Maestra rural

Hermógenes L. Mora

Maestra rural: un testimonio de la ternura encarnada

Hermógenes L. Mora
Hermógenes L. Mora
Madia Gisselle Morales Soza (Santo Tomás, Chontales, Nicaragua) es maestra en Didácticas Específicas con especialidad en Didáctica de la Lengua y posgrado en Gestión y Calidad de la Educación. Labora en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua. (CUR Chontales).
Madia Gisselle Morales Soza

Madia Gisselle Morales Soza (Santo Tomás, Chontales, Nicaragua) es maestra en Didácticas Específicas con especialidad en Didáctica de la Lengua y posgrado en Gestión y Calidad de la Educación. Labora en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua. (CUR Chontales).

Su pasión por la literatura le nació desde la infancia. Su escritura integra poesía, narrativa y ensayo. En su quehacer también practica la escritura académica.

Ha participado en diversas antologías poéticas junto a autores nacionales e internacionales. Asimismo, se ha desempeñado como correctora de textos y ha prologado obras de escritores contemporáneos. Su escritura se distingue por la sensibilidad, la reflexión y el compromiso con la palabra.

La profesora y poeta chilena Gabriela Mistral escribió un poema en el que ella misma se siente protagonista de la historia relatada a través de sus versos. En el poema, Gabriela cuenta cómo una maestra rural soporta inclemencias tanto del tiempo como de muchas madres que no saben apreciar su trabajo. En una estrofa que cito a continuación, cuenta cómo una maestra sufre de críticas maliciosas en perjuicio de su persona. Al final describe su afán por enseñar a los niños de la comunidad, y  revela que el esfuerzo no ha sido en vano. Cito a continuación la estrofa completa:

Campesina, ¿recuerdas que alguna vez prendiste

su nombre a un comentario brutal o baladí?

Cien veces la miraste, ninguna vez la viste

¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!

«Yo fui maestra rural», de la poeta y educadora nicaragüense Madia Morales, es un testimonio lírico de altísimo valor humano, histórico y pedagógico. Escrito desde la madurez de la memoria, la voz poética reconstruye su vivencia en las comarcas y comunidades del interior de Nicaragua, articulando una propuesta donde la poesía y la vocación docente se funden en un mismo acto de creación y entrega.

En este escrito se hace presente la poesía testimonial y la lírica de acento cotidiano de Nicaragua, el poema no solo recupera la atmósfera del campo —con sus aromas, su flora, su fauna y su geografía lacustre—, sino que sitúa la experiencia educativa en un periodo de profunda efervescencia y conflicto: la década de los años ochenta. Lejos de la grandilocuencia o la trinchera ideológica rígida, Morales opta por una épica de la ternura, en la que el aula campesina se transforma en un refugio de luz, dignidad y resistencia interior en esta tierra de pólvora y miel.

Historias como las de la poeta Madia hay muchas; es el caso de una chica de nombre Mayra Irina Aguilar (22 años) oriunda de San Juan de Nicaragua. Mayra viaja hasta La Esperanza, un pequeño poblado de la comunidad llamada Delta, situada en el punto de bifurcación donde el río San Juan y el río Colorado dividen sus aguas. No hay acceso terrestre para el transporte, esto se debe a que la zona es pantanosa. En la esperanza, Mayra es la esperanza para la escuelita rural donde imparte multigrado. Aguilar viaja a diario desafiando el peligro, pese a su juventud, su amor por la enseñanza va más allá de soportar largas caminatas y fuertes torrenciales.

Es en honor a todos los maestros rurales que la poeta Madia Morales escribe su canto. Ella misma a sus diecisiete años prestó servicios en la comunidad Puerto Díaz ubicada a unos veintiocho kilómetros de Juigalpa, Chontales y que a la fecha se le conoce como Puerto San José del Lago (San José del Lago) por formar parte de la zona lacustre del gran lago Cocibolca.

A través del análisis del escrito de Madia, de su estructura formal, su riqueza simbólica, su anclaje geográfico e histórico y su tono casi elegíaco, el presente estudio explora cómo el poema trasciende el mero recuerdo personal para convertirse en una definición poética del aprendizaje y en un tributo a la comunidad educativa de las zonas rurales de  Nicaragua.

Yo fui maestra rural

Yo fui maestra rural,
donde el amanecer olía a leña húmeda,
y a tierra bautizada de rocío.
Ahí donde las manos laboriosas,
hacían florecer el pan en la mesa
como una humilde espiga de luz.

Fui maestra en aquellos campos donde el viento
aprendía el nombre de los árboles.
Ahí donde la práctica enseña
que es el amor por los niños
lo que cincela la verdadera humanidad.

En aquel diáfano y verde espacio vi cómo
la paciencia tiene manos de ternura,
y que enseñar a los niños
es tocar su alma,
como toca la lluvia a la semilla:
sin ruido y abundante vida.

Y fui maestra rural en los años ochenta,
esos que rugían
con su polvo de guerra
y sus horizontes de pólvora.
Pero allá,
entre los maizales, los potreros
y el canto obstinado de los zanates,
la tiza dibujaba pequeños amaneceres
sobre la pizarra negra,
mientras la infancia
encendía su lámpara de sueños.

—Maestra, usted debe alimentarse
con sustancia de cabeza de gaspar—
me decía una madre,
con la sabiduría antigua del lago.
Y sin más espera me la servía
como quien sirve esperanza en un tazón de barro.

Las veredas recorridas cada mañana,
los amaneceres con olor a rocío y a madera,
las puertas abiertas,
las miradas limpias,
la campana de aquella escuelita
deshojando el día;
los cuadernos donde florecían las letras
adornadas de versos;
todo ello fue modelando mi destino
como el río pule la piedra
o como el alfarero
acaricia el barro con paciencia.

