobre património, música, literatura, artes, tradições e identidade cultural de Angola.
Em 2017 fundou o Marimba Selutu, o primeiro portal angolano dedicado exclusivamente ao jornalismo cultural, tornando-se uma referência na cobertura de festivais, património cultural, políticas culturais e produção artística, com especial enfoque na preservação da memória colectiva e do património imaterial angolano.
No plano académico, é licenciado em Psicologia do Trabalho, com especialização em Comportamento Humano (Behaviorismo) realizada no Brasil, e frequenta o Mestrado em Administração e Direcção de Empresas. A sua formação multidisciplinar permitiu-lhe desenvolver investigações e programas nas áreas da comunicação, liderança, desenvolvimento humano, comportamento organizacional e cultura.
Fernando Guelengue CEO do portal Marimba Selutu, de Angola
Paralelamente à actividade jornalística, dedica-se à produção literária, à investigação cultural, à formação de líderes e oradores e à documentação das manifestações culturais angolanas, procurando aproximar a investigação académica da prática jornalística e da valorização do património nacional.
A paixão pela cultura e pelo jornalismo moldaram a senda que Fernando Guelengue usou para caminhar desde 2017, quando criou o portal Marimba Selutu. Guelengue percebeu que faltava espaço no jornalismo angolano para o tratamento de assuntos referentes às atividades culturais de seu país, mas, também, de países lusófonos que dialogam com Angola.
Assim como o Jornal Cultural ROL cumpre o mesmo papel no Brasil e no mundo, o Marimba Selutu tem sido porta voz da produção cultural ampla, abarcando assuntos relacionados à arte, à cultura, à história e à identidade dos povos africanos, sobretudo angolanos.
Nesta entrevista, realizada por Carlos Carvalho Cavalheiro, o jornalista Fernando Guelengue discorre sobre sua trajetória, sobre sua visita ao Brasil e sobre a criação do portal Marimba Selutu.
Carlos Carvalho Cavalheiro – Você já esteve no Brasil, correto? Em que ocasião? Qual foi a sua impressão sobre o país?
Fernando Guelengue – Sim. Estive no Brasil em 2014, na cidade de São Paulo, por ocasião da 23ª Bienal Internacional do Livro, onde lancei, pela primeira vez, o meu livro Pobreza: O Epicentro da Exploração das Crianças em Angola – Entre a Escravização e a Polémica, publicado pela editora brasileira Biblioteca 24horas.
Foi uma experiência profundamente transformadora, tanto no plano literário como no plano humano. Toda a programação da viagem foi organizada pela editora e permitiu-me viver intensamente aquele que considero um dos maiores eventos culturais da América Latina. Mais do que lançar um livro, tive a oportunidade de observar um ecossistema cultural extremamente organizado, onde escritores, pesquisadores, promotores culturais, professores e leitores dialogavam permanentemente sobre literatura, educação, cidadania e produção do conhecimento.
Durante a minha permanência participei igualmente em palestras, oficinas e formações ligadas à editoração, comunicação e à apresentação em público. Essas experiências influenciaram diretamente a minha atividade profissional em Angola e serviram de base para a criação, alguns anos mais tarde, do Programa OAP – Oratória e Apresentação Poderosa, um método próprio de formação em comunicação de alta performance, actualmente utilizado para as empresas, universidades e instituições públicas.
O Brasil deixou-me a convicção de que investir na cultura e no livro é investir no desenvolvimento de uma nação.
CCC – Você percebeu muitas diferenças culturais entre o Brasil e Angola? Se sim, quais?
FG – Apesar das diferenças históricas e sociais, encontrei muito mais pontos de aproximação do que de distanciamento entre Angola e o Brasil.
Partilhamos a língua portuguesa, fortes matrizes africanas, tradições musicais, religiosas e populares que dialogam constantemente entre si. Há inúmeros estudos históricos que demonstram que milhões de brasileiros descendem de povos oriundos do território que hoje constitui Angola, especialmente das regiões do antigo Reino do Congo e das áreas habitadas pelos povos Ambundu, Ovimbundu e Tchokwé.
Naturalmente, cada país construiu o seu próprio percurso histórico. O Brasil viveu e tem enfrentado processos políticos, econômicos e culturais diferentes dos de Angola, o que influenciou a forma como cada sociedade organiza a sua produção cultural e valoriza os seus diferentes patrimônios.
O que mais me chamou a atenção foi a dimensão da economia criativa brasileira, visto que notei uma forte articulação entre universidades, editoras, produtores culturais, museus, feiras e políticas públicas voltadas para o livro e para a cultura. Essa integração ainda constitui um grande desafio para o meu país, embora se observe um caminho evolutivo básico nos últimos anos.
CCC – Discorra sobre a sua produção literária: quando começou a escrever? Qual foi o primeiro livro publicado? Quantos livros você já publicou? Quais os temas abordados em seus livros?
FG – Escrevo desde muito jovem, mas comecei a desenvolver projetos literários de forma sistemática por volta de 2009, numa fase em que já conciliava o jornalismo com a investigação social. O exercício diário da profissão de jornalista levou-me a contatar diretamente com problemas ligados à pobreza, infância, cultura, liderança, desenvolvimento humano e cidadania.
Esses temas passaram naturalmente a fazer parte dos meus manuscritos. Publicar, porém, revelou-se muito mais difícil do que escrever. Durante muitos anos, a inexistência de políticas consistentes de incentivo ao livro em Angola e os elevados custos editoriais impediram-me de publicar boa parte daquilo que produzia. Foi então que procurei alternativas no Brasil, inspirado pelo percurso do escritor angolano Ribeiro Tenguna, que já editava nesse país.
Assim nasceu o meu primeiro livro, Pobreza: O Epicentro da Exploração das Crianças em Angola – Entre a Escravização e a Polémica, lançado oficialmente em 2014, durante a Bienal Internacional do Livro de São Paulo.
Ao longo dos anos escrevi mais de quarenta manuscritos, dedicados sobretudo às áreas da liderança, oratória, desenvolvimento humano, psicologia, comportamento organizacional, política, cultura, identidade africana e história de Angola. Muitos ainda permanecem inéditos.
A minha trajetória literária também conheceu momentos difíceis. Um dos episódios mais marcantes ocorreu quando procurei o prefácio para um dos meus livros e fui desencorajado a publicá-lo, sob o argumento de que a obra poderia colocar a minha própria segurança em risco. Essa situação levou-me a interromper alguns projetos durante vários anos.
Em 2023 decidi transformar essa limitação numa oportunidade, criando a minha própria editora, através da qual passamos a publicar novos autores e a construir condições para editar igualmente as minhas obras. Já em 2024 enfrentamos outro desafio inesperado: a perda de funcionamento do disco rígido onde estavam armazenados dezenas de manuscritos e anos de investigação. Felizmente, parte desse acervo vem sendo recuperada através de cópias dispersas em computadores, dispositivos móveis e mensagens de correio eletrônico. E deixo esse conselho a todos que escrevem: guardem os arquivos em diferentes locais. Hoje continuo a escrever com a mesma convicção, acreditando que os livros são uma das formas mais duradouras de transformar pessoas e sociedades.
CCC – Como surgiu o Portal Marimba Selutu? Qual é o objetivo desse portal?
FG – O Marimba Selutu nasceu da conjugação de duas paixões que carrego ao longo destes anos, que são o jornalismo e a cultura. Iniciei a minha carreira em 2008, no jornal comunitário Ecos do Henda, no município do Cazenga, em Luanda. Posteriormente integrei a redação do renomado Semanário Agora, dirigido pelo jornalista Aguiar dos Santos, onde pude acompanhar de perto os principais acontecimentos políticos, econômicos e sociais do país.
Entretanto, percebi que o jornalismo cultural ocupava um espaço extremamente reduzido na comunicação social angolana. As manifestações culturais eram frequentemente tratadas de forma superficial e quase inexistiam meios especializados capazes de documentar, investigar e valorizar o patrimônio cultural nacional.
Foi essa constatação que motivou a criação, em 2017, do Marimba Selutu – Portal de Notícias Culturais, o primeiro veículo angolano dedicado exclusivamente ao jornalismo cultural.
O nosso propósito sempre foi contribuir para a valorização da identidade cultural angolana, promovendo artistas, investigadores, escritores, festivais, patrimônio, tradições, literatura, música e todas as expressões que ajudam a compreender a riqueza cultural do país. Inspirado igualmente na minha colaboração no Por dentro de África, da jornalista brasileira Natália da Luz, mais do que divulgar notícias, procuramos construir memória cultural do nosso país.
CCC – Hoje o Portal Marimba Selutu é uma referência na área cultural? Você o vê dessa forma?
FG – Acredito que sim, mas essa avaliação pertence sobretudo aos leitores, pesquisadores e profissionais da cultura que acompanham o nosso trabalho.
Ao longo dos anos, o Marimba Selutu consolidou-se como um espaço de referência para o jornalismo cultural em Angola. Os nossos conteúdos têm servido de fonte para pesquisadores, estudantes universitários e agentes culturais interessados na documentação e análise do patrimônio angolano. Há até estrangeiros que entram em Angola e usam as nossas informações como referências e isso anima-nos muito.
Mesmo sem financiamento externo permanente, procuramos privilegiar reportagens aprofundadas, entrevistas de investigação, cobertura de festivais, documentação de manifestações tradicionais e produção de conteúdos que dificilmente encontram espaço na comunicação social convencional.
O ex-ministro da Cultura Jomo Fortunato reconheceu o nosso trabalho por meio de uma carta institucional para que as empresas apoiem o nosso trabalho, fato que mesmo dando entrada para algumas instituições não obtivemos respostas favoráveis.
Outro aspecto que considero particularmente importante é a dimensão internacional que o projecto começou a assumir. Hoje contamos com colaboradores em vários países lusófonos, incluindo Brasil, Moçambique e outros especialistas ligados ao patrimônio e à cultura africana, reforçando a nossa missão de promover o diálogo cultural entre Angola, África e o mundo.
Por isso, entendemos que o nosso maior património continua a ser a credibilidade construída junto dos leitores.
CCC – Um último recado para os leitores.
FG – Quero, antes de tudo, agradecer a todos aqueles que acompanham, partilham e acreditam no trabalho desenvolvido pelo Marimba Selutu.
Fazer jornalismo cultural em África continua a ser um enorme desafio. Produzir conteúdos de qualidade exige tempo, investigação, deslocações, recursos humanos e financeiros. E apesar das limitações, nunca deixamos de acreditar que a cultura merece ser tratada com o mesmo rigor que qualquer outra área do conhecimento.
Continuaremos comprometidos com a missão de documentar, preservar e divulgar a riqueza cultural de Angola, dando voz aos seus criadores, investigadores e comunidades.
A todos os leitores deixo um convite: continuem a ler, a investigar, a apoiar os nossos artistas e a valorizar aquilo que somos. Um povo que conhece a sua cultura fortalece a sua identidade e prepara melhor o seu futuro. A todos, a minha profunda gratidão!
“É preciso muito talento, grande habilidade, autodisciplina e autocensura para conseguir inventar não apenas algo novo, mas também algo realmente válido!” (Gigi Căciuleanu)
Caros amigos, tenho o grande prazer e a honra de dar continuidade à minha série de entrevistas no maravilho Jornal Cultural ROL com esta entrevista realizada com o renomado bailarino e coreógrafo francês de origem romena, Gigi Căciuleanu.
Capa do livro ‘Romenos do Século XXI’, de Rhea Cristina
A entrevista foi publicada no meu quarto livro de entrevistas, ROMENOS DO SÉCULO XXI. Entrevistas-documento com personalidades romenas (editora Pro Universitaria, 2013).
