Mi paz sin Elpis

María Beatriz Muñoz Ruiz: ‘Mi paz sin Elpis’

Maria Beatriz Muñoz Ruiz
Maria Beatriz Muñoz Ruiz
Imagem gerada pelo ChatGPT - https://chatgpt.com/c/69e4015f-6a78-83e9-b4a2-3e09d2621e9a
Imagem gerada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/c/69e4015f-6a78-83e9-b4a2-3e09d2621e9a

Cuando la gente que me rodea descubre mi cara oculta de escritora y mi largo recorrido literario y periodístico, siempre me dicen: “Seguro que con alguna de tus novelas te haces famosa”. Yo sonrío y respondo que no me importa nada de eso; soy feliz escribiendo y haciendo feliz a mis lectores o, como yo digo, “soy feliz repartiendo felicidad”.

A todo el mundo le sorprende mi falta de ambición. Lo que no saben es que una vez, hace años, soñé con ganarme la vida escribiendo; soñé con el mejor trabajo del mundo y, como poetisa romántica y autora de bastantes novelas romántico-eróticas, me imaginaba escribiendo bajo un precioso sauce, sentada sobre un verde y mullido césped mientras los últimos rayos del sol bañaban mi piel, acariciándome dulcemente.

Pero aquello dolía demasiado. Tuve que caerme muchas veces hasta comprender que mi alma necesitaba paz. No deseo danzar en la brusquedad de un río agitado; necesito la paz de un apacible y escondido lago en el que únicamente pasean dos hermosos cisnes que se demuestran su amor bajo la plateada luna.

Es difícil de explicar, pero mi paz está en no esperar nada ni del universo ni de la gente. Pocas veces lo he comentado, porque mi visión del mundo y de las personas puede interpretarse como pesimista, oscura y en ruinas. Y lo cierto es… que no os equivocáis.

Los que me conocen se sorprenden al leer alguno de mis poemas llenos de melancolía y tristeza soñadora cargada de realidad grisácea, más que nada porque siempre tengo una sonrisa para cualquiera, porque los que se acercan a mí saben que van a pasar un buen rato, porque amo a los animales y soy demasiado empática con los que sufren.

Es difícil de decir, pero sigo pensando que la humanidad es el error más grande del universo. Cuando observo las estrellas y la luna bailando entre las olas del mar, cuando el rojizo atardecer muere cada día invisible a la mirada de la gente y los árboles mecen sus hojas en una sensual danza… me siento pequeña y feliz por saber que lo soy; porque nos creemos poderosos y, sin embargo, cuando la naturaleza ruge, huimos aterrados.

Os voy a contar una historia de la mitología griega que seguramente conoceréis bien: todo comienza con un desafío a los dioses. Prometeo, un titán que sentía un gran afecto por los seres humanos, decidió ayudarlos robando el fuego sagrado del Olimpo. Su objetivo era que la humanidad pudiera calentarse, cocinar y progresar. Sin embargo, este acto de rebeldía enfureció a Zeus, el rey de los dioses, quien decidió que tal regalo no quedaría sin castigo.

Para vengarse, Zeus ideó un plan ingenioso: ordenó crear a la primera mujer, Pandora. Cada dios le otorgó un don especial para hacerla irresistible: Hefesto la moldeó con arcilla, Afrodita le dio belleza y Hermes le dio elocuencia y una curiosidad insaciable. Pero Pandora no era solo un regalo; era, en realidad, una “trampa hermosa” enviada para equilibrar el beneficio que el fuego había traído a los hombres.
Zeus envió a Pandora a la Tierra como esposa para el hermano de Prometeo, Epimeteo. Con ella envió una vasija sellada, advirtiéndole que bajo ninguna circunstancia debía abrirse. Zeus sabía que la curiosidad que él mismo le había dado a la joven terminaría por ganar la batalla.

Un día, incapaz de contenerse más, Pandora levantó la tapa. En ese instante, una nube oscura de males salió disparada: la enfermedad, el dolor, la envidia, el hambre y la vejez se escaparon para siempre, llenando un mundo que hasta entonces había sido perfecto.

Aterrorizada por lo que había hecho, Pandora cerró el recipiente lo más rápido que pudo. Cuando el silencio volvió, se dio cuenta de que algo golpeaba suavemente contra las paredes del fondo. Era Elpis, la Esperanza.

Aunque los males ya estaban sueltos por todas partes, la Esperanza se quedó dentro de la vasija como el único consuelo para la humanidad. Hay muchas teorías acerca de esto; algunos dicen que esto significa que, por muy difíciles que se pongan las cosas, los seres humanos siempre conservarán esa chispa interior que permite creer en un mañana mejor.

Mis teorías, como no, se asemejan a las ideas de mi filósofo preferido, Nietzsche. ¿De verdad creéis que los dioses pensaron en Elpis como algo bueno para los humanos? Yo pienso que Elpis fue el mayor de los males, la esperanza que hace que el pueblo torturado piense que habrá tiempos mejores, y ahí es donde entra la siguiente manipulación urdida con el tiempo para seguir controlando a los tontos mortales: la religión. Esa que promete riqueza y salvación en un reino que nadie ha visto, esa que premia al que sufre y padece, al humilde, al que tiene la esperanza de ser mejor una vez muera.