Enseñar
es sembrar luciérnagas en la noche de los otros,
es dejar un poco de sol
en unas manos pequeñas,
es aprender,
mientras se enseña,
el antiguo oficio de amar la vida.

Análisis del poema

En la tradición lírica nicaragüense, la memoria histórica suele vestirse de épica, épica de trinchera o de manifiesto político. Sin embargo, en «Yo fui maestra rural», la profesora Madia Morales realiza un gesto radical: desplaza el eje de la narrativa de los años ochenta desde el estruendo bélico hacia la quietud germinal del aula campesina. No niega el conflicto —los «horizontes de pólvora» y el «polvo de guerra» están ahí como un trasfondo insoslayable—, pero decide oponerle la «tiza dibujando pequeños amaneceres». Hay en este escrito una ética de la resistencia que no se fundamenta en las armas, sino en el acto cotidiano de nombrar el mundo.

Es un texto de una enorme delicadeza humana y un profundo arraigo histórico e identitario. configurado en verso libredistrófico (estrofas de desigual número de versos, desde tercetos hasta estrofas de nueve versos). No busca la rigidez de la métrica clásica ni de la rima consonante, sino que encuentra su ritmo en la cadencia natural del habla campesina y lírica.

Desde el punto de vista del desarrollo simbólico, el poema establece una profunda dialéctica entre la naturaleza y la técnica artesanal. La labor docente no se concibe como una imposición doctrinaria ni como un ejercicio vertical del saber, sino como un proceso de moldeado orgánico: el alfarero que acaricia el barro, el río que pule la piedra, la lluvia que toca a la semilla «sin ruido y abundante vida». Es una pedagogía del asombro y de la escucha. El docente no es un emisor absoluto, sino un sujeto transformado por la comunidad que lo acoge.

Este diálogo se materializa de manera soberbia en la estrofa del tazón de sopa de gaspar. La inserción de la voz popular:

—«Maestra, usted debe alimentarse…»— no solo territorializa la lírica en la cuenca del Cocibolca y la geografía lacustre, sino que subvierte la jerarquía del conocimiento: el saber ancestral del pueblo nutre al educador. La comida servida en barro es metáfora de la comunión, donde la hospitalidad campesina se convierte en la más alta forma de la dignidad. La entrega de la sopa simboliza la comunión entre la comunidad rural y la maestra.

Estructuralmente, Morales opta por un verso libre de ritmo pausado, sustentado en la anáfora reiterativa del pretérito (Yo fui… / Fui… / Y fui…). Esta construcción no responde al mero capricho formal, sino a la cadencia del testimonio oral, de quien se sienta a rememorar junto a la leña. La musicalidad fluye sin la rigidez de la métrica clásica porque busca parecerse al cauce natural del habla cotidiana, elevándola a categoría poética mediante imágenes de altísimo vuelo sensorial (el olor a leña húmeda, el viento aprendiendo el nombre de los árboles, la campana deshojando el día).

«Yo fui maestra rural» trasciende el marco de la autobiografía para convertirse en un tratado de filosofía pedagógica. Madia Morales nos recuerda que la verdadera educación es un oficio de penumbra y destello: «sembrar luciérnagas en la noche de los otros». En un entorno donde la historia amenazaba con devorarlo todo, el poema rescata la infancia como el territorio sagrado donde la luz todavía es posible. Transforma la memoria de la educación rural en una epopeya cotidiana. Logra un equilibrio formidable al contraponer el estruendo de la guerra con la ternura silenciosa del aula campesina, dejando como mensaje final que enseñar no es transmitir datos,

Es, en última instancia, una obra de una profunda honestidad lírica, que rechaza el panfleto para abrazar la dimensión más perdurable de la poesía: el antiguo y silencioso oficio de amar la vida.

Hermógenes L. Mora

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Traje tradicional

Mohamed Rahal

‘Traje Tradicional:
uma herança cultural transmitida através das gerações’

Mohamed Rahal
Mohamed Rahal
Fotografia em plano médio de uma celebração cultural alusiva à Argélia, realizada no pátio interno de um casarão de arquitetura mourisca com paredes claras e azulejos decorados. Diversas pessoas de várias idades vestem trajes tradicionais de diferentes regiões do país. Em primeiro plano, ao centro, um homem idoso de capa clara (burnous) e gorro vermelho (fez) sorri ao dar as mãos a uma mulher de casaco marrom bordado a ouro (karakou) e calças douradas. À esquerda, pessoas usam trajes ricos em bordados e joias de prata, incluindo vestidos da Cabília de listras coloridas. À direita, destacam-se uma jovem e uma garota com trajes tradicionais e joias na testa, além de um homem com túnica e turbante azul-vivo (tagelmust), típico do povo Tuaregue do Saara. Ao fundo, uma multidão sorri e aplaude sob galerias e varandas ornamentadas.
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O traje tradicional é o conjunto de vestimentas que os argelinos herdaram e preservaram de geração em geração. É usado principalmente em ocasiões como feriados, casamentos e cerimônias de circuncisão. O traje tradicional autêntico é considerado um elemento cultural que destaca o apego do indivíduo argelino à sua identidade e herança, profundamente enraizadas em sua civilização. Podemos distinguir estilos urbanos da capital e seus arredores, os do leste, em torno de Constantina e Annaba, e os do oeste, em torno de Oran e Tlemcen. Finalmente, existem estilos rurais de uma vasta região, incluindo a Cabília, as Montanhas Aurès, o Atlas Saariano, as Montanhas M’zab e o profundo Deserto do Saara.

O Caftan Argelino

🔶O Caftan: Uma túnica ou capa longa que chega aos joelhos, com mangas largas e compridas que chegam aos cotovelos. É usado sobre outras roupas e varia de pessoa para pessoa e de região para região em termos de bordados e trabalhos manuais. Anteriormente, era usado exclusivamente por príncipes e sultões, mas tornou-se acessível ao público em geral durante o período otomano e ganhou popularidade entre os argelinos. Hoje, é usado tanto por homens quanto por mulheres, e existem estilos específicos para mulheres. O caftan argelino surgiu na Argélia como resultado da disseminação do Islã, particularmente durante o período otomano, e não fazia parte do patrimônio cultural argelino antes disso. O caftan argelino permanece como traje tradicional em algumas cidades argelinas, incluindo Tremecém, Argel, Orã e Blida.