O volume contém 32 entrevistas com 29 personalidades (culturais e sociopolíticas) da Roménia contemporânea, nas quais analiso diversos aspetos da vida política, socioeconómica e cultural da Roménia, bem como as formas pelas quais estas foram afetadas pela ideologia comunista e pela transição para a democracia após 1989.
Os temas de discussão destas entrevistas abordam a ideia da nação romena, o destino do povo romeno nos planos cultural, social, histórico e político, analisando o processo do comunismo na Roménia, o período de transição pós-comunista e a fase da monarquia constitucional da Roménia.
Gigi CăciuleanuArquivo pessoal
Conhecido como bailarino e coreógrafo em quatro continentes, dançarino ao lado de Pina Bausch, coreógrafo em diversas ocasiões em sua companhia, coreógrafo e parceiro de Maya Plisetskaya, entre tantas outras colaborações internacionais, além de diretor artístico do Ballet Nacional Chileno, “El Banch”, Gigi Căciuleanu é, por sua maneira de ser, uma combinação singular de originalidade, sensibilidade artística e humor.
Gigi Căciuleanu é primeiro bailarino e professor de dança contemporânea de renome mundial, fundador da companhia de dança que leva seu nome. É um dos mais importantes bailarinos, coreógrafos e professores romenos de dança contemporânea, com uma notável carreira internacional desenvolvida na Romênia, França, Chile e em diversos outros países.
Nascido em Bucareste e formado pela Escola Nacional de Coreografia, descobriu a dança contemporânea aos 14 anos, sob a orientação de Miriam Răducanu, participando das célebres “Nocturnas 9½”. Complementou sua formação artística no Teatro Bolshoi, em Moscou, e tornou-se solista da Ópera Romena de Bucareste, onde interpretou papéis de destaque e inspirou a criação de partituras coreográficas especialmente concebidas para ele.
Desde o início da década de 1970, destacou-se internacionalmente ao conquistar importantes prêmios de coreografia: o Prêmio de Coreografia no Concurso Internacional de Varna (1970) e, por duas vezes, o Primeiro Prêmio no Concurso Internacional de Coreografia de Colônia (1971 e 1972). Entre 1972 e 1973, integrou a companhia Folkwang Ballet, em Essen, dirigida por Pina Bausch, onde criou dez obras originais.
Em 1973, com o apoio de Rosella Hightower, fundou em Nancy, na França, o Estúdio de Dança Contemporânea, que posteriormente se transformaria nos “Ballets de Lorraine – Danse Contemporaine de France”.
Entre 1974 e 1978, dirigiu o Balé do Grand Théâtre de Nancy, contribuindo de forma decisiva para o desenvolvimento da dança contemporânea francesa. Tornou-se membro da SACD e um dos fundadores do Conselho Internacional da Dança da UNESCO, organizando festivais, turnês e encontros coreográficos, além de promover numerosos artistas da nova geração.
No período de 1978 a 1993, foi diretor artístico do Centro Nacional Coreográfico de Rennes e do Teatro Coreográfico Rennes/Bretagne. Colaborou com personalidades de renome mundial, como Astor Piazzolla, Pina Bausch, Maya Plisetskaya e Jean-Michel Jarre. Suas coreografias passaram a integrar o repertório de importantes instituições culturais de Paris, Hamburgo, Roma, Veneza, Cardiff, Montevidéu, São Paulo e Israel. Nessa mesma fase, organizou numerosas turnês internacionais e consolidou sua reputação como um criador inovador.
Seu reconhecimento internacional foi confirmado por diversas distinções. Em 1984, recebeu na França o título de Cavaleiro da Ordem das Artes e das Letras. Em 1991, conquistou o Prêmio de Coreografia da revista Actualitatea Muzicală e, em 1992, criou para Maya Plisetskaya o espetáculo A Louca de Chaillot (Nebuna din Chaillot), apresentado com grande sucesso em Moscou. Suas criações foram transmitidas por importantes emissoras internacionais de televisão.
A partir de 1994, estabeleceu-se em Paris e fundou a Companhia Gigi Căciuleanu, com a qual desenvolveu inúmeros espetáculos e turnês internacionais. Paralelamente, colaborou com instituições e companhias de dança da Europa e da América Latina.
Em 2001, assumiu a direção artística do Balé Nacional do Chile, onde criou diversos espetáculos amplamente aclamados e recebeu importantes prêmios, incluindo o Prêmio Altazor, equivalente chileno do Oscar das artes.
Nas décadas de 2000 e 2010, continuou a criar espetáculos na França, Chile, Uruguai e Romênia, a ministrar oficinas e masterclasses e a participar de júris internacionais de dança. Em 2007, fundou em Bucareste a Gigi Căciuleanu Romania Dance Company. Sua atividade foi recompensada com inúmeras distinções, entre elas o Prêmio Especial UNITER pelo conjunto da carreira (2010), o Prêmio ROMAinDANZA pela contribuição ao desenvolvimento do teatro-dança contemporâneo (2011), o título de Professor Honoris Causa da Universidade de Artes de Târgu Mureș (2012) e a Medalha Reitoral da Universidade do Chile.
Por meio de sua atividade artística, pedagógica e de gestão, Gigi Căciuleanu contribuiu de forma decisiva para a afirmação e o desenvolvimento da dança contemporânea em nível internacional, sendo considerado uma das grandes personalidades da coreografia mundial.
Em agosto de 2009, tive o privilégio de realizar uma entrevista com o mestre Gigi Căciuleanu. Um homem da comunicação e da excelência artística. Um artista seduzido pelo próprio voo, pelo conhecimento humano da Arte. E um ser de rara modéstia.
Reproduzo agora, na íntegra, esta fascinante entrevista.
Rhea Cristina:Antes de dezembro de 1989, qual era o significado do repertório da Ópera? O termo “bailarino” tinha o mesmo significado que “dançarino”? E depois de 1989?
Gigi Căciuleanu: Prefiro que me chamem de “dançarino”. Nunca gostei do termo “bailarino”. É uma espécie de equivalente masculino de “bailarina”. A bailarina é aquela que faz as jovens sonharem. O dançarino (tanto no masculino quanto no feminino) é aquele que faz pensar. Isso vale tanto antes quanto depois de 1989.
Voltando ao repertório. Considero que, no que diz respeito ao Balé (e à Ópera), a situação na Romênia (assim como nos demais países do Leste Europeu) era muito positiva. Qualquer pessoa podia assistir, a qualquer momento, a qualquer obra do repertório. Isso se perdeu ou nunca existiu no Ocidente.
As criações são produzidas e descartadas conforme o gosto do momento, mas nada permanece. O que teria acontecido com O Lago dos Cisnes se não existisse a noção de repertório e se a obra não tivesse sido integrada a ele?… Ou com Molière sem a Comédie-Française e Bertolt Brecht sem o Berliner Ensemble?… E o que teria sido da pintura moderna (e das artes plásticas em geral) se tivéssemos jogado fora as telas de Da Vinci, Rafael, Rembrandt, Picasso, Dalí etc., depois de vê-las apenas uma única vez?
Rhea Cristina:O que a dança representa, em nível europeu e mundial, em 2009?
Gigi Căciuleanu: A dança, apesar de ser talvez a arte mais antiga e mais completa que existe (afinal, não há uma única parte, não apenas do corpo, mas de todo o ser humano, que não participe do ato de dançar!), continua sendo… a quinta roda da carroça. Não por culpa do público ou das diferentes “autoridades” culturais, mas sobretudo por culpa… nossa, dos artistas da dança.
Minha opinião é a seguinte:
A dança é uma arte tão antiga quanto ainda inexplorada;
Para que ela saia da sua “idade da pedra”, é necessário PROFISSIONALISMO em um nível muito elevado.
Não se deve aceitar qualquer coisa, a qualquer momento e de qualquer pessoa…
Claro que tudo é possível!
Beethoven também era uma possibilidade, mas, entre infinitas possibilidades, até hoje surgiu… apenas um único Beethoven!
Para ser um artista da dança, é preciso conhecer o próprio instrumento, ou seja, o CORPO, e isso não apenas em cada átomo do ser físico, mas até nas profundezas do cérebro.
Para ser Verdi, não basta ter algumas ideias ou saber organizar uma melodia; é preciso também conhecer as cordas vocais.
Para ser verdadeiramente um coreógrafo (e não apenas um organizador de movimentos), considero indispensável ter passado pela prova de fogo do palco, ter dançado centenas ou milhares de horas seguidas, ter morrido dançando entre quatro paredes e ressuscitado outras tantas vezes.
Rhea Cristina:Nesse contexto, onde se situa o dançarino romeno? Ele é um bastardo da Europa? Faz parte da elite da coreografia europeia ou mundial?
Gigi Căciuleanu: Não devemos confundir a noção de dançarino com a noção mais ampla de artista coreográfico, de coreógrafo, de coreautor (definição criada por Serge Lifar). O dançarino, assim como o artista circense, é uma espécie de bastardo não apenas da Europa, mas das artes em geral. Mas não por muito tempo.
Assim que a necessidade de uma linguagem universal se impuser como uma necessidade, como uma forma de sobrevivência, a linguagem do corpo se tornará o veículo de uma arte maior, no mesmo nível (ou talvez ainda mais necessária e elevada) que a música, o teatro etc. E as diversas imposturas (inclusive as internacionais) desaparecerão por si mesmas…
Porque a dança não é apenas movimento ou emoção (como no circo ou nos programas de variedades da televisão), mas sobretudo — pelo menos para mim — significado.
Independentemente de considerações geográficas ou político-materiais, faz realmente parte da elite da dança aquele que consegue fazer com que apenas a dança possa verdadeiramente expressá-lo, e que, por sua vez, consegue expressar-se através do movimento. De forma sincera e sem cálculo. Simplesmente pela necessidade de sobreviver (e não apenas fisicamente) por meio de sua arte. Aquele que realmente não consegue viver sem tornar-se um só com sua arte.
Ao mesmo tempo, deve ter a coragem de ser e permanecer ele mesmo (sem imitar este ou aquele). Permanecer fiel a si próprio não apenas em sua loucura, mas também em seu próprio conhecimento. Cultivar ambos, passo a passo. E aceitar, apesar do canto das sereias ou das exigências momentâneas de alguma moda, ser uma “singularidade”. Não apenas desfrutando de seus aspectos maravilhosos, mas também aceitando — e sendo capaz de suportar — as numerosas e agressivas desvantagens que essa condição representa.
Rhea Cristina:O que significava, para o coreógrafo romeno, participar de um concurso internacional de balé nas condições do marasmo totalitário comunista anterior a 1989?
Gigi Căciuleanu: Antes de 1989, era a única possibilidade de sair do país ou até mesmo de “fugir”, ou, como se dizia de forma mais elegante, de “ficar”. Em outras palavras, uma oportunidade de “escolher a liberdade”.
Rhea Cristina:E atualmente?
Gigi Căciuleanu: Participar de um concurso artístico, onde quer que ele aconteça, foi, é e continuará sendo uma loteria. Assim como os membros dos diversos júris e comissões. Muitas vezes também retirados do chapéu do acaso…
Não há como avaliar a arte de maneira objetiva. Digo isso porque participei de inúmeros concursos, dos dois lados do espelho: tanto como concorrente quanto como membro do júri. Como concorrente, tive sorte todas as vezes. Como jurado, procurei não esquecer os momentos em que minha própria arte foi julgada e pontuada, ficando à mercê de um veredicto tão subjetivo quanto aquilo que eu apresentava…
Rhea Cristina:Quais são as frustrações, as motivações e a força criadora de sua arte?
