De la dimensión óntica y ontológica del saber

Julián Alberto Guillén López

‘De la dimensión óntica y ontológica del saber’

Julián Alberto Guillén López
Julián Alberto Guillén López
Imagem criada por IA da Meta
Imagem criada por IA da Meta

Leyendo acerca de la doctrina fenomenológica de Heidegger pude rescatar lo siguiente: “La mente debe expandirse continuamente hacia lo que no entiende.” O en palabras de Heidegger: “Sin embargo para el pensar es más saludable andar en lo que extraña (como desconocimiento) que instalarse en lo comprensible”.

Es decir, que la mente debe vislumbrar hacia el aprehendimiento de lo ente, para así mismo dar el paso a lo Sein (a lo que Es). Hablando en términos generales, no terminamos de captar la vivencia de los objetos hasta que los entendemos en su dimensión de existentes (como manifestación) y de entes (como objetos).

Sin esa apertura el conocimiento no termina de ser actualidad, lo cual lo convierte en incompleto. Conocer es mirar hacia algo y comprenderlo (abarcarlo), que también es, ser-ahí en el instante o acontecer.

Cuando me lanzo a la persecución del conocimiento de algo estoy siendo y existiendo. Me trasciendo como sujeto y es de ahí que el conocimiento como algo intangible se vuelva en un objetivo tangible de la búsqueda de estabilidad humana.

El reconocer que desconozco debe apuntarme al camino del saber. Esa ausencia implica una esencia, la cual al ser reconocida por mí habla de su existencia y necesidad de reconocimiento.

Lo que acaece es entonces posibilidad y excedencia de ser en relación a lo que es.

En términos mucho más simples, aquello que conozco es insignificante frente al conjunto que abarca lo que desconozco. Ergo, debería procurar guardar con denuedo lo que sé, pero estar abierto a la posibilidad de lo que es. Ya que este sigue siendo más inmenso.

Como diría Isaac Newton: “Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”. O en mi reinterpretación: “Lo que sé es un grano de arena en el mar infinito de la sabiduría”.

Julián Alberto Guillén López

Voltar

Facebook




Fiat voluntas mihi

Julián Alberto Guillén López: ‘Fiat voluntas mihi

Julián Alberto Gillén López
Julián Alberto Gillén López
Imagem criada por IA da Meta
Imagem criada por IA da Meta

Los clavecines de Bach
se trocarán en pequeños,
las modulaciones
que soberbio
tocaba Scarlatti desvanecerán como siluetas.

La muerte será apenas
una brizna
rozando las sienes.

El destino
dejará de ser
la guillotina
que amenaza el cuello,
para suavizarse dulce.

No habrá hazaña
que no logres
bajo el licor del anhelo.

Superarás
a los espíritus antiguos,
si tan solo bebes
la ambrosía
de la confianza.

La fuente inalterable,
te digo,
vive en la cúpula
de tu cabeza.

Anda con prudencia
por los bordes estrechos
de tu cornisa.

Aquel
que tome sus pensamientos
y se decida a lavarlos
en hisopo
podrá levantarse ufano.

No le envidiarás nada
a los hombres ilustres
del pasado, pues con fe
construirás tu presente.

Harás calzadas más fuertes que las romanas,
si te enarbolas
de las opresiones mundanas.

No te abandones.

Las humaredas huirán
si eres en tiempo presente
y no fuiste
en tiempo pasado.

Serás semejante al azor
que avista al águila lejos.
Si recuperas al hombre
no habrá ya más imposibles.

Armafuerte

Voltar

Facebook




Partenope

Julián Alberto Guillén López: Poema ‘Partenope’

Julián Alberto G. López
Julián Alberto G. López
Imagem criada por IA da Meta - 29 de julho de 2025, 
às 17:28 PM
Imagem criada por IA da Meta – 29 de julho de 2025,
às 17:28 PM

Você cura a lepra,
oh, minha senhora,
causando espasmos
na face das águas.

Você é como um anjo
que desce
com rosto luminoso
às ondas inquietas
da margem do lago.

Você cura as doenças mais mortais,
aflições
como o tédio.

Em seu odre, meu amor,
você carrega o remédio mais doce.

Minha Partenope,
dentro de você você guarda
a energia sagrada
da Natureza.

Tudo em você
é um exercício
de harmonia.
Seus lábios são estrelas
e sua voz uma amostra profunda
de melodia.

Eu me enraizo em você
para curar minha alma.
Só você tem
essa panaceia.

A chave
para remodelar
os cômodos
do meu coração.

Senhora do Lago
se você olhar para mim
a névoa se dissipa
e eu caio em êxtase completo.
Pura beleza,
pedra fundamental.

Com seu caduceu
você move as células mortas
para uma nova virtude.
Minha Flora,
seu rosto
é o rosto da primavera.

O amanhecer surge em minha vida
quando você chega.

A ampulheta
regenera seus grãos
de areia.

Encarna em mim mais uma vez
uma atitude mais otimista
porque você é
a representação mais fiel
da vida.

Julián Alberto Guillén López

Voltar

Facebook




Desenterrar o poético

Julián Alberto Guillén López: Poema ‘Desenterrar o poético’

Julián Alberto Gillén López
Julián Alberto Gillén López
Imagem criada por IA no Bing - 17 de março de 2025, 
às 12:38 PM
Imagem criada por IA no Bing – 17 de março de 2025,
às 12:38 PM

Desenterrar
o poético das minhas entranhas,
sentir que conflui
pela estrada
das minhas veias,
que se faça
para mim todos os dias
semelhante ao néctar
que me injeta
da juventude,
parir feitiços
palavras sagradas,
explosões de eternidade
que me aproximam
tateando para o real.
Um encontro
que me prevê
estar chegando
ao significado primário
das palavras. Desenterrar
o poético das minhas entranhas,
adicionar um pouco
levedura para a massa.
Compreender o significado
de uma rosa,
não como se o etéreo tivesse apenas uma forma.
Mas como uma metáfora palpável
que bate e muda
de corpos.
Encontrar-se
diante do tipo
maior prazer
e agarrar-se a ele
para achar sentido
a uma vida que é cruenta quando se despe
com os olhos humanos.
A poesia é um passo além
do divino.
Aproximando-se do sangue,
aquilo que nos mantém vivos.
Desenterrar o poético
e encontrar o remanso
onde você pode descansar
a alma sentindo-se viva, enxugar
suas lágrimas
e erguer-se de pé contra toda tempestade.
Desenterrar o poético,
ser vidente e ter consciência
que apenas
abrimos os olhos
diante da maioria
de intuições,
encontrar-lhe fio
ao estame em que estamos envolvidos.
Resolver através
do silêncio do tempo
o enigma que chamamos de ser cheio,
se isso fosse suficiente
para nos entendermos.
Desenterrar o poético,
ficar de frente
no limiar dos mistérios
e exalar: “Vida, nada me deves”. Sair com roupas novas da lavanderia
de mortes.
Cândido e vitorioso.
Abrindo as asas
como um pintassilgo.
Escrever um poema
que cure
a doença da terra.

Rino Specchio
16/03/25 – México

Voltar

Facebook