O Haik

🔶Haik: O haik é usado por mulheres na região central da Argélia, na capital e arredores (Boumerdès, Tipaza, etc.), e em cidades como Boussaada, Laghouat e Ghardaïa, onde é chamado de “qambouz”. Também é usado no oeste da Argélia (Tlemcen, Oran, etc.), onde é frequentemente chamado de “ksa” ou “ksa” (sem o hamza final), pois os argelinos tendem a omitir o hamza final em sua fala, seguindo sua regra de suavizar o som.

O Burnous

🔶Burnous: O burnous pode ser considerado uma vestimenta nacional. É um casaco folgado e sem mangas que cobre a cabeça e é feito de lã. Apresenta-se em vários estilos, desenhos e bordados, especialmente os usados ​​por mulheres.

🔶 Qashabiya: Semelhante em conceito ao burnous, mas possui mangas e é feito de lã branca ou marrom.

🔶 Gandoura_de_Constantina: A gandoura de veludo, bordada com fios de ouro, é usada por mulheres em Constantina durante casamentos e cerimônias de circuncisão. É comumente chamada de “gandoura de Constantina” ou “gandoura Fergani”, em homenagem à família Fergani, pioneira na alfaiataria em Constantina. Esta gandoura é uma peça essencial do enxoval de uma noiva de Constantina. Trata-se de um vestido longo de veludo, sem gola e com mangas removíveis. Suas origens remontam à fusão cultural que a antiga cidade de Constantina testemunhou ao longo dos séculos. É bordada com fio de ouro utilizando a técnica “Majboud”. Esta peça, que tradicionalmente se limitava à cor bordô escuro, passou por diversas transformações, principalmente em termos da variedade de cores e estilos de bordado. As noivas agora podem escolher entre tons de verde, azul índigo e roxo.

A confecção desta gandoura requer o cumprimento de algumas regras específicas. Um desenho deve ser escolhido e colocado sobre couro curtido. O desenho é então gravado no couro e colado no lugar. A etapa final é o bordado com fio “Majboud”. Este bordado, que normalmente consiste em motivos como rosas, borboletas e pássaros, cobre toda a gandoura, dependendo do gosto pessoal. A gandoura tradicional de Constantino, que pode levar até um ano para ser confeccionada, distingue-se pelo seu design em três partes, conhecido localmente como “kharatat”. Esta é a única maneira de se obter a ampla abertura (estreita na parte superior e larga na parte inferior). As mulheres de Constantino usam esta gandoura com um cinto feito de moedas de ouro de valores variados, chamado “mahzma al-louiz”.

🔶 Malásia: Este é um véu feito de uma única peça de tecido que a mulher usa ao sair de casa. Geralmente é usado em conjunto com um niqab (véu facial).

Mohamed Rahal

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GURI tem 60 mil vagas remanescentes

GURI tem 60 mil vagas remanescentes e matrículas já estão abertas. Há cursos de canto e instrumentos, para crianças a partir dos 6 anos de idade até adultos. Não precisa ter experiência e é tudo gratuito

Aluno de violino do GURI. Foto de: Bruno Fernandes.
Aluno de violino do GURI. Foto de: Bruno Fernandes.

Fotos de divulgação baixe aqui

O GURI, Programa de Educação Musical da Secretaria da Cultura, Economia e Indústria Criativas do Estado de São Paulo, gerido pela Santa Marcelina Cultura, abriu no dia 24 de julho as matrículas para o segundo semestre de 2026. O programa oferece 60 mil vagas em 634 polos de ensino na capital, na região metropolitana, no interior e no litoral do estado. São cursos de canto e instrumentos, nos repertórios popular e erudito, sem exigência de conhecimento musical prévio. Para consultar onde tem um polo de ensino do GURI e saber mais sobre as inscrições, é só acessar o site ⁠souguri.art.br⁠.

O prazo termina no dia 28 de agosto ou enquanto houver vagas. O registro deve ser feito presencialmente no polo escolhido, com o estudante acompanhado por um responsável. É necessário apresentar foto 3×4 recente, comprovante de endereço, RG ou certidão de nascimento do aluno, RG do responsável e o comprovante de matrícula ou declaração de frequência escolar.

“O GURI é uma política pública de formação musical e desenvolvimento humano que amplia o acesso à cultura em todas as regiões do Estado. Por meio dos cursos gratuitos, crianças, adolescentes, jovens e adultos têm a oportunidade de aprender canto ou instrumento, desenvolver novas habilidades e fortalecer vínculos de convivência e cidadania”, afirma Marília Marton, secretária da Cultura, Economia e Indústria Criativas do Estado de São Paulo.

Parcerias

Para realizar suas atividades, o GURI conta com o apoio e a parceria de muitas empresas e pessoas que acreditam no poder transformador da arte e da cultura.

“O apoio ao GURI reafirma o compromisso da CTG Brasil com a promoção da cultura como instrumento de desenvolvimento humano e inclusão social. Acreditamos que a arte tem o poder de transformar realidades e fortalecer o futuro e, ao investir em crianças e adolescentes, contribuímos para a construção de trajetórias com mais oportunidades.” Anaide W. Aued, coordenadora de Sustentabilidade da CTG Brasil.