Gigi Căciuleanu: Muito frequentemente, essas noções se entrelaçam e se devoram mutuamente justamente para… alimentar o ato criador.
Rhea Cristina:Depois de 1989, podemos falar de um fracasso da coreografia romena ou de uma explosão de talentos que puderam se afirmar?
Gigi Căciuleanu: Eu falaria antes da existência permanente de grandes figuras da dança romena. Elas sempre existiram, existem e continuarão existindo. As flores não começaram a florescer depois de 1989, assim como não esperaram 1944 para fazê-lo.
Se eu tivesse de mencionar apenas uma dessas personalidades, pensaria em Miriam Răducanu. E somente por sua existência já podemos considerar que a dança romena está muito mais do que à altura…
Rhea Cristina:Na Romênia, o valor é apreciado ou desencorajado?
Gigi Căciuleanu: Voltemos ao exemplo de Miriam. Se percebermos que uma grande Dama da Dança romena (não apenas da dança moderna) — e não apenas da Romênia — não possui em seu próprio país sequer um espaço de um centímetro quadrado dedicado à sua arte (uma arte tão valiosa internacionalmente quanto específica e singular), deixo que a senhora mesma responda à pergunta…
Rhea Cristina:A dança está diretamente ligada à evolução da sociedade civil romena? Ela exerce uma ação catártica? O diálogo com o público ocorre de forma definidora e substancial na Romênia? E no Ocidente?
Gigi Căciuleanu: Não sou crítico nem historiador de arte ou de dança — e nem desejo ser.
Para descontrair um pouco: pessoalmente, tenho diante da dança a mesma atitude que tenho diante do AMOR: gosto de praticá-lo eu mesmo e não de ficar olhando os outros…
Brincadeiras à parte (embora talvez nem fosse brincadeira): a Dança, com letra maiúscula, como arte maior, está sem dúvida ligada à evolução da sociedade. Só que hoje, com a explosão dos meios de comunicação, entre os quais a Internet (a circulação de informações e vídeos) é a mais revolucionária e poderosa, já não se pode dizer que essa evolução esteja ligada apenas à sociedade romena. Estamos, na dança como em todos os outros domínios, “condenados” à globalização.
Uma ação catártica? Sem a menor dúvida. Tanto no sentido aristotélico quanto no da psicanálise.
Para mim, a dança é ao mesmo tempo doença e remédio. Doença e droga porque, se você estiver realmente “contaminado”, não consegue viver sem ela. E é também um remédio, sem qualquer dúvida, para muitas de nossas feridas físicas e emocionais. E até filosóficas, existenciais.
Uma espécie de elixir dos alquimistas, obtido não apenas pela manipulação física e/ou pela transmutação dos elementos, mas sobretudo pela transfiguração essencial da própria pessoa que provoca e conduz esse processo.
Rhea Cristina:Fale-nos um pouco sobre as origens de sua família…
Gigi Căciuleanu: Uma origem que, como se dizia antes de 1989, era o mais “não saudável” possível…
Antes de 1944, eu teria sido considerado alguém de “boa família”…
Rhea Cristina:Desde 2001, o senhor é diretor artístico do Balé Nacional do Chile, em Santiago.
Gigi Căciuleanu: Existem diretores porque são políticos (da cultura ou simplesmente da política). Outros são artistas porque são diretores. No meu caso, é diferente: sou diretor porque sou artista.
O Chile, depois da França, foi o país que me confiou o destino de uma companhia nacional. Lamento que não tenha sido a Romênia a me conceder essa honra. Mas quem sabe? Talvez um dia…
Rhea Cristina:Como isso aconteceu?
Gigi Căciuleanu: No Chile, assim como na França, deram-me a oportunidade de propor. E gostaram daquilo que eu propunha. Em Santiago, encontrei novamente um terreno fértil, como se diz na botânica.
Rhea Cristina:Como é o espaço cultural da América do Sul?
Gigi Căciuleanu: Não sou político. Nem mesmo um político da cultura…
Ele se parece com qualquer outro espaço “cultural”. Cultura não significa arte. A arte é a mesma em qualquer lugar. Ou seja, é praticada por personalidades — ou melhor, por “singularidades”.
Essas singularidades não se definem nem politicamente nem geograficamente, e evoluem não na horizontal, mas na vertical de uma espécie de escala de valores, semelhante à escala Richter dos terremotos.
Rhea Cristina:Quem foi/é Miriam Răducanu no contexto do balé romeno e mundial?
Gigi Căciuleanu: Ela é uma Mestra. Como eu dizia antes: universal, mas também única. Além de qualquer definição.
Rhea Cristina:Como a dança contemporânea se relaciona com o balé clássico, do tipo tchaikovskiano? Poderia me dar uma definição, se possível?
Gigi Căciuleanu: Dança é… dança. Uma grande crítica de dança parisiense, Dinah Maggie, dizia que o balé clássico é a dança contemporânea da época de Luís XIV. Tchaikovsky foi apenas compositor, não coreógrafo, e Petipa foi extremamente moderno para o seu tempo.
Hoje, como sempre, virar a página é algo tão necessário quanto difícil. Precisamos propor algo que supere aquilo que existiu antes, e não que o reduza. É preciso muito talento, grande habilidade, autodisciplina e autocensura para conseguir inventar não apenas algo novo, mas também algo realmente válido!
Rhea Cristina:Que tipo de esperança e de desesperança existe na sociedade romena contemporânea?
Gigi Căciuleanu: A mesma que existe no mundo inteiro, acrescida dos parâmetros específicos do espaço miorítico. Isso explica, na minha opinião, por que, apesar de termos artistas, intelectuais e cientistas excepcionais em abundância, ainda não temos nenhum Prêmio Nobel!…
Rhea Cristina:O que o público romeno espera atualmente dos coreógrafos romenos?
Gigi Căciuleanu: Provavelmente a mesma coisa que eu espero, e que qualquer um de nós espera…
A questão principal é: o que nós, artistas e criadores, somos capazes de oferecer a esse público?
Rhea Cristina:Que tipo de público de balé existe na Romênia, em comparação com a Europa e os Estados Unidos?
Gigi Căciuleanu: Tenho a impressão de que é o mesmo. “La même Jeannette mais autrement coiffée” (“A mesma Jeannette, apenas penteada de outra maneira”). Minha ideia é que o público é, em toda parte — do Chile ao Vietnã, da Romênia ao Canadá, da Grécia Antiga à moderna Nova York ou à decadente Paris — uma entidade mais inteligente ou, pelo menos, muito mais informada do que o autor de uma obra ou o intérprete em cena. E isso pela simples razão de que o público, sendo mais numeroso, representa uma quantidade maior (e também uma qualidade maior) de massa cinzenta e de antenas emocionais.
Rhea Cristina:Recentemente, em 2009, o senhor montou Sinfonia Fantástica na Ópera de Bucareste; em 2007 fundou a companhia de dança que leva seu nome, presente também no espetáculo Răzvan Mazilu e seus convidados; e, em 2009, lançou a versão em língua romena de seu livro Vento, Volumes, Vetores (Vânt, Volume, Vectori), publicado na coleção “Urban” da editora Curtea Veche, na qual descreve os símbolos alquímicos de sua arte.
Pouco antes, o senhor dançou no palco da Ópera Nacional de Bucareste ao som de La Vie en Rose, como convidado especial do evento de Răzvan Mazilu, organizado em apoio às escolas de coreografia (a última vez que o senhor havia dançado na Romênia foi em 1973, no espetáculo Um Americano em Paris, de Gershwin)…
Gigi Căciuleanu: Uau! Fui eu mesmo quem fez tudo isso???
Rhea Cristina:O que representam para o senhor a Romênia, a língua romena e o povo romeno? Qual é sua motivação para continuar vivendo e criando dança na Romênia, para os romenos?
Gigi Căciuleanu: A Romênia representa para mim um público com o qual me identifico plenamente do ponto de vista cultural, tanto pelo humor quanto pelo amor. Um público que, acredito, me compreende melhor do que qualquer outro e que eu não apenas compreendo, mas também gosto de compreender. E, pelo que me foi dado ver e viver, tenho a impressão de que o público romeno é mais apto a compreender o universal do que o público de países que se consideram depositários da “universalidade”!…
A língua romena? É a minha língua. Minha língua materna. Em determinado momento, no início do exílio, ela me ajudou a sobreviver psicologicamente. Hoje, ela me ajuda a viver. Quando não danço, escrevo. Embora eu também escreva em francês e em espanhol, e às vezes em russo, italiano ou até inglês, penso a minha dança em romeno. E aquilo que escrevo não são textos, mas dança.
Rhea Cristina:Por que o senhor decidiu se estabelecer definitivamente no Ocidente (França, Paris)?
Gigi Căciuleanu: Não fui eu que me estabeleci lá. Foi ele que se estabeleceu em mim…
Apaixonei-me por Paris desde o primeiro instante. Eu estava em Paris a caminho dos Estados Unidos quando, ao passar pela Embaixada Americana para retirar os documentos necessários à minha emigração, decidi reconstruir minha vida — ou melhor, renascer — ali, e não em outro lugar. Coupe de foudre! — amor à primeira vista!…
Rhea Cristina:Em 2009, Paris ainda é a “capital mundial da cultura”?
Gigi Căciuleanu: A capital do Artista é onde ele se encontra. Nesta época em que percebemos não apenas que a Terra é um planeta redondo, mas sobretudo que é um planeta muito pequeno, o umbigo do mundo pode estar em qualquer lugar.
Rhea Cristina:Ainda se lê poesia em Paris?
Gigi Căciuleanu: Não muito. Mas ainda se escreve.
Rhea Cristina:Qual é atualmente a situação do balé na capital francesa?
Gigi Căciuleanu: Como em qualquer outro lugar: muitas bobagens, alguns artistas maravilhosos (poucos, mas excelentes); tudo isso promovido mais pelos critérios de uma determinada política cultural do momento do que pelos da verdadeira Arte, que é atemporal e universal.
Rhea Cristina:Quais são seus maiores arrependimentos e suas maiores realizações?
Gigi Căciuleanu: Como na canção de Edith Piaf: “Non, rien de rien, non, je ne regrette rien…” (“Não, nada de nada, não me arrependo de nada…”). Quanto às minhas maiores realizações: espero que elas ainda estejam me esperando no futuro!
Uma entrevista realizada por Rhea Cristina. Qualquer uso do conteúdo desta entrevista implica citar a fonte e requer o consentimento prévio por escrito de Rhea Cristina.
‘Maternidad sin ADN: La fórmula de una vocación que trasciende la sangre’
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Escribir desde Nicaragua es, por definición, vivir en un territorio habitado por el mito, la geografía volcánica y el rigor de la palabra. En este contexto, la literatura femenina nicaragüense no ha sido un fenómeno accesorio; al contrario, constituye la columna vertebral de nuestra sensibilidad estética y de nuestra memoria histórica. Tal como lo señala con precisión la profesora de la UNAN-León, Mariluz Urroz: «Nicaragua en particular se erige con un nicho de mujeres valientes y revolucionarias que han dejado una impronta indeleble en la historia del país». Esta certeza nos obliga a volver la mirada hacia el mapa de nuestras letras, un mapa trazado por mujeres que, desde las aulas, los escenarios o la gestión cultural, transforman el silencio en testimonio.
