Luis Arias Manzo
‘Luis Arias Manzo: uniendo al mundo a través de
Poetas del Mundo’


Queridos amigos planetários!
En esta charla, Luis comparte el origen de su proyecto, nacido en octubre de 2005, y qué lo motivó a emprender este viaje literario tan ambicioso. Nos habla de los objetivos del movimiento, así como de los retos que ha enfrentado en 2024: hackearon su página de Facebook con más de 40.000 seguidores y, hace algunos años, personas sin escrúpulos intentaron hackear el sitio web de Poetas del Mundo.
Gracias a la incansable labor de Arias Manzo, en los últimos meses el movimiento ha renacido con una plataforma a la vanguardia. El pasado 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, se relanzó esta increíble vitrina digital que reúne a poetas contemporáneos de todos los rincones del mundo.
Luis ha sido un viajero incansable gracias a la poesía; por ende, tiene amistades en todas partes. En esta entrevista nos narra una anécdota curiosa que vivió en uno de sus viajes en Medio Oriente. Además, habla de su libro Agualuna, relanzado en 2025 en formato digital tras 25 años de haber sido publicado.
Poetas del Mundo es una plataforma donde se reúnen poetas contemporáneos de muchos países, que no conoce fronteras. Su compromiso y objetivo principal es promover la paz y la hermandad a nivel global, es un medio que permite compartir desde un clic sin importar la distancia; es esa mesa virtual en la cual, sin importar la hora, puedes deleitarte leyendo buena poesía; es ese medio donde el diálogo está abierto; es ese lugar donde nos olvidamos de que existen fronteras y vivimos en un mundo sin divisiones.

Insto a todos los poetas a sumarse a esta iniciativa, pero también, amigo lector, hay espacio para ti: súmate a esta red planetaria a la cual eres bienvenido. En sí, todos están cordialmente invitados a formar parte de esta familia planetaria, a compartir este proyecto que crece cada día y a los miembros que han confiado en Luis para decorar este legado literario internacional.
Felicito a Luis y a su equipo por mantener viva esta iniciativa por más de 20 años, promoviendo la poesía contemporánea de manera excepcional, formal, profesional y confiable, sin fines lucrativos, a diferencia de otras organizaciones de esta índole.

Luis Arias Manzo fue el prologuista de la antología multilingüe CANTO PLANETARIO (H.C. Editores, 2023). En el cierre de esta charla, él nos comentó lo que significó haber sido el prologuista de estos volúmenes de poesía planetaria. Gracias, querido Luis, por tu complicidad en esta aventura literaria.
Queridos amigos, que disfruten mucho de esta charla con Luis Arias Manzo.
¿Qué te inspiró a crear el Movimiento Poetas del Mundo?
A comienzos del siglo XXI, en un contexto de profundas transformaciones políticas, sociales y tecnológicas, nació una idea que podría parecer simple, pero que era profundamente audaz: reunir a los poetas del mundo en un solo movimiento o gremio, como queramos llamarle.
Esta iniciativa surgió de una reflexión sobre el papel de la poesía en el mundo contemporáneo. La humanidad atravesaba tiempos complejos, marcados por guerras persistentes, crecientes desigualdades sociales y un evidente deterioro del medio ambiente. Frente a ese escenario, surgía una pregunta fundamental: ¿tiene aún la poesía un papel en el destino de la humanidad?
Para algunos, la poesía parecía haber quedado relegada, como una voz débil en medio del ruido del mundo moderno. Sin embargo, para otros —y me incluyo— sigue siendo una de las expresiones más profundas de la conciencia humana. A lo largo de la historia, los poetas no solo han creado belleza, sino que también han sido cronistas de su tiempo, guardianes de la memoria y voces críticas frente a la injusticia.
Esa tradición sigue viva. En todos los rincones del mundo existen poetas que escriben, muchas veces en silencio, desde contextos muy diversos: ciudades, pueblos, comunidades indígenas, espacios académicos o círculos independientes. Son voces dispersas, pero profundamente conectadas por una misma sensibilidad.
Entonces surgió una idea clave: ¿qué pasaría si todas esas voces pudieran encontrarse?
Así comenzó a tomar forma Poetas del Mundo, como una red internacional de poetas unidos por una visión humanista, convencidos de que la palabra puede ser una herramienta real de conciencia, encuentro y transformación.
El Movimiento Poetas del Mundo ya cumplió 20 años. ¿Cómo han sido los resultados en este tiempo?