“O trabalho da Santa Marcelina Cultura não se traduz apenas em enriquecimento cultural, mas em oportunidade de ascensão social para milhares de jovens. A organização sabe como utilizar a música como instrumento de empoderamento para a vida, oferecendo aos seus jovens a possibilidade de se descobrirem como pessoas por meio da magia dessa arte tão envolvente. Aqui no BofA, somos parceiros da Santa Marcelina Cultura há mais de 15 anos, e temos a oportunidade de apoiar todos os programas oferecidos, incluindo o Guri, a EMESP e o Hospitais Musicais. Seria fantástico ver ainda mais empresas se juntando a um projeto já tão comprovado e tão relevante para tantos jovens.” Thiago L Fernandes, Head de Socioambiental para América Latina, Bank of America. 

“Acreditamos que investir em cultura e formação musical também é investir em dignidade, pertencimento e transformação social. O Projeto Guri mostra que grandes projetos nascem quando conseguimos conectar desenvolvimento humano, valorização dos territórios e impacto positivo real na vida das pessoas. É uma iniciativa que dialoga diretamente com o compromisso da Sabesp de contribuir para a melhoria da qualidade de vida das comunidades onde atua”, afirma Samanta Souza, diretora-executiva de Relações Institucionais e Sustentabilidade da Sabesp. 

Patrocinadores da Santa Marcelina Cultura – O GURI conta com os patrocínios Master: CTG Brasil; Bank of America; Tauste Supermercados; Sabesp; Instituto Motiva; Instituto Ultra; Ultracargo; Ultragaz; Ipiranga; Verzani & Sandrini; Ouro: Vitafor; Via Appia; Arteris; BASF; Prata: Novelis; Caterpillar; MAHLE; Chiesi Farmacêutica; Usina Santa Maria; DM; Sicoob; Citrosuco; Capuani; Grupo Maringá; Valgroup; Santos Brasil; Instituto Center Norte; a|w; Bronze: Cipatex; Maza; Mercedes-Benz; ACIF-Franca; Apoio Cultural: Ipiranga Agroindustrial; Yamaha; Ibiuna Investimentos; Distribuidora Ikeda; Castelo Alimentos; Pirelli; Frisokar; Tegma e Paulispell, por meio da Lei Federal de Incentivo à Cultura. Realização: Governo Federal, por meio do Ministério da Cultura; Governo do Estado de São Paulo, por meio da Secretaria da Cultura, Economia e Indústria Criativas e Santa Marcelina Cultura.

Para saber mais sobre o GURI, acesse o site oficial.

Para mais informações sobre a Santa Marcelina Cultura, acesse aqui

Comunicação | Santa Marcelina Cultura    
Julian Schumacher – julian.schumacher@santamarcelinacultura.org.br
(11) 99256-7490

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Seu Desejo se apresenta no interior da Paraíba

Banda Seu Desejo se apresenta no interior da Paraíba nesta quarta-feira, 22 de julho

Banda Seo Desejo - Foto divulgação
Banda Seo Desejo – Foto divulgação

Fotos em alta: https://drive.google.com/drive/folders/1eldFieNAeulKtA2xOrg4g_X_exEgMJRf?usp=sharing

Banda liderada por Yara Tchê e Alessandro leva o forró romântico a Desterro (PB) em show gratuito no dia 22 de julho

Depois de protagonizar uma das maiores temporadas de São João de sua carreira, Seu Desejo segue com uma intensa agenda de apresentações pelo Nordeste. Nesta quarta-feira (22), a banda liderada por Yara Tchê e Alessandro desembarca em Desterro (PB) para um show gratuito na Praça Pública, levando ao público um repertório repleto de sucessos.

A apresentação acontece em um dos momentos mais importantes da trajetória do grupo. Consolidado como um dos maiores fenômenos do forró romântico da atualidade, Seu Desejo sobe ao palco com hits como “Beijos, Blues e Poesia”, “Cama de Solteiro”, “Sem Você” e outras músicas que conquistaram fãs em todo o Brasil.

O excelente momento também se reflete nas plataformas digitais. O audiovisual “O Tempo Não Para”, gravado diante de mais de 15 mil pessoas no Parque Ibirapuera, em São Paulo, já ultrapassa 26,7 milhões de visualizações no YouTube. Ao todo, Seu Desejo soma mais de 918 milhões de visualizações na plataforma, 1,9 milhão de ouvintes mensais nos aplicativos de áudio e 7,2 milhões de seguidores nas redes sociais, consolidando-se entre os principais nomes do gênero.

Serviço

Data: 22 de julho (quarta-feira) – Desterro (PB)

Local: Praça Pública

Entrada:
Gratuita

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Batismo de Fogo

Jornalista sorocabana lança livro-reportagem sobre Quimbanda de Angola

Capa do livro 'Batismo de Fogo: o caminho do iniciado em uma tradição de quimbando banto brasileira', de Fernanda Horvath Réus
Capa do livro ‘Batismo de Fogo: o caminho do iniciado em uma tradição de quimbando banto brasileira, de Fernanda Horvath Réus

Obra nascida de TCC na UNISO mergulha em uma das espiritualidades mais marginalizadas do Brasil

Sorocaba, junho de 2026. A jornalista Fernanda Horvath Réus, formada pela Universidade de Sorocaba (UNISO), anuncia o lançamento de Batismo de Fogo: o caminho do iniciado em uma tradição de Quimbanda Banto-Brasileira. O livro-reportagem, publicado pela editora Manus Gloriæ, tem origem no trabalho de conclusão de curso da autora e representa uma das primeiras investigações jornalísticas aprofundadas sobre a Quimbanda de Angola no Brasil.

A obra acompanha o percurso do neófito dentro da tradição, com base em observação de campo, entrevistas e relatos colhidos ao longo da pesquisa. O eixo central é o Batismo de Fogo, primeiro ato da iniciação, marcado pelo apaziguamento dos bakulos, os ancestrais não-bruxos. O leitor é conduzido pelo rito de dentro.

Ao contrário do que prevalece no imaginário popular, a Quimbanda abordada no livro vai além das figuras de Exu e Pombagira. A obra apresenta os N’kisis e uma cosmologia Banto-Brasileira mais ampla, historicamente sub-representada tanto na academia quanto na cobertura jornalística.