Es necesario destacar, en primer lugar, el tejido contemporáneo de estas creadoras que sostienen nuestra identidad. Pensar en la herencia de nuestras letras nos conduce de manera inevitable a celebrar la labor de la poeta y maestra universitaria Sobeyda Peñalba, cuya palabra se funde con el quehacer académico; de igual modo, nos deslumbra la delicadeza poética de la poeta, cantante y maestra, Ana Fuentes, en cuya obra la lírica y la melodía se vuelven una sola resistencia. Asimismo, es imperativo reconocer la experiencia y madurez creadora de la poeta Ninoska Chacón, junto a la incansable misión gestora de doña Brenda Martínez, quien a través de Fundación Poetas en Órbita ha sabido descentralizar la belleza y tender puentes estelares para la difusión literaria. Todas ellas, en efecto, configuran un coro de voces que sostienen el fuego de la creación en nuestra patria.
Ahora bien, es precisamente en este horizonte de mujeres imprescindibles donde se inscribe la figura de la poeta, matemática y profesora Jessenia Romero. En otras palabras, su vida y su obra no son hechos aislados, sino la continuidad de esa tradición que utiliza la palabra como una herramienta de refundación existencial. Jessenia Romero habita un cruce de caminos fascinante: la precisión exacta y abstracta de las matemáticas en armonía con la intuición sagrada de la poesía. Sin embargo, más allá de la brillantez de su intelecto, lo que define medularmente su paso por el mundo es su vocación docente; es decir, su elección de vida por el aula de clases como el verdadero territorio del alumbramiento humano.
De manera que las páginas que siguen no pretenden ser una simple acumulación de preguntas y respuestas. Más bien, esta entrevista —titulada con profunda hondura «Maternidad sin ADN: La fórmula de una vocación que trasciende la sangre»— es un ejercicio de justicia poética y memoria. A través de sus palabras, la profesora Jessenia nos demuestra que el amor y la enseñanza responden a una lógica superior que desafía las leyes de la biología. En definitiva, este diálogo es una invitación a descubrir cómo la literatura y la docencia se convierten, al final del día, en la fórmula perfecta para dar vida a través del espíritu. Por ello os invito a leer la entrevista para conocer un poco a la maestra y poeta Jessenia Romero.
1) ¿Cómo nació la idea de convertirte en profesora?
Cuando era niña jugaba a la escuelita con mis hermanos y primos, creo que era un deseo que tenía desde pequeña. Cuando egresé de la secundaria me había matriculado en una universidad privada para estudiar Contaduría Pública, pero resultó que esa carrera tenía poca demanda y la pasaron por encuentro, era mi deseo estudiar a diario así que retiré matrícula. En este punto entra en juego mi madre que me dijo: “o estudias magisterio o ya no estudias más” y pues, heme aquí convertida en una feliz maestra.
2) La siguiente es una pregunta un poco atrevida pero despierta curiosidad el que una mujer tan hermosa y tan preparada haya decidido dedicar su vida a la docencia, libre de ataduras. “¿Acaso fue en tu formación como normalista que comprendiste que tu maternidad no se daría en el hogar, sino en el aula?”
Realmente, jamás he sentido ese deseo vehemente que, cualquier mujer demuestra por ser mamá, pienso que mi madre tuvo que ver mucho en eso, puesto que, siempre me decía o los estudios o un novio y yo, elegí siempre estudiar.
3) Muchos ven la docencia como un trabajo; tú la ves como un proyecto de vida que sustituye la descendencia biológica. ¿Cómo fue el proceso de elegir «miles de hijos» sobre uno propio?
El cariño puro y desinteresado de cada niño que formé y eduqué fue el bálsamo que ayudó en ese proceso, pero, repito jamás sentí el deseo de ser madre biológica, sin embargo siempre vi como a unos hijos a mis estudiantes, incluso hubo un grupo al cual conduje por seis años consecutivos y todos me llamaban “mamá”.
4) A menudo se piensa que las matemáticas son frías, pero tú las llevas a otro plano con tus alumnos. Me llama la atención saber: ¿Existe una fórmula matemática para entender el asombro de un niño?
Interés + motivación + cariño que le muestra un maestro a cada niño que llega a su vida magisterial.
5) ¿Cómo ayuda el pensamiento lógico a una maestra a organizar el caos creativo y emocional de miles de niños a lo largo de los años?
Pienso que más que el pensamiento lógico, acá entra en juego el estado emocional y sentimental que demuestra el maestro hacia sus estudiantes, la comprensión y la atención que le brinda cuando acuden a él en busca, no solo de conocimientos científicos, sino de amor, consejos y unos brazos siempre abiertos dispuestos a sostenerlos .
6) También eres poeta y escritora, diríase que tienes el don de la palabra que alumbra el corazón de los alumnos. También estás por graduarte en Lengua y Literatura. Como poeta, ¿crees que enseñar a leer y escribir a un niño es una forma de «dar a luz» a su pensamiento?
Definitivamente sí lo creo, por mis manos pasaron muchos niños que no sabían leer y ya estaban en grados altos, fue esa paciencia y dedicación que les mostré lo que provocó un cambio positivo en ellos, y verlos ahora convertidos en profesionales me llena de orgullo y satisfacción, la lectura no solo abre puertas al mundo de la imaginación, sino que también abre las de la vida laboral.
7) Si tus estudiantes son tu legado, ¿qué versos o palabras esperas que ellos lleven grabados para siempre en su propia historia?
Esta pregunta me hace recordar aquellos versos de nuestro Panida Rubén Darío: “No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria, aspira, trabaja, tiende siempre hacia la altura” y son esas palabras las que deseo que graben y hagan efectivas en sus propias historias.
8) En todos estos años has visto pasar generaciones. ¿Cómo se siente ver que el tiempo pasa, pero tu vocación se mantiene intacta en el rostro de nuevos niños cada año?
Bueno, aunque actualmente no ejerzo como maestra de aula de manera permanente (laboro como asesora pedagógica), sin embargo, de vez en cuando me corresponde atender a grupos de todas las modalidades, desde niños de Educación Inicial hasta jóvenes de Secundaria y en ese momento se fortalece mi vocación y logro conectar con cada estudiante de manera sorprendente, siempre lo he dicho: una sonrisa amigable y sincera te acercará a tus estudiantes de manera certera.
9) Después de recorrer el camino de la tiza, el número y la palabra, ¿cuál dirías que es el elemento secreto de esa fórmula que te ha permitido trascender la sangre?
El amor genuino y sincero. Siempre que veo a un estudiante tímido, extrovertido, callado o muy inteligente, dentro de mi corazón se mezclan sentimientos como la ternura, la admiración y la alegría que hacen que vea a esos niños como hijos y por los cuales quiero hacer mucho para que superen sus miedos, fortalezcan su habilidades y talentos.
10) Preparaste y acompañaste a varios de tus alumnos para que participaran en concursos de Matemáticas. ¿Qué sentiste que obtuvieran lugares relevantes?
Ufffff una inmensa felicidad, mucho orgullo y gran satisfacción. Siempre lo dije, el trabajo lo realizó el estudiante y fueron esos días de preparación y constancia por parte de cada ganador lo que lo llevó a triunfar yo solo fui una guía en su proceso de aprendizaje.
11) ¿Existe un reto específico en el aula para un docente?
El de conectar emocionalmente con sus estudiantes, la base de todo éxito dentro del aula es que tus estudiantes te vean como autoridad, pero también como ese amigo al cual recurrir cuando las cosas no andan bien, porque una mente emocionalmente fortificada con facilidad adquirirá conocimientos con mayor prontitud.
12) Has escrito varios libros; ¿Qué temática abordas en ellos, son educativos, tienen enseñanzas implícitas?
Sí, cuatro para ser exactos. El primero y el segundo abordan cuentos infantiles con enseñanzas aparentemente para niños, pero que también trascienden a los adultos, para citar un ejemplo, escribí un cuento titulado “Reunión de desastres naturales”, cuyo mensaje es mantener el equilibrio en la naturaleza para evitar los fenómenos naturales y antrópicos y es una recomendación tanto para niños como para personas mayores.
13) He de suponer que continúas con el arte de escribir, ¿Estás escribiendo, tienes algún libro escrito que deseas publicar, qué temáticas abordas en él?
Hace poco terminé de escribir un libro al cual titulé Oculta oscuridad donde me introduzco al género negro, mmm, siempre he abordado el amor en mis poemas y temas sociales en mis cuentos, sin embargo, quise cambiar un poco mi formato y escribí doce relatos con temáticas fuerte que espero publicar pronto y sea aceptado por mi público lector.
14) Para cerrar esta entrevista, sería genial que nos compartas un poema o un pequeño relato de índole educativo o que hable acerca de tu decisión de no engendrar en tu vientre a un hijo pero sí ser madre de generaciones.
Tengo un recuerdo vívido e inolvidable con aquel grupo que me llamaba “mamá”, hubo un día una reunión de padres dirigida por la psicóloga del centro educativo donde laboraba, ella abordaba esos lazos filiales que deben de fortificarse a diario en todos los hogares. Como en cualquier reunión no todos los padres pudieron estar presentes por sus trabajos.
La psicóloga solicitó a los niños abrazar a sus padres, como seis estudiantes corrieron hacia mí y abrazaron llorando, fue el abrazo más tierno y sincero que he recibido en toda mi vida como docente, aquellos pequeños que me llamaban mamá, realmente me sentían como su madre.
Muchas gracias por la entrevista y por revivir en mí tantos hermosos recuerdos y valorar mi trabajo no solo como educadora, sino como poeta y escritora.
Jessenia Isabel Romero
Jessenia Isabel Romero, poeta, educadora y escritora nicaragüense, nacida el 25 de agosto de 1982 en la ciudad de Chinandega, Nicaragua, hija de Rosario Romero.
Fue en el Colegio San Luis Beltrán, durante su tercer año de secundaria, donde descubre su vocación poética, escribiendo sus primeros versos dedicados a la amistad, la naturaleza y al amor maternal.
En 2003 se graduó como maestra de educación primaria en la Escuela Normal Darwin Vallecillo, en 2011 egresa de la licenciatura Matemáticas con mención en Computación. Actualmente cursa estudios en Lengua y Literatura.
Entrevista com o escritor e professor universitário romeno Félix Nicolau
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“Um intelectual está aberto a um debate totalmente livre e pronuncia-se contra a censura”. (Félix Nicolau)
Professor Felix Nicolau – Arquivo pessoal
Caros amigos do Jornal Cultural ROL, e´ com grande prazer que vos apresento Félix Nicolau, um erudito e uma das personalidades da literatura romena contemporânea, com uma carreira complexa e multifacetada que combina, com naturalidade, a criação literária, a reflexão crítica e a atividade académica.
Licenciado em Filologia e Filosofia, obteve o título de Doutor em Filologia em 2003, com uma tese de literatura comparada. A sua estreia editorial ocorreu em 1996 com o livro de poesia Ascultând cerurile, publicado na revista Arca de Arad, marcando o início de uma atividade literária prolífica e diversificada.
É membro da União dos Escritores da Romênia e colabora com numerosas revistas literárias e científicas, tanto nacionais como estrangeiras.
Ao longo do tempo, Felix Nicolau publicou uma obra rica que inclui poesia (quatro volumes), prosa (dois romances) e ensaios e crítica literária (nove livros).
No domínio da poesia, obras como Kamceatka, Time is Honey (2014), Bach, manele & kostel (2003), Salonul de invenții (2002) e Cucerirea râsului (1996) revelam um poeta preocupado com o jogo semântico, a ironia cultural e a expressão lúdica.
No que se refere à prosa, os romances Tandru și rece (2007) e Pe mâna femeilor (2011) são exemplos do seu interesse pela exploração das relações interpessoais e dos paradigmas socioculturais do espaço pós-moderno romeno.