Cuando Poetas del Mundo nació en Valparaíso en 2005, era más bien una intuición: el deseo de reunir a los poetas del planeta en una comunidad basada en el diálogo, la conciencia y la fraternidad humana.
Permítame un breve contexto. El 14 de octubre de 2005 marcaba para mí el cierre de una etapa significativa. Venía de participar como invitado en el X° Festival de Poesía de Cuenca, Ecuador, organizado por la Asociación Latinoamericana de Poesía (ASOLAPO), donde se me encomendó organizar en Chile la siguiente versión. Durante ese proceso advertí una carencia profunda: muchas organizaciones literarias habían perdido el sentido de un ideal común; cada cual avanzaba de forma individual, priorizando el posicionamiento personal por sobre lo esencial.
Con el paso del tiempo, esa intuición se transformó en una red cultural internacional que ha logrado convocar a miles de poetas en distintos países y continentes. Voces provenientes de diversas lenguas, religiones y tradiciones encontraron en este movimiento un espacio común donde la palabra puede trascender fronteras y tender puentes entre los pueblos.
Durante estos veinte años, Poetas del Mundo ha impulsado encuentros internacionales, recorridos culturales, lecturas públicas y múltiples iniciativas colectivas, llevando la poesía a escuelas, comunidades, universidades y espacios sociales donde muchas veces la palabra poética no estaba presente.
Uno de los aspectos más singulares del movimiento ha sido la creación del Cuerpo Diplomático Poético, integrado por embajadores y cónsules de la poesía, quienes han contribuido activamente a expandir este espíritu en distintos países.
Como todo proceso vivo, también hemos enfrentado desafíos importantes, como la pérdida de nuestra plataforma digital y ataques cibernéticos que pusieron a prueba la continuidad del proyecto. Sin embargo, estas dificultades demostraron que lo esencial no era la tecnología, sino la red humana construida a lo largo de los años.
Hoy, tras dos décadas de existencia, Poetas del Mundo es reconocido como un referente cultural a nivel internacional. Su permanencia en el tiempo —sin depender de subvenciones— y su capacidad de seguir convocando voluntades en torno a la poesía y la conciencia humana, son quizás la mejor evidencia de la solidez y el sentido de este proyecto.
Este movimiento tiene un manifiesto universal. ¿Puedes resumirnos en qué consiste?
El Manifiesto Universal de Poetas del Mundo es, en esencia, la expresión de la visión humanista que da sentido al movimiento. No es un texto académico, sino una declaración de principios que entiende la poesía no solo como un ejercicio literario, sino como una forma de conciencia.
El manifiesto plantea que los poetas no pueden ser indiferentes frente a los grandes desafíos de la humanidad —como la guerra, la desigualdad o la destrucción de la naturaleza—, sino que, desde su libertad creadora, pueden contribuir a generar reflexión y despertar conciencia.
También propone que la poesía debe salir de los espacios cerrados y volver a encontrarse con la sociedad, llegando a comunidades, escuelas y pueblos, recuperando su dimensión viva y colectiva.
En ese sentido, Poetas del Mundo busca unir voces diversas —de distintas culturas, lenguas y tradiciones— en torno a valores universales como la paz, la dignidad humana y la hermandad entre los pueblos.
¿Qué pasó con la página web de Poetas del Mundo, que estuvo varios años inactiva, y con la página de Facebook, que publica contenido que no está relacionado con Poetas del Mundo?
A lo largo de su historia, Poetas del Mundo no solo ha sido un espacio cultural, sino también un movimiento que ha tocado temas sensibles a nivel global. Y eso, inevitablemente, ha tenido consecuencias.
Desde sus primeros años, nuestra plataforma digital comenzó a ser objeto de ataques cibernéticos e intentos de intervención. No fueron hechos aislados, sino episodios reiterados que afectaron el funcionamiento de nuestra página web y, posteriormente, nuestras redes sociales.
Pero más allá de lo tecnológico, hubo situaciones aún más preocupantes. En los primeros años del movimiento, varios poetas miembros —de origen judío— se vieron obligados a renunciar tras haber recibido amenazas. Nunca se logró identificar con certeza a los responsables, pero no tengo dudas de que estas acciones provinieron de sectores interesados en generar división y debilitar un espacio que promovía el diálogo entre culturas.
El episodio más grave ocurrió en 2024, cuando nuestra página oficial de Facebook fue hackeada. Ese espacio, que reunía a más de cuarenta mil seguidores, fue tomado por terceros que comenzaron a publicar contenidos completamente ajenos y contrarios al espíritu de Poetas del Mundo. A pesar de múltiples gestiones, no ha sido posible recuperarla hasta hoy.