“É uma espiritualidade que carrega décadas de marginalização e, ao mesmo tempo, uma riqueza cultural e cosmológica que praticamente não aparece na mídia ou no mercado editorial”, diz a autora.

Pré-lançamento

O livro está em fase de pré-lançamento com reservas abertas. Os primeiros exemplares têm 10% de desconto sobre o valor de capa de R$ 50,00, mais frete calculado por CEP. A quantidade promocional é limitada. A previsão de envio é para meados de julho.

As reservas devem ser feitas pelo direct no Instagram da editora @manusgloriaeeditora ou pelo e-mail manusgloriae@gmail.com, informando o interesse e o CEP. Formas de pagamento: Pix ou cartão.

Sobre a autora

Fernanda Horvath Réus - Arquivo pessoal
Fernanda Horvath Réus – Arquivo pessoal

Fernanda Horvath Réus, natural de Boston (MA) e crescida em Sorocaba (SP), é jornalista formada pela UNISO, pós-graduanda em Jornalismo Cultural e de Entretenimento pelo Centro Universitário Belas Artes e Doutora Honoris Causa pela ASBRAC e FACTEFERJ.

Pesquisa cultos e espiritualidades marginalizadas, com foco na relação entre feitiçaria, comunicação e culto de mortos.

É autora do livro-reportagem Batismo de fogo: o caminho do iniciado

Livro-reportagem investiga a Quimbanda de Angola no Brasil. A obra narra o rito do Batismo de Fogo, desmistificando a tradição banto-brasileira de dentro.

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Teresópolis celebra 135 anos de emancipação

Alexandre Rurikovich Carvalho

‘135 anos de Teresópolis: uma história de desenvolvimento, cultura e preservação da memória’

Alexandre Rurikovich Carvalho
Alexandre Rurikovich Carvalho
Card de homenagem aos 135 anos de amancipação política de Teresóplis
Imagem criada por IA

Nesta segunda-feira, 6 de julho de 2026, o município de Teresópolis, na Região  Serrana do Estado do Rio de Janeiro, celebra 135 anos de emancipação político administrativa, reafirmando sua posição como um dos principais municípios da Região  Serrana fluminense. Reconhecida por suas belezas naturais, pelo clima ameno, pelo  patrimônio histórico e por sua intensa vida cultural, Teresópolis construiu, ao longo de  mais de um século, uma trajetória marcada pelo progresso, pela hospitalidade e pela  preservação de sua identidade. 

Das trilhas coloniais ao povoamento permanente 

A história da ocupação da região onde hoje se encontra Teresópolis remonta ao  período colonial brasileiro, quando as encostas da Serra dos Órgãos eram habitadas  por povos indígenas e serviam como área de passagem para exploradores e  bandeirantes que buscavam novos caminhos entre o litoral fluminense e o interior da  colônia. 

Durante os séculos XVII e XVIII, a região apresentava baixa densidade populacional,  caracterizando-se pela vegetação exuberante, pela abundância de recursos hídricos e  pelo relevo acidentado, fatores que dificultavam a ocupação permanente. Ainda assim,  antigos caminhos indígenas foram progressivamente adaptados pelos colonizadores  portugueses, transformando-se em rotas importantes para a circulação de pessoas,  mercadorias e animais. 

Essas trilhas permitiam a comunicação entre a cidade do Rio de Janeiro e as áreas  mineradoras da então Capitania, posteriormente Província, de Minas Gerais,  desempenhando papel estratégico na economia colonial. Foi somente a partir do início  do século XIX que o povoamento da região passou a adquirir características mais  permanentes.

Nesse contexto, destaca-se a atuação do comerciante luso-britânico George  March, considerado uma figura central na formação histórica local. Ao adquirir  extensas terras na região onde atualmente se localiza o bairro do Alto, March  implantou a Fazenda Santo Antônio, situada em posição privilegiada ao longo do  caminho que ligava o Rio de Janeiro à Província de Minas Gerais. 

Mais do que uma propriedade rural, a Fazenda Santo Antônio transformou-se em um  importante centro de apoio logístico. Tropas de muares, comerciantes, viajantes,  funcionários públicos e exploradores encontravam ali local para descanso,  alimentação, troca de animais e reabastecimento antes de prosseguirem viagem pelas  serras fluminenses. Em torno dessa movimentação surgiram pequenas moradias,  casas comerciais, oficinas, capelas e outros serviços indispensáveis ao cotidiano dos  viajantes e dos primeiros moradores. 

Gradualmente, esse conjunto de atividades impulsionou o crescimento do Distrito de  Santo Antônio de Paquequer, cuja formação urbana foi marcada pela convivência  entre produtores rurais, comerciantes, artesãos e famílias que viam na região  oportunidades de trabalho e melhores condições de vida. Ao longo da segunda  metade do século XIX, o distrito experimentou significativa expansão demográfica e  econômica. A fertilidade do solo favoreceu a agricultura, enquanto o clima ameno e a  paisagem serrana passaram a despertar o interesse de visitantes provenientes da  Corte Imperial. 

A emancipação municipal e a homenagem à Imperatriz 

O acelerado crescimento econômico, social e populacional registrado durante a  segunda metade do século XIX tornou evidente que o Distrito de Santo Antônio de  Paquequer possuía condições de administrar seus próprios interesses. O  fortalecimento do comércio, a expansão das atividades agrícolas, o aumento da  arrecadação e a organização da vida comunitária impulsionaram um movimento  favorável à emancipação político-administrativa, refletindo o desejo de maior  autonomia na condução dos assuntos públicos. 

Esse objetivo foi alcançado em 6 de julho de 1891, quando o então governador do  Estado do Rio de Janeiro, Francisco Portela, assinou o decreto que desmembrou  o distrito do município de Magé, criando oficialmente o município de Teresópolis.  A emancipação marcou o início de uma nova etapa em sua história, permitindo a  instalação de instituições administrativas próprias, a organização do governo municipal  e o planejamento do desenvolvimento urbano de forma independente. 