No domínio da crítica literária e da teoria cultural, Nicolau publicou vários volumes de ensaios e estudos que refletem profundas preocupações teóricas. Entre as suas obras de referência, destacam-se: Homo Imprudens (2006), Anticanonice (2009), Codul lui Eminescu (2010), Estetica umană: de la postmodernism la Facebook (2013) e os volumes de 2014: Cultural Communication: Approaches to Modernity and Postmodernity e Comunicare și creativitate. Interpretarea textului contemporan e Take the Floor. Professional Communication: Theoretical Contextualization. Mais recentemente, Nicolau publicou Istoria nucleară a culturii. Cuante hermeneutice (2021) e Știința minciunii responsabile. Tratat de embolii culturale (2024), no qual aborda temas atuais relacionados com a hermenêutica, a identidade e o discurso cultural na era digital.
Além da paixão pela escrita e pela crítica, Felix Nicolau é um professor universitário dedicado e respeitado. Leciona literatura, comunicação e estudos culturais em diversas instituições académicas, nomeadamente como professor convidado do Instituto da Língua Romena (ILR) na Universidade Complutense de Madrid e na Universidade de Granada, como professor na Universidade Técnica de Construções Civis de Bucareste, na Roménia, e como professor convidado na Universidade de Lund, na Suécia.
Além disso, é afiliado à Escola de Doutoramento em Filologia da Universidade “1 de Dezembro de 1918” de Alba Iulia, na Roménia, onde contribui para a formação de investigadores nas áreas da literatura e da comunicação.
A obra e a atividade de Felix Nicolau inserem-se nos debates contemporâneos sobre literatura e cultura, dado que o autor participa ativamente na vida jornalística e académica, tanto romena como internacional, colaborando com publicações como o Swedish Journal of Romanian Studies, a Littera Nova ou a Bucovina literară.
Através das suas abordagens teóricas, ensaísticas e criativas, Felix Nicolau procura conferir clareza e profundidade ao discurso literário, explorando simultaneamente as dimensões hermenêuticas, culturais e comunicativas da arte e da sociedade.
Rhea Cristina: Conhece e fala sete línguas estrangeiras: inglês, italiano, francês, espanhol, alemão, português e sueco. O que o levou a estudar português? O que representam para si o Brasil e a América do Sul em geral?
Felix Nicolau: Há muitos anos, frequentei cursos de língua e cultura portuguesas na embaixada do Brasil em Bucareste. Com certeza irei frequentar um novo curso num instituto para atualizar os meus conhecimentos da língua. Por isso, conheço melhor o português do Brasil, que, aliás, tem uma pronúncia mais clara.
Sempre me interessei pela cultura de expressão portuguesa, devido à sua vastidão temporal e espacial. O Brasil e a América do Sul são um caldeirão de culturas que não se pode deixar de conhecer. E como nós, romenos, também usamos uma língua neolatina, seria uma pena não aceder ao original do que as culturas de expressão portuguesa têm para oferecer.
Rhea Cristina: O que significam para si as palavras «história», «identidade» e «memória individual e coletiva»?
Felix Nicolau: São conceitos essenciais para o ser humano. Por exemplo, não basta uma pessoa falar com um certo grau de correção a língua portuguesa ou a língua romena para se poder dizer que é brasileira ou romena. A identidade, que inclui os tipos de memória, significa conhecer a história sem distorções, as tradições e a cultura em causa. Sem isso, ninguém pode assumir uma identidade específica.
Pelo contrário, se um estrangeiro aprender bem essas coisas, então torna-se mais nativo do que um habitante local que não se esforça para desenvolver a sua identidade. Portanto, a identidade conquista-se, não é algo que se tenha por direito. É em vão que muitos se gabam de ter nascido num determinado lugar. Podiam ter nascido noutro qualquer lugar.
A falta de pensamento crítico e os automatismos são pragas da humanidade que só podem ser curadas através da exposição à cultura autêntica. No entanto, isso está a tornar-se cada vez mais difícil, pois a educação está cada vez mais diluída. Especialmente para se obter o ser humano globalizado, o homem de plasticina.
Rhea Cristina: Durante os 50 anos de totalitarismo, a Europa de Leste produziu apenas cultura de propaganda? A cultura da Europa de Leste submeteu-se totalmente aos cânones da ideologia oficial? Que ensinamentos sobre os valores do ser humano nos legou essa cultura?
Felix Nicolau: …De modo algum. É verdade, porém, que apenas a cultura alinhada com o sistema comunista foi promovida. Além disso, era mesmo perigoso produzir cultura não alinhada. Muitos acabaram na prisão, foram mortos ou perderam o estatuto social por causa disso. Em suma, apenas os fanáticos, os idiotas e os oportunistas se submeteram aos cânones da cultura oficial.
A verdadeira cultura, a não alinhada, revelou o lado absurdo, ou mesmo feroz, do mundo. Não existe uma cultura do Leste europeu, mas sim várias. Os romenos promovem criações com um toque folclórico, mas também o absurdo e as vanguardas. Os checos têm um sentido de humor ingênuo-absurdo no cinema. Os húngaros têm uma inclinação para o absurdo sofisticado e para uma visão romântica e misteriosa. E assim sucessivamente. São povos com matrizes culturais semelhantes, mas também diferentes.
Daí os frequentes conflitos e a incapacidade de estabelecer uma aliança político-militar-econômica em toda a região. Isso diz muito sobre as diferenças.
Rhea Cristina: Num mundo com grandes mudanças geopolíticas, como o atual, qual é ou qual deveria ser o papel da cultura a nível mundial? Que importância tem a cultura europeia? E a literatura sul-americana?
Felix Nicolau: A cultura tem, como sempre, um papel duplo: preservar identidades e tradições elevadas, não bárbaras, e construir pontes interculturais. Não é uma tarefa fácil e, infelizmente, muitos promotores culturais têm um domínio limitado da cultura, limitando-se a procurar um lugar confortável em diversas instituições e projetos. Além disso, há muitos projetos supostamente culturais, mas centrados em aspectos da moda e ideologizados que, na verdade, não contribuem em nada para a vida cultural.
A literatura sul-americana tem um papel especial precisamente devido à cultura de onde provém. Como se sabe, esta literatura abordou, com meios estilísticos espetaculares, temas relacionados com a ditadura e o autoritarismo. Afinal, é isso que a literatura deve fazer: propor novas formas narrativas e desenvolver a humanidade, expondo temas e situações de forma desideologizada. Não impor uma única forma de leitura.
Rhea Cristina: Qual é, atualmente, o estatuto do escritor, filósofo e tradutor no espaço cultural europeu e mundial?
Felix Nicolau: Existem diferenças significativas entre estas três figuras. O escritor tornou-se um pilar da sociedade do espetáculo e um crítico desta, apenas na medida em que não é movido pelo desejo de receber prêmios. Refiro-me aos escritores representativos, aqueles que são apoiados pelos sistemas. No entanto, também existem escritores livres que não se deixam condicionar pelas relações comerciais em busca do sucesso.
Ultimamente, os filósofos representativos têm recuperado a vantagem perdida face aos escritores. Surgem filósofos-influenciadores que dão conselhos, sobretudo, sobre a felicidade. Quanto aos tradutores, tinham alcançado um certo nível de respeitabilidade, sobretudo sob a pressão dos estudos de tradução. No entanto, a explosão de programas baseados em inteligência artificial irá reduzir a sua contribuição. Ficarão muito poucos tradutores, que se dedicarão mais a aperfeiçoar as traduções feitas com IA.
Porém, os escritores também começaram a criar textos de forma pós-algorítmica com a ajuda da IA, embora poucos o reconheçam. De qualquer forma, um artista define-se pela liberdade na sua arte. Enquanto o artista se preocupar em incorporar a correção política do momento no seu processo criativo, a sua arte estará morta a nível ontológico. Por mais prêmios que receba.
Rhea Christina: Que tipo de intelectual existe atualmente na Europa e na cultura sul-americana? Estão presentes na cena cultural mundial?
Felix Nicolau: Na minha opinião, um intelectual não é apenas um especialista ou um homem de cultura pago pelo Sistema. O intelectual é alguém que está genuinamente em busca da verdade, com espírito crítico, e que se esforça por acumular informação de tantos domínios quanto possível. Essa informação é depois integrada no seu sistema cultural com base em critérios de valor, e não em função de ofertas e oportunidades.
Um intelectual está aberto a um debate totalmente livre e pronuncia-se contra a censura. Poderia dizer que uma pessoa amplamente aceite pelo Sistema e multipremiada não pode, de forma alguma, ser um intelectual. A função do intelectual consiste, acima de tudo, em lutar pela decência e pelos direitos, e não em alinhar com os diversos discursos do poder. Da mesma forma, um intelectual esforça-se por construir a sua cultura através de várias línguas estrangeiras.
A verdade é que esta condição humana é extremamente rara e, na maioria dos casos, é marginalizada. A história mostra-nos que a espécie humana não gosta de jogos justos e baseados em regras. Desde sempre que os sistemas têm influenciado o resultado do jogo e da competição. O mundo poderia ter sido um paraíso para todos, mas está longe disso.
O mito do robô que libertará o homem do trabalho e lhe permitirá dedicar-se à construção cultural não passa de um mito. A proliferação dos robôs empurra o homem verdadeiramente trabalhador, que não usufrui de diversos privilégios imerecidos, para fora do panorama, tornando-o inútil e dispensável. É uma perspetiva sombria, nada intelectual.
Rhea Cristina: Qual é a sua mensagem para a comunidade romena no Brasil e para a comunidade cultural brasileira?
Felix Nicolau: Uma mensagem de coragem e abertura cultural, ou seja, de esforço intelectual contínuo, de acumulação e interpretação. Não nos limitemos à superfície das culturas; estudemos com energia durante toda a vida. Só assim as culturas podem permanecer verdadeiramente vivas e não se transformar em mecanismos festivos para a promoção de diversos funcionários.
Lutem pela verdade e não se deixem levar apenas pelos influenciadores culturais. Procurem os verdadeiros sábios. Pensem, portanto, na vitória e na alegria.
Uma entrevista realizada por Rhea Cristina. Qualquer uso do conteúdo desta entrevista implica citar a fonte e requer o consentimento prévio por escrito de Rhea Cristina.
“Neste momento, somos um viveiro de valores que partem e um cemitério de elefantes que retornam.” (Sergiu Anghel)
Logo da seção Entrevistas ROLianasSergiu Anghel– Arquivo pessoal
Queridos amigos, tenho a grande satisfação e honra de dar continuidade à minha série de entrevistas no maravilhoso Jornal Cultural ROL, com trechos da minha entrevista com o distinto coreógrafo Sergiu Anghel.
Ele é professor universitário doutor (Universidade Nacional de Arte Teatral e Cinematográfica “I. L. Caragiale”, Diretor do Departamento de Direção-Coreografia, Bucareste, Romênia) e Vice-Presidente da União dos Intérpretes, Coreógrafos e Críticos de Música e Dança da Romênia.
A entrevista foi publicada no meu quarto livro de entrevistas, ROMENOS DO SÉCULO XXI. Entrevistas-documento com personalidades romenas (editora Pro Universitaria, 2013).
O volume contém 32 entrevistas com 29 personalidades (culturais e sociopolíticas) da Romênia contemporânea, nas quais analiso diversos aspetos da vida política, socioeconómica e cultural da Roménia, bem como as formas pelas quais estas foram afetadas pela ideologia comunista e pela transição para a democracia após 1989.