Estos hechos no pueden entenderse como simples incidentes técnicos. Reflejan que, incluso un movimiento cultural y poético, cuando promueve la conciencia, la paz y la fraternidad entre los pueblos, puede incomodar intereses y provocar reacciones.
Sin embargo, hay algo que no pudieron ni podrán intervenir: la red humana construida durante años. Poetas de todo el mundo han seguido activos, organizando encuentros, escribiendo y manteniendo vivo el espíritu del movimiento.
Porque la poesía, cuando nace de la conciencia, no puede ser silenciada.
Este pasado 21 de marzo se hizo oficial el relanzamiento de la plataforma de Poetas del Mundo. ¿Qué novedades trae este movimiento en esta nueva etapa?
El relanzamiento de Poetas del Mundo marca, más que una continuidad, un verdadero renacimiento del movimiento.
Después de años difíciles —marcados por ataques cibernéticos, la pérdida de nuestra plataforma digital y la desconexión parcial de nuestra red— asumimos el desafío de reconstruir no solo una página web, sino también la memoria y la proyección del movimiento.
Uno de los hitos más significativos fue la recuperación inesperada de los archivos históricos de la antigua plataforma, que durante mucho tiempo se creían perdidos. Esto nos permitió no solo rescatar parte de nuestra historia, sino también proyectarla hacia el futuro.
La nueva plataforma, lanzada el 21 de marzo de 2026 en el Día Mundial de la Poesía, incorpora herramientas actualizadas que facilitan la publicación de contenidos, la visibilidad de los poetas y la conexión entre miembros a nivel global. Además, introduce nuevas dinámicas que incentivan la participación dentro de la comunidad.
Pero esta nueva etapa no es solo tecnológica. También hemos impulsado una reestructuración organizativa, fortaleciendo la coordinación internacional y abriendo espacio a nuevas generaciones de poetas, sin perder la experiencia acumulada en estos veinte años.
Hoy, Poetas del Mundo vuelve a abrir sus puertas al planeta con más fuerza, más claridad y una convicción renovada: que la poesía sigue siendo una herramienta viva para la conciencia, el encuentro y la transformación humana.
Poetas del Mundo cumplió 20 años, tú estás cumpliendo 70 ¿Cómo percibes el futuro de este movimiento?
Buena pregunta, y te la agradezco profundamente. Yo no he construido este movimiento para mí, ni por ego, ni por ambición personal; lo he impulsado con la convicción de que la poesía debe recuperar el lugar que merece en estos tiempos de caos, fragmentación y profunda crisis de sentido que vive la humanidad.
Creo firmemente que el proyecto humano solo podrá sobrevivir si la inteligencia logra imponerse sobre la bestialidad, si la conciencia colectiva supera la avaricia de quienes hoy concentran poder sin visión humanista. En ese escenario, tanto la filosofía como la poesía están llamadas a desempeñar un papel esencial en las próximas décadas, porque no basta con el desarrollo tecnológico si no existe una evolución ética y espiritual que lo acompañe.
Por eso considero que los poetas no pueden seguir dispersos, como tampoco los pensadores comprometidos con el destino humano. Es tiempo de unificar energías, de construir una conciencia común capaz de aportar reflexión, sensibilidad y sentido frente a los grandes desafíos de nuestra era.
Ahora bien, cuando uno llega a cierta etapa de la vida, comprende con mayor claridad que toda obra verdadera debe trascender a su fundador. Mi mayor preocupación no es mi permanencia personal, sino cómo se articulará y proyectará este proceso que hemos construido con tanto esfuerzo colectivo. Miro hacia las nuevas generaciones con esperanza, pero también con atención, buscando señales de quienes puedan asumir esta responsabilidad no como una plataforma de beneficio individual, sino como una misión profundamente ética.
Porque llegará el momento en que habrá que ceder el lugar. Y cuando eso ocurra, Poetas del Mundo deberá quedar en manos de alguien —o de una generación— que haya comprendido que este movimiento no pertenece a una persona, sino a una visión: la de poner la poesía al servicio de la vida, del planeta y de la humanidad.
Si algo deseo para el futuro, es que Poetas del Mundo siga creciendo más allá de nombres y tiempos, como una fuerza de conciencia planetaria, capaz de reunir voces diversas en defensa de lo esencial.
Porque mientras exista un ser humano dispuesto a transformar el mundo desde la palabra, este movimiento tendrá futuro. Y quizás entonces, más que un movimiento, Poetas del Mundo llegará a ser parte de una nueva conciencia para la humanidad.