A escolha do nome Teresópolis constitui, por si só, uma homenagem carregada de  simbolismo histórico. A denominação associa-se à imperatriz Teresa Cristina Maria  de Bourbon-Duas Sicílias, esposa do imperador Dom Pedro II, e remete ao  sentido de “cidade de Teresa”

Muito além de sua posição como consorte imperial, Teresa Cristina conquistou o  respeito e a admiração da sociedade brasileira por sua personalidade discreta, sua  dedicação à família imperial e seu incentivo às artes, à ciência, à arqueologia, à  educação e à preservação do patrimônio histórico nacional. Foi também uma  importante incentivadora da imigração europeia, da pesquisa arqueológica e das  manifestações culturais que contribuíram para a formação da identidade brasileira. 

Sua postura humilde, generosa e profundamente humana fez com que fosse  carinhosamente lembrada como a “Mãe dos Brasileiros”, título consagrado na tradição  biográfica sobre a imperatriz. Ao associar seu nome ao município recém-emancipado,  os idealizadores da cidade buscaram eternizar valores de hospitalidade, equilíbrio,  cultura e civilidade, atributos que permanecem presentes na identidade 

Trilhos e estradas 

Nas décadas seguintes, a implantação da ferrovia, com chegada a Teresópolis em 19  de setembro de 1908, representou um marco para o desenvolvimento regional. A  facilidade de transporte estimulou o comércio, o turismo, a agricultura e a chegada de  novos moradores, acelerando o crescimento urbano. O serviço ferroviário foi  encerrado em 9 de março de 1957, e a abertura da estrada Rio-Teresópolis, em 1º de  agosto de 1959, consolidou a integração rodoviária do município ao restante do  estado. 

Posteriormente, a expansão da malha rodoviária substituiu gradativamente o  transporte ferroviário, mantendo Teresópolis conectada ao eixo metropolitano e  fortalecendo ainda mais sua economia. Ao longo do século XX, a cidade consolidou-se  como destino turístico, estância climática e polo regional de serviços, educação e  

Natureza e paisagem 

Poucos municípios brasileiros possuem relação tão estreita com a natureza quanto  Teresópolis. Situada em meio à Serra dos Órgãos, a cidade abriga parte do Parque  Nacional da Serra dos Órgãos (PARNASO), uma das mais importantes unidades de  conservação ambiental do país. 

O parque é reconhecido por sua extraordinária biodiversidade e por formações  rochosas mundialmente famosas. O perfil imponente do Dedo de Deus, símbolo do  montanhismo brasileiro, desenha a moldura de uma cidade onde a paisagem é, por si  só, uma obra de arte viva. Essa riqueza natural transformou Teresópolis em referência  para atividades como ecoturismo, montanhismo, caminhadas ecológicas e educação  ambiental. 

Cultura e memória 

Ao longo de sua história, Teresópolis consolidou importante vocação cultural. Museus,  centros culturais, instituições de ensino, academias literárias e organizações  dedicadas à preservação da memória contribuem para fortalecer a identidade do  município. 

A cidade tornou-se palco de eventos científicos, artísticos e literários, reunindo  pesquisadores, escritores, artistas e intelectuais de diversas regiões do Brasil. Nos  últimos anos, iniciativas voltadas à valorização do patrimônio histórico, da produção  acadêmica e da cultura popular, a exemplo da Feirarte, reforçaram ainda mais o  protagonismo cultural de Teresópolis no cenário nacional. 

Tradição e modernidade 

Ao longo de seus 135 anos de emancipação político-administrativa, Teresópolis  consolidou-se como um dos mais importantes municípios da Região Serrana do  Estado do Rio de Janeiro. Sua economia, que outrora esteve vinculada às atividades  rurais e ao comércio local, diversificou-se significativamente ao longo das últimas  décadas, refletindo as transformações econômicas e sociais do Brasil contemporâneo. 

Atualmente, o município apresenta uma estrutura econômica sólida e multifacetada,  sustentada pelo comércio, pela prestação de serviços, pelo turismo, pela educação,  pela construção civil e pela agricultura de hortaliças. A própria documentação  institucional do município destaca Teresópolis como a maior produtora de hortaliças  do Estado do Rio de Janeiro, além de importante polo de inovação, educação e  tecnologia.

O turismo permanece como um dos principais motores do desenvolvimento local.  Favorecida pelo clima ameno durante praticamente todo o ano, pela exuberância da  Serra dos Órgãos e pela riqueza de seus atrativos naturais, Teresópolis recebe  visitantes em busca de lazer, ecoturismo, esportes de aventura e contato com a  natureza. Trilhas, cachoeiras, mirantes, parques e reservas ambientais fazem parte de  um patrimônio natural que desperta admiração e fortalece a vocação turística da  cidade. 

A gastronomia também ocupa lugar de destaque na identidade teresopolitana.  Restaurantes, cafeterias, cervejarias artesanais e empreendimentos ligados à  produção rural oferecem experiências que valorizam tanto a culinária serrana quanto a  diversidade cultural construída ao longo da história do município. 

Celebrar os 135 anos de emancipação político-administrativa significa reconhecer a  dedicação das gerações que transformaram um antigo caminho de tropeiros em uma  cidade dinâmica, acolhedora e culturalmente vibrante. Significa também prestar  homenagem aos pioneiros, trabalhadores, educadores, agricultores, comerciantes,  artistas, pesquisadores, gestores públicos e cidadãos anônimos que, ao longo do  tempo, contribuíram para escrever a história de Teresópolis. 