Os temas de discussão destas entrevistas abordam a ideia da nação romena, o destino do povo romeno nos planos cultural, social, histórico e político, analisando o processo do comunismo na Romênia, o período de transição pós-comunista e a fase da monarquia constitucional da Romênia.
Nascido em 12 de fevereiro de 1954, o mestre Sergiu Anghel é uma personalidade artística única no âmbito do balé romeno e internacional. Um artista cujas criações possuem uma capacidade máxima de integração na arte coreográfica europeia e mundial.
Aluno dos liceus de coreografia de Cluj e de Bucareste (ambas grandes cidades da Romênia), posteriormente formado pela Faculdade de Letras de Bucareste, na seção romeno-francês, com uma tese de graduação em francês: „Athanor – alchimie des archétypes dans l’œuvre d’Arthur Rimbaud“.
Ele realizou estudos de composição coreográfica nos Estados Unidos, na Duke University, Carolina do Norte, no âmbito do ADF (American Dance Festival), em Nova York com Linda Turney, Stuart Hodes, Betty Jones e Carman Moore, e na Amsterdam Summer University, com Richard Fine. Em 1990, foi convidado pela USIA (United States Information Agency), no âmbito do “International Visitor Program”. Recebeu vários prêmios e diplomas nacionais e internacionais (Medalha de ouro no Festival Internacional de Videoarte – Bar, Montenegro). Fundador e coreógrafo do grupo Contemp, de 1973 até 1988.
Assinou o libreto, a direção e a coreografia de numerosos espetáculos de balé em teatros e nas principais cenas culturais da Romênia. Logo após a Revolução Romena de 22 de dezembro de 1989, encenou a obra de teatro experimental „Cartea lui Prospero“, com a qual realizou turnês em Liverpool, Londres, Bonn, Freiburg, Budapeste e Bratislava.
A partir de 1993, tornou-se diretor artístico da Companhia Orion Ballet do Centro de Cultura “Tinerimea Română”, em Bucareste. Nessa função, montou os espetáculos: „Anotimpuri“, „Barocco Party“, „Miss Prophana“ e „Nostalgia“.
Um artista de consciência, um analista de profundidade implacável, o coreógrafo Sergiu Anghel cria o espaço de liberdade e atenção necessário a uma sociedade democrática, propondo-nos que sejamos rigorosos e objetivos conosco mesmos – por um amor sincero ao povo romeno e à história romena. Ele constrói/reconstrói para nós, romenos, o pensamento lúcido e objetivo de que precisamos para erguer/reerguer de forma sólida e eficiente o nosso futuro.
Seus espetáculos de balé recebem o reconhecimento da crítica internacional, sendo geralmente considerados obras-primas do gênero teatro-dança, e a sua companhia, Orion Ballet, um autêntico laboratório de criação original.
Em 1999, quando tive a honra de conversar com o mestre Sergiu Anghel, chamou-me imediatamente a atenção a inteligência e a notável mobilidade intelectual deste artista, profundamente devotado tanto à sua arte quanto ao povo romeno. No âmbito desta entrevista, em um tom sóbrio, objetivo, mas sincero, o coreógrafo Sergiu Anghel examina de forma rigorosa, porém eficaz, à semelhança de um cirurgião que utiliza o bisturi em benefício do paciente, algumas das questões culturais essenciais da história e da cultura romenas: a moda dos espetáculos de balé soviéticos dos anos 70, o significado do repertório da Ópera Romena, o valor da dança no contexto europeu, o sucesso de um espetáculo de dança em uma sociedade totalitária e/ou democrática, a situação profissional do bailarino romeno e a moeda “euro” no espaço cultural europeu.
Selecionei deste fascinante entrevista alguns excertos, aqueles ligados a temas culturais.
Rhea Cristina: Antes de 1989, qual era o significado do repertório da Ópera Romena? Como os bailarinos romenos descobriam e que valor tinha para eles a Verdade?
Sergiu Anghel: O repertório da Ópera Romena era moldado à imagem e semelhança do mausoléu de Lenin. Um repertório morto, mas empalhado segundo todas as rigorosidades da ciência. Um lugar de peregrinação cultural para subretas e recrutas em serviço militar, afastados dos perigos do decadentismo ocidental.
É injusto perguntar-me como os bailarinos romenos descobriam a verdade, quando os filósofos e intelectuais romenos cultivavam a mentira. O seu silêncio foi de ouro.
Rhea Cristina: O que significa a dança no contexto europeu em 1999? Quais são as suas direções e qual é a situação profissional do bailarino romeno?
Sergiu Anghel: A Europa financia a criação original pelo seu valor patrimonial. É um investimento a longo prazo. Na Romênia investe-se na interpretação, ou seja, no perecível. Nada mudou nas políticas culturais das duas zonas, da Idade Média até hoje. (…)
Na televisão não existem fundos para produções vendáveis no mercado ocidental; em compensação, existem recursos para a aquisição de espetáculos de teatro que, dessa forma, perdem o seu público local. Na Romênia não existe uma política cultural coerente. E, o que é mais grave, ninguém presta contas de nada a ninguém. A política cultural na Romênia é feita entre amigos, em volta de um copo de bebida (spritzer – nota do jornalista).
Na Europa, a coreografia é o fenômeno cultural mais dinâmico, em torno do qual gravitam todas as outras artes.
Na Romênia, a coreografia é uma arte mal administrada, quando não chega mesmo a ser marginalizada. Os festivais de teatro raramente têm uma seção de dança ou de teatro-dança. Nesse contexto, os bailarinos — os melhores — partem, e a sua inserção é muito mais fácil no Ocidente do que a dos atores que permanecem por patriotismo do handicap da língua.
Rhea Cristina: O comunismo tentou sublinhar a identidade cultural da Europa de Leste. O que trouxe de novo e o que a Romênia preservou nesse espaço geográfico no que diz respeito à coreografia? Após 1989, podemos falar de um fracasso da coreografia romena ou de uma explosão de novos talentos? O valor na Romênia é apreciado ou desencorajado? Podemos falar de um vazio legislativo na promoção dos valores nacionais? O que garante a durabilidade e o sucesso de um espetáculo de dança numa sociedade totalitária e/ou democrática?
Sergiu Anghel: Não tínhamos grande coisa para preservar. No período entre as guerras, existiu um pequeno movimento coreográfico com Gabriel Negry, Floria Capsali etc. A verdadeira história da coreografia começa, infelizmente para o período mencionado, apenas na era dos meios de vídeo. O resto é pura factologia. Azar deles ou talvez sorte. Digo “sorte” porque vi o único filme com Isadora Duncan, de aproximadamente 45 segundos; era lamentável em comparação com o mito criado em torno dela.
As únicas novidades surgiram por volta dos anos 60, até 1977, no âmbito dos espetáculos “Nocturn 9 ½” do teatro “Țăndărică”. Miriam Răducanu e depois nós, com o grupo “Contemp”, ainda conseguimos fazer algumas coisas na relação cada vez mais difícil com a censura.
Após dezembro de 1989, as coisas começaram a entrar na normalidade. Surgem cada vez mais coreógrafos, e o tempo fará a necessária depuração. O infortúnio da nova geração é que ela provém de um liceu degradado nos últimos anos da era Ceaușescu. A alguns dos meus estudantes ainda corrigia erros de ortografia no quarto ano, antes da tese de licenciatura. A minha intransigência muitas vezes os magoou. Alguns me odeiam e me acusam de não terem aprendido nada comigo.
Mas o simples fato de que nenhum deles se prostitui artisticamente, mesmo nas condições miseráveis pelas quais passamos, significa que o “pattern” existiu, o modelo funcionou. Essa é uma satisfação que compensa a ingratidão deles.
O sucesso e a durabilidade de uma obra numa sociedade democrática são assegurados pela quantidade de “éter” da obra. Numa sociedade totalitária, o sucesso ainda precisa do ingrediente da ‘lagartixa no éter’.
Rhea Cristina: O apoliticismo dos artistas é benéfico para a sociedade romena contemporânea? O bailarino romeno em 1999 está preparado para enfrentar a competição europeia? Podemos falar de um complexo do Leste, surgido após ’89? Para quem e por que se realizam atualmente espetáculos de dança? Que papel terá o balé/dança no futuro da sociedade romena?
Sergiu Anghel: O apoliticismo não pode ser benéfico. A mimetização do papel de político pode, no entanto, ser maléfica. O Parlamento às vezes me aparece como um grande workshop de pantomima. Mas, como prelúdio da linguagem, essa pantomima é necessária.
Os bailarinos estão preparados para enfrentar a competição europeia. O problema é que são formados com o dinheiro do contribuinte romeno, e acabam indo participar das necessidades culturais dos contribuintes estrangeiros. O “Badea Gheorghe” financia a coreografia europeia sem saber, e o senhor Marga (ex-ministro da Educação na Romênia – nota do jornalista) a financia sem se importar com o “Badea Gheorghe” (“Badea” é um termo popular romeno que significa o camponês, o homem do campo – nota do jornalista.)
Întotdeauna existaram complexados. Os artistas romenos podem ter complexos, mas de superioridade em relação aos ocidentais. Quanto mais o nível de cultura crescer, mais pessoas vão precisar desse tipo de espetáculo. Depende da inteligência dos romenos em estabelecer, de forma equilibrada, a relação entre suas potencialidades e a exploração delas. Os incas desapareceram por causa do ouro que possuíam. Hoje, o potencial artístico romeno é efetivamente “aspirado” pelo Ocidente com a cumplicidade inconsciente dos governantes. Se esse aspirador não for desligado, não apenas a coreografia deixará de ter qualquer papel na Romênia de amanhã, como nenhuma das artes sobreviverá. No momento atual, somos um viveiro de valores que partem e um cemitério de elefantes que retornam.
De qualquer forma, a dança ajudará muitos a chegar ao Registro Civil com plena consciência, e o balé os apoiará para não permanecerem eminentemente teatrais.
Rhea Cristina: Tinha medo de algo ou de alguém antes de dezembro de ’89? E depois da Revolução Romena de 1989? (A Revolução Romena de 1989 levou à derrubada do regime comunista na Romênia – nota do jornalista)
Sergiu Anghel: (…) Posso lhe dizer que tinha medo porque não tinha onde me esconder. Para os comunistas, a coreografia nem sequer existia, e os meus espetáculos, a única forma de defesa, não tinham vida porque não tinham acesso ao público. A coreografia vive publicamente através da televisão. Ora, a mídia, naquela época, estava confiscada por Ceaușescu. (Nicolae Ceaușescu governou a Romênia entre 1965 e 1989, durante o período do regime comunista – nota do jornalista.)
Depois de ’89, não tenho mais medo senão do dia de amanhã… financeiramente falando. Mas esse é um medo humano que me mantém desperto. Antes de dezembro de ’89, o medo era quase hipnótico.
Rhea Cristina: Sente-se um homem livre na Romênia de 1999? Que tipo de esperança e de desesperança existem na sociedade romena contemporânea? O que o público romeno espera dos coreógrafos romenos? Que tipo de público de balé existe na Romênia, em paralelo com o público da Europa e da América?
Sergiu Anghel: És livre na medida em que te sentes ligado ao teu país. A minha liberdade, vista de forma absoluta, será relativa enquanto eu sentir essa ligação. No fundo, não podemos esquecer: só quando morrermos seremos livres. E mesmo assim não é muito certo…
A sociedade romena espera ganhar no “Bingo Europa” e fica desesperada por não ganhar. (“Bingo Europa” era um programa de TV extremamente popular na Romênia dos anos 90–2000, no qual as pessoas compravam bilhetes e esperavam ganhar grandes somas de dinheiro – nota do jornalista).