¿En cuántos países tiene presencia el Movimiento Poetas del Mundo?
Hoy, Poetas del Mundo tiene presencia en 143 países, extendiendo su voz a través de continentes, culturas y lenguas diversas. Es una red viva que late en distintos rincones del planeta, uniendo sensibilidades que, aunque distantes geográficamente, comparten una misma conciencia humana.
Pero más que una cifra, esto representa un proceso en movimiento. Nuestro horizonte no tiene fronteras: aspiramos a llegar a todos los territorios donde exista un ser humano dispuesto a transformar la realidad a través de la palabra.
El verdadero destino de Poetas del Mundo no está solo en su expansión geográfica, sino en la fuerza de las nuevas generaciones, que emergen en un tiempo de crisis global, pero también de despertar.
Son ellas las que darán continuidad a este movimiento, haciendo de la poesía no solo un arte, sino una herramienta de conciencia, de encuentro y de transformación para la humanidad.
Porque mientras exista un poeta en cualquier lugar del mundo, Poetas del Mundo seguirá creciendo.
¿Puedes compartir los principales detalles de la convocatoria global para poemas en videos?
Vivimos en una paradoja: las principales plataformas de difusión —como Facebook o YouTube— están en manos de grandes corporaciones que muchas veces influyen en la forma en que circula la información a nivel global. Sin embargo, hoy por hoy, también son las herramientas más eficaces para difundir el arte y llegar a públicos amplios.
Desde Poetas del Mundo creemos que, más que rechazarlas, debemos utilizarlas de manera consciente y estratégica, poniendo estos espacios al servicio de la poesía y de los valores humanos que promovemos.
En ese contexto, hemos lanzado una convocatoria global para la creación de poemas en formato video, buscando adaptarnos a los nuevos lenguajes digitales y ampliar el alcance de la palabra poética.
Invitamos a poetas de todo el mundo a enviar videos breves, en formato vertical, de entre 10 y 30 segundos, grabados preferentemente con dispositivos móviles en plano fijo, para facilitar su visualización.
Los contenidos deben abordar temáticas como la paz, la humanidad, la conciencia global, el sufrimiento de los pueblos, la infancia en contextos de guerra y el despertar de la conciencia colectiva.
Todos los videos serán editados y difundidos a través de nuestros canales oficiales, siempre con el debido crédito a sus autores.
Las postulaciones pueden enviarse vía WhatsApp o correo electrónico, como una forma directa y accesible de participación global.
Esta iniciativa busca no solo difundir la poesía, sino también construir un lenguaje contemporáneo capaz de dialogar con las nuevas generaciones, sin perder la profundidad ni el compromiso que caracteriza a nuestro movimiento.
Has recorrido incontables países. ¿Qué anécdota curiosa que hayas vivido nos puedes compartir?
Imaginarás que, después de tantos años recorriendo el mundo, participando en encuentros con poetas, reuniéndome con dirigentes sociales, parlamentarios e incluso presidentes, las anécdotas son innumerables. Muchas de ellas, por respeto, deben quedar en la intimidad: experiencias vividas en contextos complejos, como en Colombia antes del proceso de paz, en territorios de Chiapas o en encuentros con poetas palestinos en Jordania, donde la poesía se entrelaza inevitablemente con la realidad política.
Porque cuando la paz es uno de los pilares de nuestro movimiento, uno no puede evitar situarse en medio de esas tensiones.
Pero si debo compartir una anécdota curiosa, hay una que siempre regresa a mi memoria.
Me encontraba en Rabat, reunido con poetas árabes y amaziges, cuando llegó la poeta marroquí Fatima Bouhraka, quien había viajado desde Fez para invitarme a conocer su ciudad. Acepté, y viví allí tres días inolvidables. Luego debía continuar mi viaje hacia una ciudad cercana a Melilla, en un trayecto de catorce horas en bus, en condiciones bastante precarias.
Fatima me acompañó hasta el terminal y se aseguró de dejarme instalado en el bus. Aunque insistí en que se marchara tranquila, esperó hasta el último momento. Finalmente se fue, y yo pensé que todo estaba en orden.
Pero poco después, subió un hombre al bus y comenzó a hablar en árabe. No entendía absolutamente nada. De pronto, aproximadamente la mitad de los pasajeros se levantó y bajó apresuradamente para abordar otro bus. La otra mitad permaneció inmóvil. Yo, sin comprender la situación, solo repetía el nombre de mi destino esperando alguna señal.