Mais do que recordar o passado, esta data convida à reflexão sobre o futuro.  Preservar o patrimônio histórico, incentivar a cultura, proteger o meio ambiente,  investir na educação e promover o desenvolvimento sustentável representam  compromissos permanentes para que Teresópolis continue sendo referência de  qualidade de vida, cidadania e valorização da memória. 

Aos 135 anos, Teresópolis reafirma sua vocação para unir tradição e modernidade.  Mantém vivas as lembranças de sua formação histórica, ao mesmo tempo em que  projeta novos caminhos para as futuras gerações, demonstrando que o verdadeiro  progresso nasce do equilíbrio entre inovação, preservação cultural e respeito às raízes  que moldaram sua identidade. 

Celebrar esta data é reconhecer que a história de Teresópolis não pertence apenas  aos teresopolitanos, mas integra o patrimônio histórico e cultural do Estado do Rio de  Janeiro e do Brasil, constituindo um legado coletivo que merece ser conhecido,  preservado e transmitido às gerações vindouras. 

Referências bibliográficas 

ABREU, Maurício de Almeida. Geografia Histórica do Rio de Janeiro (1502–1700). Rio de  Janeiro: Andrea Jakobsson Estúdio Editorial, 2010. 

ABREU, Maurício de Almeida. Evolução Urbana do Rio de Janeiro. 4. ed. Rio de Janeiro:  Instituto Pereira Passos, 2013. 

CARVALHO, José Murilo de. A Construção da Ordem: a elite política imperial. Rio de Janeiro:  Civilização Brasileira, 2003. 

CARVALHO, José Murilo de. D. Pedro II: Ser ou Não Ser. São Paulo: Companhia das Letras,  2007. 

FAUSTO, Boris. História do Brasil. 14. ed. São Paulo: Editora da Universidade de São Paulo,  2019. 

FUNDAÇÃO BIBLIOTECA NACIONAL. Brasil Imperial: documentos e memória histórica. Rio  de Janeiro: FBN. 

IBGE – Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística. Cidades e Estados: Teresópolis (RJ). Rio  de Janeiro: IBGE. 

INSTITUTO CHICO MENDES DE CONSERVAÇÃO DA BIODIVERSIDADE (ICMBio). Parque  Nacional da Serra dos Órgãos: Plano de Manejo. Brasília: ICMBio. 

INSTITUTO CHICO MENDES DE CONSERVAÇÃO DA BIODIVERSIDADE (ICMBio). Parque  Nacional da Serra dos Órgãos: História e Patrimônio Ambiental. Brasília: ICMBio. LACOMBE, Américo Jacobina. Introdução ao Estudo da História do Brasil. Rio de Janeiro: Agir,  1979.

LYRA, Heitor. História de Dom Pedro II. 3 v. Belo Horizonte: Itatiaia; São Paulo: EDUSP, 1977. PRADO JÚNIOR, Caio. Formação do Brasil Contemporâneo. 23. ed. São Paulo: Brasiliense,  1994. 

PREFEITURA MUNICIPAL DE TERESÓPOLIS. História do Município de Teresópolis.  Teresópolis: Prefeitura Municipal. 

SCHWARCZ, Lilia Moritz. As Barbas do Imperador: D. Pedro II, um monarca nos trópicos. 2.  ed. São Paulo: Companhia das Letras, 1998. 

SCHWARCZ, Lilia Moritz. Sobre o Autoritarismo Brasileiro. São Paulo: Companhia das Letras,  2019. 

SILVA, Joaquim Norberto de Souza. História da Fundação do Império Brasileiro. Rio de  Janeiro: Garnier, 1864. 

VASQUEZ, Pedro Karp. Teresa Cristina: a Imperatriz Arqueóloga. Rio de Janeiro: Capivara,  2012. 

VASQUEZ, Pedro Karp. Dom Pedro II e a Fotografia no Brasil. Rio de Janeiro: Metalivros,  2003.

Alexandre Rurikovich Carvalho

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Rampa, o Paraíso Escondido

Renata Barcellos

“Exposição e espetáculo: ‘Rampa, o Paraíso Escondido’”

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Card da exposição e espetáculo: ‘Rampa, o Paraíso Escondido
Card da exposição e espetáculo:Rampa, o Paraíso Escondido

Entre os dias 14 e 17 de junho de 2026, o público de São Luís teve a oportunidade de conhecer e se encantar com a exposição fotográfica ‘Rampa, o Paraíso Escondido’, realizada no Golden Shopping Calhau, com visitação aberta das 10:00 às 22:00. Esta apresentou um olhar sensível sobre o povoado de Rampa, localizado no município de Humberto de Campos (MA).

Foi revelado através das imagens, a beleza de suas paisagens, seus rios, sua cultura, sua religiosidade e os modos de vida de uma comunidade que mantém viva sua relação com a natureza e suas tradições. Quem foi apreciar, com certeza, ficou com vontade de conhecer a região. “Partiu, Rampa!?”

A abertura do evento foi marcada pelo espetáculo teatral ‘Rampa, o Paraíso Escondido’, pesquisa e criação de Josimael Caldas. O multiartista realizou três apresentações emocionantes, envolvendo o público em uma experiência poética de memória, identidade e pertencimento.

Em cena, Rampa ganhou voz e corpo através da personificação do território. Assim, conduziu os espectadores por uma viagem pelo rio Maparí, pelas manifestações culturais, pela fé em São Sebastião e pelas histórias de um povo que carrega no cotidiano a força de suas raízes.

Com música ao vivo, poesia, expressão corporal e projeções fotográficas, o espetáculo despertou a atenção de diferentes públicos e recebeu uma resposta extremamente positiva dos visitantes. Humbertuenses que estiveram presentes vivenciaram um momento de reconhecimento e emoção ao verem sua terra representada artisticamente, fortalecendo o sentimento de orgulho e pertencimento. Lindo espetáculo “pluriartes”!!!!