Não tenho muita certeza de que o público romeno saiba o que é um coreógrafo. Aqueles do Ministério da Cultura, que deveriam conhecer essas coisas, ainda hoje usam a sintaxe híbrida e inculta de “mestre coreógrafo”.
O público é o mesmo em todo o mundo; vi que os ingleses, que não têm nenhuma desculpa para serem mais incultos do que os romenos, se entusiasmam diante das elucubrações de um “paricopitado” como o stepper Flatlay, num espetáculo que atinge as grandezas do kitsch desde o primeiro “step” até o título; segurem-se: “The Lord of the Dance”.
Rhea Cristina: A moeda “euro” criará uma nova Europa, definitivamente separada de qualquer sistema totalitário?
Sergiu Anghel: A moeda “euro” criará uma nova especulação financeira, desta vez por cima das cabeças das moedas nacionais. Os aquedutos impressos nas notas de “euro” apenas matarão a sede de dinheiro daqueles que já construíram, com antecedência, os seus reservatórios. Parece-me que, exatamente como na época de José, nós teremos sete vacas magras, enquanto eles terão os reservatórios cheios…
Uma entrevista realizada por Rhea Cristina. Qualquer uso do conteúdo desta entrevista implica citar a fonte e requer o consentimento prévio por escrito de Rhea Cristina.
‘Luis Arias Manzo: uniendo al mundo a través de Poetas del Mundo’
Logo da seção Entrevistas ROlianasLuis Arias Manzo
Queridos amigos planetários!
En esta charla, Luis comparte el origen de su proyecto, nacido en octubre de 2005, y qué lo motivó a emprender este viaje literario tan ambicioso. Nos habla de los objetivos del movimiento, así como de los retos que ha enfrentado en 2024: hackearon su página de Facebook con más de 40.000 seguidores y, hace algunos años, personas sin escrúpulos intentaron hackear el sitio web de Poetas del Mundo.
Gracias a la incansable labor de Arias Manzo, en los últimos meses el movimiento ha renacido con una plataforma a la vanguardia. El pasado 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, se relanzó esta increíble vitrina digital que reúne a poetas contemporáneos de todos los rincones del mundo.
Luis ha sido un viajero incansable gracias a la poesía; por ende, tiene amistades en todas partes. En esta entrevista nos narra una anécdota curiosa que vivió en uno de sus viajes en Medio Oriente. Además, habla de su libro Agualuna, relanzado en 2025 en formato digital tras 25 años de haber sido publicado.
Poetas del Mundo es una plataforma donde se reúnen poetas contemporáneos de muchos países, que no conoce fronteras. Su compromiso y objetivo principal es promover la paz y la hermandad a nivel global, es un medio que permite compartir desde un clic sin importar la distancia; es esa mesa virtual en la cual, sin importar la hora, puedes deleitarte leyendo buena poesía; es ese medio donde el diálogo está abierto; es ese lugar donde nos olvidamos de que existen fronteras y vivimos en un mundo sin divisiones.
Insto a todos los poetas a sumarse a esta iniciativa, pero también, amigo lector, hay espacio para ti: súmate a esta red planetaria a la cual eres bienvenido. En sí, todos están cordialmente invitados a formar parte de esta familia planetaria, a compartir este proyecto que crece cada día y a los miembros que han confiado en Luis para decorar este legado literario internacional.
Felicito a Luis y a su equipo por mantener viva esta iniciativa por más de 20 años, promoviendo la poesía contemporánea de manera excepcional, formal, profesional y confiable, sin fines lucrativos, a diferencia de otras organizaciones de esta índole.
Luis Arias Manzo fue el prologuista de la antología multilingüe CANTO PLANETARIO (H.C. Editores, 2023). En el cierre de esta charla, él nos comentó lo que significó haber sido el prologuista de estos volúmenes de poesía planetaria. Gracias, querido Luis, por tu complicidad en esta aventura literaria.
Queridos amigos, que disfruten mucho de esta charla con Luis Arias Manzo.
¿Qué te inspiró a crear el Movimiento Poetas del Mundo?
A comienzos del siglo XXI, en un contexto de profundas transformaciones políticas, sociales y tecnológicas, nació una idea que podría parecer simple, pero que era profundamente audaz: reunir a los poetas del mundo en un solo movimiento o gremio, como queramos llamarle.
Esta iniciativa surgió de una reflexión sobre el papel de la poesía en el mundo contemporáneo. La humanidad atravesaba tiempos complejos, marcados por guerras persistentes, crecientes desigualdades sociales y un evidente deterioro del medio ambiente. Frente a ese escenario, surgía una pregunta fundamental: ¿tiene aún la poesía un papel en el destino de la humanidad?
Para algunos, la poesía parecía haber quedado relegada, como una voz débil en medio del ruido del mundo moderno. Sin embargo, para otros —y me incluyo— sigue siendo una de las expresiones más profundas de la conciencia humana. A lo largo de la historia, los poetas no solo han creado belleza, sino que también han sido cronistas de su tiempo, guardianes de la memoria y voces críticas frente a la injusticia.
Esa tradición sigue viva. En todos los rincones del mundo existen poetas que escriben, muchas veces en silencio, desde contextos muy diversos: ciudades, pueblos, comunidades indígenas, espacios académicos o círculos independientes. Son voces dispersas, pero profundamente conectadas por una misma sensibilidad.
Entonces surgió una idea clave: ¿qué pasaría si todas esas voces pudieran encontrarse?
Así comenzó a tomar forma Poetas del Mundo, como una red internacional de poetas unidos por una visión humanista, convencidos de que la palabra puede ser una herramienta real de conciencia, encuentro y transformación.
El Movimiento Poetas del Mundo ya cumplió 20 años. ¿Cómo han sido los resultados en este tiempo?
Cuando Poetas del Mundo nació en Valparaíso en 2005, era más bien una intuición: el deseo de reunir a los poetas del planeta en una comunidad basada en el diálogo, la conciencia y la fraternidad humana.
Permítame un breve contexto. El 14 de octubre de 2005 marcaba para mí el cierre de una etapa significativa. Venía de participar como invitado en el X° Festival de Poesía de Cuenca, Ecuador, organizado por la Asociación Latinoamericana de Poesía (ASOLAPO), donde se me encomendó organizar en Chile la siguiente versión. Durante ese proceso advertí una carencia profunda: muchas organizaciones literarias habían perdido el sentido de un ideal común; cada cual avanzaba de forma individual, priorizando el posicionamiento personal por sobre lo esencial.
Con el paso del tiempo, esa intuición se transformó en una red cultural internacional que ha logrado convocar a miles de poetas en distintos países y continentes. Voces provenientes de diversas lenguas, religiones y tradiciones encontraron en este movimiento un espacio común donde la palabra puede trascender fronteras y tender puentes entre los pueblos.
Durante estos veinte años, Poetas del Mundo ha impulsado encuentros internacionales, recorridos culturales, lecturas públicas y múltiples iniciativas colectivas, llevando la poesía a escuelas, comunidades, universidades y espacios sociales donde muchas veces la palabra poética no estaba presente.
Uno de los aspectos más singulares del movimiento ha sido la creación del Cuerpo Diplomático Poético, integrado por embajadores y cónsules de la poesía, quienes han contribuido activamente a expandir este espíritu en distintos países.
Como todo proceso vivo, también hemos enfrentado desafíos importantes, como la pérdida de nuestra plataforma digital y ataques cibernéticos que pusieron a prueba la continuidad del proyecto. Sin embargo, estas dificultades demostraron que lo esencial no era la tecnología, sino la red humana construida a lo largo de los años.
Hoy, tras dos décadas de existencia, Poetas del Mundo es reconocido como un referente cultural a nivel internacional. Su permanencia en el tiempo —sin depender de subvenciones— y su capacidad de seguir convocando voluntades en torno a la poesía y la conciencia humana, son quizás la mejor evidencia de la solidez y el sentido de este proyecto.
Este movimiento tiene un manifiesto universal. ¿Puedes resumirnos en qué consiste?
El Manifiesto Universal de Poetas del Mundo es, en esencia, la expresión de la visión humanista que da sentido al movimiento. No es un texto académico, sino una declaración de principios que entiende la poesía no solo como un ejercicio literario, sino como una forma de conciencia.
El manifiesto plantea que los poetas no pueden ser indiferentes frente a los grandes desafíos de la humanidad —como la guerra, la desigualdad o la destrucción de la naturaleza—, sino que, desde su libertad creadora, pueden contribuir a generar reflexión y despertar conciencia.
También propone que la poesía debe salir de los espacios cerrados y volver a encontrarse con la sociedad, llegando a comunidades, escuelas y pueblos, recuperando su dimensión viva y colectiva.
En ese sentido, Poetas del Mundo busca unir voces diversas —de distintas culturas, lenguas y tradiciones— en torno a valores universales como la paz, la dignidad humana y la hermandad entre los pueblos.
¿Qué pasó con la página web de Poetas del Mundo, que estuvo varios años inactiva, y con la página de Facebook, que publica contenido que no está relacionado con Poetas del Mundo?
A lo largo de su historia, Poetas del Mundo no solo ha sido un espacio cultural, sino también un movimiento que ha tocado temas sensibles a nivel global. Y eso, inevitablemente, ha tenido consecuencias.
Desde sus primeros años, nuestra plataforma digital comenzó a ser objeto de ataques cibernéticos e intentos de intervención. No fueron hechos aislados, sino episodios reiterados que afectaron el funcionamiento de nuestra página web y, posteriormente, nuestras redes sociales.
Pero más allá de lo tecnológico, hubo situaciones aún más preocupantes. En los primeros años del movimiento, varios poetas miembros —de origen judío— se vieron obligados a renunciar tras haber recibido amenazas. Nunca se logró identificar con certeza a los responsables, pero no tengo dudas de que estas acciones provinieron de sectores interesados en generar división y debilitar un espacio que promovía el diálogo entre culturas.
El episodio más grave ocurrió en 2024, cuando nuestra página oficial de Facebook fue hackeada. Ese espacio, que reunía a más de cuarenta mil seguidores, fue tomado por terceros que comenzaron a publicar contenidos completamente ajenos y contrarios al espíritu de Poetas del Mundo. A pesar de múltiples gestiones, no ha sido posible recuperarla hasta hoy.
Estos hechos no pueden entenderse como simples incidentes técnicos. Reflejan que, incluso un movimiento cultural y poético, cuando promueve la conciencia, la paz y la fraternidad entre los pueblos, puede incomodar intereses y provocar reacciones.
Sin embargo, hay algo que no pudieron ni podrán intervenir: la red humana construida durante años. Poetas de todo el mundo han seguido activos, organizando encuentros, escribiendo y manteniendo vivo el espíritu del movimiento.
Porque la poesía, cuando nace de la conciencia, no puede ser silenciada.
Este pasado 21 de marzo se hizo oficial el relanzamiento de la plataforma de Poetas del Mundo. ¿Qué novedades trae este movimiento en esta nueva etapa?
El relanzamiento de Poetas del Mundo marca, más que una continuidad, un verdadero renacimiento del movimiento.
Después de años difíciles —marcados por ataques cibernéticos, la pérdida de nuestra plataforma digital y la desconexión parcial de nuestra red— asumimos el desafío de reconstruir no solo una página web, sino también la memoria y la proyección del movimiento.
Uno de los hitos más significativos fue la recuperación inesperada de los archivos históricos de la antigua plataforma, que durante mucho tiempo se creían perdidos. Esto nos permitió no solo rescatar parte de nuestra historia, sino también proyectarla hacia el futuro.
