Engenheira civil e administradora, Maria Suely publica livro sobre gestão sustentável
Maria Suely Farias Cunha
Obra lançada em português, espanhol e inglês apresenta estudo desenvolvido na PUC e propõe que a formação de uma sociedade sustentável começa na família, passa pela escola e se fortalece nas atitudes individuais
Uma pesquisa desenvolvida ao longo de 15 anos sobre a formação de gestores sustentáveis ganhou formato de livro e artigo científico e acaba de ser publicada em português, espanhol e inglês. A obra é assinada pela engenheira civil e administradora Maria Suely Farias Cunha e apresenta a educação como elemento central para a construção de uma sociedade comprometida com o desenvolvimento sustentável.
O estudo foi realizado durante a trajetória acadêmica da pesquisadora na Pontifícia Universidade Católica (PUC) e permaneceu inédito por mais de uma década. Segundo a autora, a decisão de adiar a publicação foi estratégica. O trabalho permaneceu como uma espécie de “cápsula do tempo”, aguardando o momento em que a sustentabilidade deixasse de ser um tema restrito ao meio acadêmico para ocupar espaço nas discussões globais.
Um estudo à frente do seu tempo
Quando iniciou a pesquisa, Maria Suely explica que a sustentabilidade ainda era pouco debatida nas universidades. O objetivo era compreender de que forma a educação poderia formar gestores capazes de equilibrar crescimento econômico, responsabilidade social e preservação ambiental.
A pesquisa evoluiu para uma reflexão mais ampla. Em vez de limitar o conceito de gestor sustentável ao ambiente corporativo, a obra sustenta que qualquer cidadão pode exercer esse papel ao administrar recursos de maneira consciente e assumir responsabilidade por suas escolhas.
A sustentabilidade começa em casa
Um dos principais eixos do livro é a defesa da educação como fundamento da consciência ambiental.
De acordo com a autora, os primeiros valores relacionados ao respeito à natureza são construídos no ambiente familiar. A escola amplia esse aprendizado por meio do conhecimento científico e da formação cidadã, enquanto as experiências vividas ao longo da vida consolidam comportamentos responsáveis.
Essa integração entre família, escola e sociedade, segundo a pesquisadora, é indispensável para formar gerações comprometidas com a preservação ambiental.
Uma responsabilidade compartilhada
A publicação também procura romper com a ideia de que a sustentabilidade depende apenas de governos, empresas ou grandes organizações.
Para Maria Suely, pequenas atitudes individuais possuem impacto coletivo e representam uma das formas mais eficazes de preservar os recursos naturais para as próximas gerações.
Entre as reflexões presentes na obra, uma sintetiza essa proposta:
“O meio ambiente pode sobreviver sem os seres humanos, mas os seres humanos não sobrevivem sem o meio ambiente.”
A frase resume a defesa de que ampliar a educação ambiental desde a infância é uma necessidade para garantir o futuro da humanidade.
Reconhecimento internacional
Além da publicação em português, espanhol e inglês, o trabalho já recebeu reconhecimento internacional.
Segundo a pesquisadora, a obra foi contemplada com o Prêmio Latinidade, concedido em 12 países, e também está inscrita na atual edição do Prêmio Jabuti, uma das principais premiações da literatura brasileira, onde aguarda o processo de avaliação.
Educação como legado
Para Maria Suely Farias Cunha, o lançamento da obra representa mais do que a publicação de uma pesquisa acadêmica. A expectativa é contribuir para ampliar o debate sobre educação ambiental e incentivar a formação de lideranças capazes de conciliar desenvolvimento, responsabilidade social e preservação do meio ambiente.
A autora acredita que somente por meio da educação será possível construir uma sociedade mais consciente, preparada para enfrentar os desafios ambientais e comprometida com as futuras gerações.
Quem é Maria Suely Farias Cunha?
