¿Por qué lo que vino literariamente después del Boom no fue tan exitoso?
Alexander Anchia Vindas
‘¿Por qué lo que vino literariamente después del Boom no fue tan exitoso?’


Introducción
El fenómeno literario conocido como “El Boom Latinoamericano” parte la historiografía de la literatura en dos partes cual si fuera la historia Antes o Después de Cristo para el mundo con una cosmovisión occidental.
No obstante, antes del “Boom” ya existía una identidad, ya existía un canon de obras, ya existía una cosmovisión latinoamericanista de la realidad. Tal consolidación se comenzó a gestar incluso desde antes de las Independencias con autores latinoamericanos inmersos en la Literatura Española tales como: Garcilaso de la Vega, Sor Juana Inés de la Cruz, Ruiz de Alarcón y Leopoldo Lugonés por citar algunos de ellos.
Seguidamente con el romanticismo latinoamericano, por ejemplo, la novela María de Jorge Issacs, luego el naturalismo y realismo con otras obras, hasta que se consolidó el Realismo Mágico base previa para el Boom
Pero si fue durante el Boom el que le concedió un foco mediático a la literatura Latinoamericana.
¿Qué es el Boom?
El Boom Latinoamericano fue un fenómeno literario que surgió en la década de 1960 y se consolidó en los años 70 y se extendió en sus postrimerías hasta entrada la década del 2000 con sus últimos autores. Se caracterizó por la difusión internacional de la narrativa latinoamericana. Se trató de un movimiento editorial y cultural que permitió que escritores de la región alcanzaran reconocimiento mundial, transformando la percepción de la literatura en español.
El Boom se originó por varios factores:
La modernización editorial en Europa y América, que facilitó la publicación y traducción de obras.
El interés creciente en realidades políticas y sociales de América Latina, en un contexto de dictaduras, revoluciones y tensiones de la Guerra Fría.
La aparición de nuevas técnicas narrativas influenciadas por el modernismo europeo y el realismo mágico.
Los autores del Boom están plenamente identificados pero el Boom fue un fenómeno editorial, una brillante idea de editores en España que ayudaron a consolidar una literatura muy diversa e importante que se venía produciendo en el lado Oeste del Atlántico. Sin la labor de Carmen Balcells y editores como Carlos Barral, la narrativa latinoamericana difícilmente habría alcanzado la proyección mundial que logró en los años 60 y 70.

El Post boom
Surgió como respuesta y evolución del Boom, principalmente se dio a partir de los años 90s. y algunos de ellos permanecen hasta nuestros días. Estos movimientos se caracterizaron por diversificar las voces, simplificar las estructuras narrativas y abrir espacio a temas antes marginales. Los temas y motivaciones han variado.
Algunos de esos movimientos del Post boom son: Macondo, narrativa histórica, literatura de migraciones, sexualidad y marginalidad, experimental, narcotráfico y novela negra latinoamericana.
Autores hay muchos, pero por citar a algunos autores sobresalientes en diferentes épocas algunos con actualidad previa a la llegada del siglo XXI y otros que permanecen hasta nuestros días se puede citar a Roberto Bolaño, Cesar Ayra, Isabel Allende, Laura Esquivel Álvaro Mutis, Jorge Bucay, Fernando Vallejo, Mario Bellatin, Jorge Volpi, Daniel Sada, Cristina Rivera Garza y Juan Villoro.
No obstante, si en esencia la literatura latinoamericana continuaba con su intensidad de conflictos, su maestría a contar historias, su rigor literario y su vocación de mantener una narrativa-cosmovisión latinoamericanista ¿Por qué decayó su atención?
Evidentemente después del año 2000 al concatenarse también con el fallecimiento paulatino de las figuras del Boom, no es posible otorgar a una única razón la desaparición del foco mediático mundial sobre la literatura latinoamericana.
Particularmente el autor de esta pequeña reflexión se atreverá a señalar varias razones para esa desaparición del foco mediático sobre la literatura interamericana:
a) Fallecimiento de las figuras del Boom. Evidentemente si un movimiento se centró en algunos de esos autores, una de las razones es su desaparición paulatina. Los nuevos autores no han superado; o, no han logrado cautivar a los lectores lo suficiente, tal como lo hicieron los autores del Boom.
b) Los movimientos del Post boom han sido más localistas, menos coordinados en el tiempo y generaron menor uniformidad en cuanto a estilo y tramas. Los autores tendieron a aislarse, y esos movimientos no tuvieron homogeneidad en cuanto a sus orígenes, postulados literarios y fechas.
c) La tecnología modificó las formas de acercarse a la lectura. Evidentemente la incursión de leer libros en línea con formatos como e-pub, pdf. El uso de tables y la incursión del libro electrónicos o audio libros, generó en ciertas generaciones alejamiento de la lectura al no comprender el uso de esos dispositivos y tipos de archivos. En tanto tampoco para las generaciones de Y o Z, tales dispositivos no derivaron en un aumento masivo de la lectura
d) El ciudadano posmoderno es más “light” en cuanto a sus gustos y preferencias: Tal como lo esbozó Zygmunt Bauman en su libro de la modernidad líquida o posmodernidad. Como lo dijo luego Vargas Llosa en su ensayo de la Civilización del Espectáculo, pasamos a un tipo de ciudadano del mundo, menos consciente, individualista y conformista con una literatura más light; o una ausencia total de la lectura. El ciudadano posmoderno estudiado tiende a ser más tecnócrata y enfocado más en su campo directo de trabajo, privándose del resto de lo que ocurre a su alrededor
e) Algunas propuestas fueron pensadas más para un ciudadano más light y no lograron universalizarse, tal como en el caso de la novela de narcotráfico que al pensarse para guiones de película o telenovelas latinoamericanas no derivó en universalización.
Conclusión
La literatura latinoamericana cuenta actualmente con una identidad consolidada, cuenta con una propuesta conocida, con una reinvención en curso; no significa que al no tener el foco mediático no sea una literatura exitosa. Actualmente la literatura hispanoamericana se debate entre un crecimiento propio, acorde a su historia previa de rigor, estética, principios y valores como lo fue otrora a lo largo de sus distintas épocas y conocimientos.
O, por una propuesta más inmediata que responda más al tipo de ciudadano promedio de la posmodernidad, el cual busca textos más inmediatos, ojalá algunos de ellos se puedan entender desde el teatro, el cine o la televisión.