La nueva plataforma, lanzada el 21 de marzo de 2026 en el Día Mundial de la Poesía, incorpora herramientas actualizadas que facilitan la publicación de contenidos, la visibilidad de los poetas y la conexión entre miembros a nivel global. Además, introduce nuevas dinámicas que incentivan la participación dentro de la comunidad.
Pero esta nueva etapa no es solo tecnológica. También hemos impulsado una reestructuración organizativa, fortaleciendo la coordinación internacional y abriendo espacio a nuevas generaciones de poetas, sin perder la experiencia acumulada en estos veinte años.
Hoy, Poetas del Mundo vuelve a abrir sus puertas al planeta con más fuerza, más claridad y una convicción renovada: que la poesía sigue siendo una herramienta viva para la conciencia, el encuentro y la transformación humana.
Poetas del Mundo cumplió 20 años, tú estás cumpliendo 70 ¿Cómo percibes el futuro de este movimiento?
Buena pregunta, y te la agradezco profundamente. Yo no he construido este movimiento para mí, ni por ego, ni por ambición personal; lo he impulsado con la convicción de que la poesía debe recuperar el lugar que merece en estos tiempos de caos, fragmentación y profunda crisis de sentido que vive la humanidad.
Creo firmemente que el proyecto humano solo podrá sobrevivir si la inteligencia logra imponerse sobre la bestialidad, si la conciencia colectiva supera la avaricia de quienes hoy concentran poder sin visión humanista. En ese escenario, tanto la filosofía como la poesía están llamadas a desempeñar un papel esencial en las próximas décadas, porque no basta con el desarrollo tecnológico si no existe una evolución ética y espiritual que lo acompañe.
Por eso considero que los poetas no pueden seguir dispersos, como tampoco los pensadores comprometidos con el destino humano. Es tiempo de unificar energías, de construir una conciencia común capaz de aportar reflexión, sensibilidad y sentido frente a los grandes desafíos de nuestra era.
Ahora bien, cuando uno llega a cierta etapa de la vida, comprende con mayor claridad que toda obra verdadera debe trascender a su fundador. Mi mayor preocupación no es mi permanencia personal, sino cómo se articulará y proyectará este proceso que hemos construido con tanto esfuerzo colectivo. Miro hacia las nuevas generaciones con esperanza, pero también con atención, buscando señales de quienes puedan asumir esta responsabilidad no como una plataforma de beneficio individual, sino como una misión profundamente ética.
Porque llegará el momento en que habrá que ceder el lugar. Y cuando eso ocurra, Poetas del Mundo deberá quedar en manos de alguien —o de una generación— que haya comprendido que este movimiento no pertenece a una persona, sino a una visión: la de poner la poesía al servicio de la vida, del planeta y de la humanidad.
Si algo deseo para el futuro, es que Poetas del Mundo siga creciendo más allá de nombres y tiempos, como una fuerza de conciencia planetaria, capaz de reunir voces diversas en defensa de lo esencial.
Porque mientras exista un ser humano dispuesto a transformar el mundo desde la palabra, este movimiento tendrá futuro. Y quizás entonces, más que un movimiento, Poetas del Mundo llegará a ser parte de una nueva conciencia para la humanidad.
¿En cuántos países tiene presencia el Movimiento Poetas del Mundo?
Hoy, Poetas del Mundo tiene presencia en 143 países, extendiendo su voz a través de continentes, culturas y lenguas diversas. Es una red viva que late en distintos rincones del planeta, uniendo sensibilidades que, aunque distantes geográficamente, comparten una misma conciencia humana.
Pero más que una cifra, esto representa un proceso en movimiento. Nuestro horizonte no tiene fronteras: aspiramos a llegar a todos los territorios donde exista un ser humano dispuesto a transformar la realidad a través de la palabra.
El verdadero destino de Poetas del Mundo no está solo en su expansión geográfica, sino en la fuerza de las nuevas generaciones, que emergen en un tiempo de crisis global, pero también de despertar.
Son ellas las que darán continuidad a este movimiento, haciendo de la poesía no solo un arte, sino una herramienta de conciencia, de encuentro y de transformación para la humanidad.
Porque mientras exista un poeta en cualquier lugar del mundo, Poetas del Mundo seguirá creciendo.
¿Puedes compartir los principales detalles de la convocatoria global para poemas en videos?
Vivimos en una paradoja: las principales plataformas de difusión —como Facebook o YouTube— están en manos de grandes corporaciones que muchas veces influyen en la forma en que circula la información a nivel global. Sin embargo, hoy por hoy, también son las herramientas más eficaces para difundir el arte y llegar a públicos amplios.
Desde Poetas del Mundo creemos que, más que rechazarlas, debemos utilizarlas de manera consciente y estratégica, poniendo estos espacios al servicio de la poesía y de los valores humanos que promovemos.
En ese contexto, hemos lanzado una convocatoria global para la creación de poemas en formato video, buscando adaptarnos a los nuevos lenguajes digitales y ampliar el alcance de la palabra poética.
Invitamos a poetas de todo el mundo a enviar videos breves, en formato vertical, de entre 10 y 30 segundos, grabados preferentemente con dispositivos móviles en plano fijo, para facilitar su visualización.
Los contenidos deben abordar temáticas como la paz, la humanidad, la conciencia global, el sufrimiento de los pueblos, la infancia en contextos de guerra y el despertar de la conciencia colectiva.
Todos los videos serán editados y difundidos a través de nuestros canales oficiales, siempre con el debido crédito a sus autores.
Las postulaciones pueden enviarse vía WhatsApp o correo electrónico, como una forma directa y accesible de participación global.
Esta iniciativa busca no solo difundir la poesía, sino también construir un lenguaje contemporáneo capaz de dialogar con las nuevas generaciones, sin perder la profundidad ni el compromiso que caracteriza a nuestro movimiento.
Has recorrido incontables países. ¿Qué anécdota curiosa que hayas vivido nos puedes compartir?
Imaginarás que, después de tantos años recorriendo el mundo, participando en encuentros con poetas, reuniéndome con dirigentes sociales, parlamentarios e incluso presidentes, las anécdotas son innumerables. Muchas de ellas, por respeto, deben quedar en la intimidad: experiencias vividas en contextos complejos, como en Colombia antes del proceso de paz, en territorios de Chiapas o en encuentros con poetas palestinos en Jordania, donde la poesía se entrelaza inevitablemente con la realidad política.
Porque cuando la paz es uno de los pilares de nuestro movimiento, uno no puede evitar situarse en medio de esas tensiones.
Pero si debo compartir una anécdota curiosa, hay una que siempre regresa a mi memoria.
Me encontraba en Rabat, reunido con poetas árabes y amaziges, cuando llegó la poeta marroquí Fatima Bouhraka, quien había viajado desde Fez para invitarme a conocer su ciudad. Acepté, y viví allí tres días inolvidables. Luego debía continuar mi viaje hacia una ciudad cercana a Melilla, en un trayecto de catorce horas en bus, en condiciones bastante precarias.
Fatima me acompañó hasta el terminal y se aseguró de dejarme instalado en el bus. Aunque insistí en que se marchara tranquila, esperó hasta el último momento. Finalmente se fue, y yo pensé que todo estaba en orden.
Pero poco después, subió un hombre al bus y comenzó a hablar en árabe. No entendía absolutamente nada. De pronto, aproximadamente la mitad de los pasajeros se levantó y bajó apresuradamente para abordar otro bus. La otra mitad permaneció inmóvil. Yo, sin comprender la situación, solo repetía el nombre de mi destino esperando alguna señal.
Pasaron unos minutos hasta que alguien, con un gesto amable, me indicó que debía cambiar de bus. Me dirigí hacia el otro vehículo: estaba completamente lleno, con personas de pie, cargadas de bultos y paquetes.
Subí como pude. Y entonces ocurrió algo que hasta hoy no logro explicar: en la primera fila había un asiento vacío. Entre señas y sonrisas, me hicieron entender que ese lugar estaba reservado para mí.
Nunca supe por qué.
Pero en medio del caos, del idioma desconocido y de la incertidumbre, alguien —sin palabras— había decidido hacerme un espacio.
Y quizás esa es también una forma de la poesía.
Háblanos de tu libro que has publicado recientemente.
Hablar de Agualuna es, en cierto modo, hablar de un momento de ruptura en mi propia vida. Aunque fue publicado hace veinticinco años, hoy renace en su primera edición digital, como si el tiempo —lejos de cerrarlo— lo hubiese estado preparando para este nuevo encuentro con los lectores.
Agualuna no es simplemente un libro; es una experiencia. Es el testimonio de un instante en que la vida irrumpe con fuerza y desordena todas nuestras certezas. Yo venía de una formación profundamente racional, estructurada, incluso materialista, y de pronto me veo enfrentado a un acontecimiento que no podía explicar desde esa lógica.
Lo que allí ocurre es, en esencia, un tránsito: el paso desde una comprensión del mundo basada en la razón hacia otra donde el misterio, la intuición y lo invisible comienzan a tener un lugar. Y ese tránsito no es cómodo. Es doloroso, contradictorio, profundamente humano.
Agualuna —más que un personaje— es un símbolo. Es la irrupción de lo inexplicable en la vida cotidiana. Es esa fuerza que llega sin pedir permiso, que transforma, que desarma, y que muchas veces se va sin ofrecer respuestas. Y, sin embargo, deja una huella irreversible.
El libro está construido como un diálogo entre la prosa y la poesía, porque hay experiencias que no pueden ser contenidas solo en el lenguaje racional. La poesía aparece allí como una necesidad, como una forma de decir lo que no se puede explicar, de tocar aquello que escapa a la lógica.
En el fondo, Agualuna plantea una pregunta que sigue vigente: ¿qué es lo que verdaderamente nos transforma? ¿Es la razón, o es el amor? ¿Es la certeza, o es el misterio?
Hoy, al verlo circular en formato digital, siento que el libro encuentra un nuevo tiempo. Porque quizás la humanidad está comenzando a hacerse esas mismas preguntas con mayor urgencia.
Y tal vez, solo tal vez, la verdadera revolución —como lo intuía entonces y lo sigo creyendo ahora— no está en las estructuras externas, sino en el despertar del corazón.
¿Que representó para ti haber sido el prologuista de CANTO PLANETARIO?
Representó, ante todo, un honor profundo, pero también una responsabilidad que, en un primer momento, sentí casi imposible de asumir. Prologar una obra como Canto Planetario, en la que convergen poetas de prácticamente todo el mundo —en decenas de lenguas, si no recuerdo mal, alrededor de 77 idiomas—, es enfrentarse a una expresión colectiva de la humanidad que trasciende lo literario para convertirse en un verdadero testimonio de nuestro tiempo.
Al inicio, debo confesar que no comprendía por qué me otorgabas ese lugar. No soy un académico ni un especialista formado en las aulas de la literatura; soy, más bien, un autodidacta que ha aprendido desde la experiencia, desde la vida y desde la poesía misma. Así te lo manifesté en su momento.
Sin embargo, tu insistencia no apuntaba a los títulos ni a las credenciales, sino a algo más esencial: a la vivencia, al compromiso y a la visión de la poesía como un lenguaje universal capaz de reunir a los pueblos.
Con el paso del proceso, comprendí que ese prólogo no debía ser un análisis técnico ni una lectura crítica convencional, sino una apertura de conciencia. Una invitación a entender que estábamos frente a una obra única: un canto múltiple, diverso, profundamente humano, donde cada voz, desde su geografía y su cultura, aporta a una sola respiración planetaria.
Ser prologuista de Canto Planetario fue, en definitiva, asumir el desafío de poner palabras al espíritu de una obra que, en sí misma, ya las trasciende.