Pasaron unos minutos hasta que alguien, con un gesto amable, me indicó que debía cambiar de bus. Me dirigí hacia el otro vehículo: estaba completamente lleno, con personas de pie, cargadas de bultos y paquetes.
Subí como pude. Y entonces ocurrió algo que hasta hoy no logro explicar: en la primera fila había un asiento vacío. Entre señas y sonrisas, me hicieron entender que ese lugar estaba reservado para mí.
Nunca supe por qué.
Pero en medio del caos, del idioma desconocido y de la incertidumbre, alguien —sin palabras— había decidido hacerme un espacio.
Y quizás esa es también una forma de la poesía.
Háblanos de tu libro que has publicado recientemente.
Hablar de Agualuna es, en cierto modo, hablar de un momento de ruptura en mi propia vida. Aunque fue publicado hace veinticinco años, hoy renace en su primera edición digital, como si el tiempo —lejos de cerrarlo— lo hubiese estado preparando para este nuevo encuentro con los lectores.
Agualuna no es simplemente un libro; es una experiencia. Es el testimonio de un instante en que la vida irrumpe con fuerza y desordena todas nuestras certezas. Yo venía de una formación profundamente racional, estructurada, incluso materialista, y de pronto me veo enfrentado a un acontecimiento que no podía explicar desde esa lógica.
Lo que allí ocurre es, en esencia, un tránsito: el paso desde una comprensión del mundo basada en la razón hacia otra donde el misterio, la intuición y lo invisible comienzan a tener un lugar. Y ese tránsito no es cómodo. Es doloroso, contradictorio, profundamente humano.
Agualuna —más que un personaje— es un símbolo. Es la irrupción de lo inexplicable en la vida cotidiana. Es esa fuerza que llega sin pedir permiso, que transforma, que desarma, y que muchas veces se va sin ofrecer respuestas. Y, sin embargo, deja una huella irreversible.
El libro está construido como un diálogo entre la prosa y la poesía, porque hay experiencias que no pueden ser contenidas solo en el lenguaje racional. La poesía aparece allí como una necesidad, como una forma de decir lo que no se puede explicar, de tocar aquello que escapa a la lógica.
En el fondo, Agualuna plantea una pregunta que sigue vigente: ¿qué es lo que verdaderamente nos transforma? ¿Es la razón, o es el amor? ¿Es la certeza, o es el misterio?
Hoy, al verlo circular en formato digital, siento que el libro encuentra un nuevo tiempo. Porque quizás la humanidad está comenzando a hacerse esas mismas preguntas con mayor urgencia.
Y tal vez, solo tal vez, la verdadera revolución —como lo intuía entonces y lo sigo creyendo ahora— no está en las estructuras externas, sino en el despertar del corazón.
¿Que representó para ti haber sido el prologuista de CANTO PLANETARIO?
Representó, ante todo, un honor profundo, pero también una responsabilidad que, en un primer momento, sentí casi imposible de asumir. Prologar una obra como Canto Planetario, en la que convergen poetas de prácticamente todo el mundo —en decenas de lenguas, si no recuerdo mal, alrededor de 77 idiomas—, es enfrentarse a una expresión colectiva de la humanidad que trasciende lo literario para convertirse en un verdadero testimonio de nuestro tiempo.
Al inicio, debo confesar que no comprendía por qué me otorgabas ese lugar. No soy un académico ni un especialista formado en las aulas de la literatura; soy, más bien, un autodidacta que ha aprendido desde la experiencia, desde la vida y desde la poesía misma. Así te lo manifesté en su momento.
Sin embargo, tu insistencia no apuntaba a los títulos ni a las credenciales, sino a algo más esencial: a la vivencia, al compromiso y a la visión de la poesía como un lenguaje universal capaz de reunir a los pueblos.
Con el paso del proceso, comprendí que ese prólogo no debía ser un análisis técnico ni una lectura crítica convencional, sino una apertura de conciencia. Una invitación a entender que estábamos frente a una obra única: un canto múltiple, diverso, profundamente humano, donde cada voz, desde su geografía y su cultura, aporta a una sola respiración planetaria.
Ser prologuista de Canto Planetario fue, en definitiva, asumir el desafío de poner palabras al espíritu de una obra que, en sí misma, ya las trasciende.
En el siguiente enlace, Luis Arias, habla del Movimiento Poetas del Mundo: https://youtu.be/a-zrDL_-zc8?si=mNO920DQRknKxuBZ
