A exposição e o espetáculo transformaram o espaço em um encontro de memórias, afetos e celebração da identidade cultural de Rampa. Assim, mostrou como a beleza de um lugar também vive nas histórias das pessoas que o constroem. Mantenhamos viva a história de nossa região!!! Transmitamo-na aos nossas crianças e jovens!!!!

A mostra fotográfica é um produto do longa-metragem documentário “Josimael Caldas: a trajetória de um artista no teatro maranhense”. Aguardemos!!! Em breve, será apresentado ao público, ampliando o registro da trajetória artística e da relação deste multiartista com sua terra natal. Já curiosa para assistir ao próximo projeto!!!

Enfim, ‘Rampa, o Paraíso Escondido’ foi um show das diversas expressões artísticas!!!! Mais que uma exposição e um espetáculo, foi uma homenagem à memória, à cultura e à riqueza humana de um território. Esta região merece continuar revelando seus encantos.

Realização: Governo Federal através do Ministério da Cultura e lei Aldir Blanc

Apoio: Governo do Estado através da Secretaria de Estado da Cultura

Produção: Egger Consulting

Informações sobre o povoado de Rampa

Localização: município de Humberto de Campos, na região dos Lençóis Maranhenses, no norte do estado do Maranhão. O município integra a mesorregião Norte Maranhense e a microrregião dos Lençóis Maranhenses.

Área territorial do município: de aproximadamente 1.714,625 km², com população de cerca de 25 mil habitantes segundo o Censo 2022 do IBGE.

Geografia da região: apresenta relevo predominantemente plano e baixo, típico das áreas costeiras maranhenses, favorecendo a existência de campos inundáveis, igarapés, manguezais e lagoas sazonais. O clima é tropical quente, com períodos chuvosos e secos bem definidos, característica comum do litoral norte maranhense.

Vegetação do município: composta por formações de Cerrado, vegetação costeira, áreas de manguezal e ecossistemas de transição entre o litoral e o interior do Maranhão. As paisagens locais apresentam campos abertos, vegetação rasteira, áreas alagáveis e forte influência dos ventos litorâneos.

Economia: pesca artesanal, agricultura familiar e extrativismo, atividades tradicionais presentes em grande parte das comunidades rurais do litoral maranhense.

Minicurrículo: JOSIMAEL CALDAS: pedagogo, graduado pela universidade estadual do maranhão. capacitação em projetos culturais pela fundação Getúlio Vargas. Professor de artes cênicas, ator e diretor teatral. É membro da Academia Atheniense de Letras e Artes – ATHEART, cadeira nº 10, tendo como patrono o conterrâneo Humberto de Campos, e membro da Sociedade de Cultura Latina do estado do Maranhão.

ENTREVISTA

1 – O QUE TE MOTIVOU A ORGANIZAR A EXPOSIÇÃO E ESPETÁCULO “RAMPA, O PARAÍSO ESCONDIDO”?

Josimael Caldas: A motivação para organizar a exposição e o espetáculo “Rampa, o Paraíso Escondido” nasceu a partir da realização do longa-metragem documentário Josimael Caldas: A Jornada de Um Artista no Teatro Maranhense”.
Durante o processo de gravação do documentário em Rampa, minha terra natal, o encontro com as paisagens, as belezas naturais e os modos de vida da comunidade, despertou um novo olhar sobre esse território tão rico em memória, cultura e afetos. As imagens registradas durante as filmagens revelaram um lugar de grande beleza: o rio Maparí, os caminhos, a vegetação, os espaços de convivência e a relação harmoniosa entre o povo e a natureza.

Essas fotografias ultrapassaram o registro documental e passaram a contar uma história própria, inspirando a criação de uma exposição que pudesse apresentar ao público a essência e os encantos de Rampa.
A partir dessa inspiração visual, surgiu também o espetáculo teatral, como uma forma de transformar essas memórias em poesia, movimento e emoção. Em cena, Rampa ganha voz e se apresenta como território vivo, revelando suas tradições, sua fé, sua ancestralidade e a força de um povo que mantém suas raízes.

Assim, a exposição e o espetáculo “Rampa, o Paraíso Escondido” tornam-se desdobramentos do documentário, ampliando sua narrativa e compartilhando com o público a beleza de um lugar que muitas vezes permanece desconhecido, mas que guarda histórias, paisagens e sentimentos que merecem ser revelados e preservados.
É uma homenagem à minha terra natal, uma celebração da memória e uma forma de mostrar que Rampa não é apenas um lugar no mapa: é um território de identidade, pertencimento e encantamento.

2 – QUAL FOI A RECEPTIVIDADE PELOS MORADORES DO POVOADO DE RAMPA?

Josimael Caldas: A receptividade dos moradores de Rampa e dos humbertuenses foi extremamente positiva e marcada por muita emoção e sentimento de pertencimento. O público recebeu a exposição e o espetáculo “Rampa, o Paraíso Escondido” com encantamento, reconhecendo nas imagens, na narrativa teatral e nas memórias apresentadas a riqueza de sua própria história.

Muitos espectadores se emocionaram ao ver a beleza das paisagens, dos rios, da natureza e dos elementos culturais que fazem parte do cotidiano da comunidade. Para os rampenses presentes, a experiência representou um momento de valorização da sua identidade, de reconhecimento das suas raízes e de orgulho por ver sua terra natal apresentada artisticamente.
Percebeu-se no olhar do público a conexão afetiva com o território: as lembranças da infância, os costumes, a fé em São Sebastião, os encontros comunitários e a relação com a natureza despertaram memórias coletivas. A exposição e o espetáculo não foram vistos apenas como uma apresentação artística, mas como uma homenagem à história e à vida de um povo.

A resposta dos moradores de Rampa e dos humbertuenses reforçou a importância de iniciativas que valorizam a cultura local, fortalecem o sentimento de pertencimento e revelam ao público a beleza de um lugar que carrega uma grande riqueza humana e cultural.

Viva Josimael Caldas!!!

Renata Barcellos

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