Engenheira civil, administradora e técnica em Química, Maria Suely Farias Cunha é mestre e doutoranda em Ciências da Educação pela Wisdom of Christ University, nos Estados Unidos.
Possui especializações nas áreas de educação, gestão, perícia, segurança do trabalho, avaliação patrimonial e sustentabilidade, além de MBA em ESG e Negócios Sustentáveis pela Universidade de São Paulo (USP).
Também atua como diplomata civil cultural, é comendadora, embaixadora da paz e integra academias de ciências, artes e literatura no Brasil e no exterior.
‘Recital poético en honor al Círculo de Poetas Turrialbeños‘
Carlos Javier JarquinEn la fotografía posan los cofundadores del “Círculo de Poetas Turrialbeños”. De izquierda a derecha: Laureano Albán (1942-2022), Jorge Debravo (1938-1967) y Marco Aguilar (1944-2023). Imagen mejorada mediante ChatGPT. Edición: 21 de julio de 2026.
Este pasado 17 de julio el Grupo de Poetas Luciérnagas, Marco Aguilar la Escuela de Poesía Proyecto Luciérnagas Poeta Marco Aguilar, en colaboración con el Club de Lectura Marco Aguilar, de la Municipalidad de Turrialba, realizaron un emotivo recital poético en honor a los poetas turrialbeños; Jorge Debravo (1938-1967), Laureano Albán (1942-2022) y Marco Aguilar (1944-2023), quienes fueron los cofundadores del “Círculo de Poetas Turrialbeños” en 1959. Primera asociación literaria costarricense.
Al evento asistieron la MSc. Magda Zamora, regidora municipal. El Dr. Carlos Hidalgo Flores, Alcalde de Turrialba y Doña Vilma, viuda de Marco Aguilar.
De los anfitriones de esta actividad el poeta Anthony Chaves Sandoval, lector del grupo Club de Lectura Marco Aguilar, leyó una semblanza de Jorge de Bravo y uno de sus poemas.
Los integrantes del Grupo Poético Luciérnagas, que asistieron a este evento fueron: Alexander Anchía Vindas, July Quesada Luis Alejandro Campos, Catalina Gaviria y Malquin González Mena.
Alexander Anchía Vindas, Director del Grupo de Poetas Luciérnagas, durante el evento. Fotografía: 17 de julio de 2026. Cortesía de Alexander Anchía.
Para conocer un poco más de este evento nos hemos contactado con el poeta Alexander Anchía Vindas, Director del Grupo de Poetas Luciérnagas.
¿En qué consistió el recital que realizaron el 17 de julio de forma presencial en Turrialba?
Fue una iniciativa conjunta del Club de Lectura Marco Aguilar y del Escuela Proyecto Poético Luciérnagas-Poeta Marco Aguilar. El recital era un homenaje al Círculo de Poetas Turrialbeños, primera institución literaria a nivel de Costa Rica, cuyo legado sigue esparciéndose por todo el país y más allá.
¿Por qué eligieron esa fecha?
Honestamente eso fue una idea mía. El medio año tiene una mística, y normalmente las mejores actividades no ocurren a medio año, al menos en Costa Rica, todo se queda para los meses de Agosto a Noviembre o de Enero a Mayo. Como Director de la Escuela ocupaba que los discípulos o Poetas en Proyección tuvieran chance de ver y medir las diferentes instancias literarias. A mí me quedó excelente, acabo de celebrar mi cumpleaños y para mí en lo personal la parte más linda del año es la Mitad del Año.
¿Cuál considera usted que ha sido el mayor legado del “Círculo de Poetas Turrialbeños”?
El mayor aporte es haber sido el decano y que del Círculo de Poetas Turrialbeños derivó en el Círculo de Escritores Costarricenses. Creo que ellos convencieron a todos los escritores la necesidad de agremiarse de juntarse. Ellos impusieron a nivel nacional el término “Tallerear” como una escuela en vivo para confrontar, someter y mejorar las propuestas poéticas. De hecho en el recital se leyó un poema de cada uno de los 3 miembros originales del círculo.
¿Asistieron familiares de los poetas homenajeados?
Si asistió la viuda de Marco, doña Vilma de Aguilar, quien forma parte del Espacio Club de Lectura Marco Aguilar, probablemente llegarían otras personas, pero el tiempo lluvioso, debido a la peligrosidad de la crecida de ríos, dificultó la llegada de más cantidad de personas.
¿Qué significa para Luciérnagas homenajear a estos destacados poetas costarricenses?
Creo que significa un gancho para consolidar la identidad, de quiénes son y a quién se quieren parecer. No me lo preguntas ahora, pero le incorporamos el nombre de Marco Aguilar, por que de los tres fue el que estuvo más tiempo en vida con todos, siempre estuvo vinculado a Turrialba, no quiso salir de su querida ciudad, siempre fue una persona abierta y no se le subieron los sumos de que por ser poeta tenía cierto “Pedigree” o “ sangre azul”. Tristemente este es un mal que ocurre en un país pequeño como Costa Rica, donde pululan las argollas, camarillas y amiguismos que monopolizan los concursos, las editoriales, las becas literarias. Marco no se sumó, ni apoyó ese tipo de matráfulas.
La noche llega como cuando llegan los amantes besándose palpándose gastándose chiche en las paredes deslizándose por los corredores tocando las aldabas husmeando las ventanas metiéndose por las rendijas. Llega con zapatos rojos de tacones altos silencio de ojos como el interruptor cuando se apaga la luz los labios pura incandescencia el cuerpo carne oscurecida con olor a envolturas de chocolate parisino.
Cuando llega se adueña de nuestros aposentos del poema amor que el día fue pura coca-cola la noche se come la ciudad entera un loco con las sombras hace barcos de papel para cruzar los mares un ángel azul pasa por el ojo de una aguja y entra al reino de los hombres sobre las sábanas de mi lecho pétalos de amapola pisadas de camellos milenarios…
Cuando está aquí cuando ya nos tiene una corona de vinos nos desangra las sienes.
La noche péndulo en el reloj de la vieja catedral suena sonidos duros fríos al abrirse las mismísimas puertas de colores subterráneos golpes fuertes para despertar a Dios de su silencio.
Sombras de luz la noche para ver el nacimiento la muerte la opereta negra la danza de su vientre oscuro.
Sólo ella el minotauro que nos atrapa en este laberinto de concreto la pequeña reina que me da su imperio los cuerpos en pleno gozo la misma pequeña reina Isabel sentada al borde de mi cama leyendo este poema…
Mario Antonio Rosahttps://gemini.google.com/app/73456a82871148a4?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all
La piel toca, los labios huyen en un día ecuatorial de cicatrices solitarias y una hoguera continua se deslumbra en los ojos en la gran cosecha de calor y árboles quietos
pienso lento
siento dolor, a veces lejanía, campo largo, extraño la tierra de la lluvia, las cimas grises que imitan la escala del espejo, voy sanando dormido con ese amor que aprieta, ese amor de perfiles que supura la gran noche de su aliento
alta mar y ganas de llorar
no, cerraste los ojos en mi espalda huiste, luego volver resucitado, echar el corazón, remar odios, somnolencia, vértigo y luego felicidad así las cosas en este desierto que cava el cielo tantas, tantas cosas con su escama de miedo pero me volveré a desnudar bajo tu sueño, tu imperio corto, ese abecedario donde las gentes se cobijan
intento estar recién nacido
de pronto he escrito esto en forma de abanico, pronto es mediodía, todo desaparece, incluso tus huellas, livianas como arena joven, en corriente ciega, invadiendo contra nadie, de estrellas bajas, soledad,
una extraña quietud, de esas que abraza cuando todo se ha perdido.