Un pueblo vigilado por Dios no necesita cámaras, no necesita leyes; es fácil de controlar. Cuando Dios muera, los poderosos tendrán un grave problema, pero mientras tanto, algunos seguirán guardando a Elpis en su pecho y otros la dejarán encerrada, mientras puedan, en el lugar más oscuro. ¿Y tú? ¿Piensas que Elpis fue una bendición o una maldición?

Maria Beatriz Muñoz Ruiz

Voltar

Facebook




Exploração

Loide Afonso: Poema ‘Exploração’

Loid Portugal
Loid Portugal
Imagem gerada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/c/69d3c4c4-e608-83e9-8477-1fbb3b8a011d

Vulcão tremendo
Como pingos de chuva

Carros e pessoas
Andando
Cheios de tremuras
Mas tu queres que eu vá?

A beleza da luz
Apaga a fome
Aparente da luz

Tudo parece torto em África
Mas não é
Não acredites em tudo
Não
Nem tudo é como ouves

Tem guerra
Mas a paz reina
Não se compara
Com os outros

É mulher que dá tudo
Pra ver seu Homem
Bem, e no final
Se arrepende

Alimenta os outros e fica com resto
Oh! África
Até quando?

Quando vais te revoltar?
Chorar?

Loid Portugal

Voltar

Facebook




A seiva verdadeira

Pietro Costa: Poema ‘A seiva verdadeira’*

Pietro Costa
Pietro Costa
Imagem criada pelo ChatGPT - https://chatgpt.com/c/69cb1414-d2c4-83e9-be4b-9c076a87eb45
Imagem criada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/c/69cb1414-d2c4-83e9-be4b-9c076a87eb45

No peito humano, arde a chama inquieta,
As beligerâncias são relâmpagos tardios,
Mas a paz, conforme nascente pura e reta,
Há de eclodir em silêncio sobre pátios frios.

Erguem-se muros alicerçados na vaidade,
Estrugem mísseis como trovões sem lume;
Porém, a paz, com sua alvinitente claridade,
Tece límpidos horizontes no tear do costume.

É a ponte que transpassa os vendavais,
O cântico que o desamor não alcança,
O fruto que amadurece lá nos quintais
da esperança, na qual o futuro balança.

Ó venturosa aurora, eterna e sem fronteira,
flor plácida e impoluta, acima da destruição,
seja nesse mundo insosso a seiva verdadeira,
raízes rijas e porfiosas na alma e no coração.

* 2º lugar no Concurso Maria Firmina dos Reis 2025, tema ‘A Paz’,
pelo Institut Cultive Suisse Brésil
.

Pietro Costa

Voltar

Facebook




A função do amor

Dorilda Almeida: Poema ‘A função do amor’

Dorilda Almeida
Dorilda Almeida
Imagem gerada pelo ChatGPT – https://chatgpt.com/c/69c0c9bd-7e74-83e9-acf3-dbad79871352

Quando o amor existe
Fazemos qualquer coisa
Para estar perto
Da pessoa amada
Podem existir brigas
Desavenças
Falta de união familiar
Ao continuar juntos
Tudo se acalma
A função do amor
É assumir
E gritar para o mundo
Eu estou aqui
O amor existe
Entre nós
Nada mais importa
A paz retorna
O amor supera
E a vida segue.

Dorilda Almeida

Voltar

Facebook




A paz de amar

Denise Canova: Poema ‘A paz de amar’

Denise Canova
Denise Canova
Imagem criada por IA da Meta

Amar traz paz

A paz de te amar

Tão boa essa paz, que eu quero viver

Ao teu lado, todos os dias.

Dama da Poesia

Voltar

Facebook




Paradoxos

SAÚDE INTEGRAL

Joelson Mora

‘Paradoxos: o encontro entre opostos que nos cura’

Joelson Mora
Joelson Mora
Imagem criada por IA do Bing em27 de outubro de 2025, às 7:30 PM
Imagem criada por IA do Bing em27 de outubro de 2025, às 7:30 PM

Vivemos cercados de paradoxos, e neles, muitas vezes, está o segredo do equilíbrio.

Queremos paz, mas resistimos ao silêncio. Buscamos força, mas fugimos da vulnerabilidade. Desejamos amor, mas tememos nos despir das armaduras. A vida, em sua essência, é uma dança entre contradições que se completam.

Na saúde integral, compreender o paradoxo é fundamental.

Não há corpo forte sem pausa, nem mente tranquila sem desafio. É no contraste entre o esforço e o descanso, o fazer e o ser, que o bem-estar floresce.

Assim como o coração precisa contrair e relaxar para manter a vida pulsando, nós também precisamos aprender a alternar entre o movimento e a entrega.

O paradoxo do cuidar

Para cuidar do outro, primeiro é preciso cuidar de si.

Muitos profissionais, pais e líderes se doam até o esgotamento, acreditando que amor é sinônimo de renúncia. Mas o autocuidado não é egoísmo, é base.

Quem se respeita, se alimenta bem, respira, dorme, movimenta o corpo e silencia a mente, cria um ambiente interno fértil, capaz de irradiar saúde para o meio familiar e o ambiente de trabalho.

O paradoxo do controle

Controlar tudo é perder o controle.

Na busca por segurança, muitas vezes nos tornamos rígidos, fechados ao imprevisto, e a vida é feita justamente de incertezas.

Na saúde integral, aprender a fluir é tão importante quanto ter disciplina. Há dias em que o treino é pesado, e há dias em que o corpo pede leveza.

Saber ouvir esses sinais é sabedoria em movimento.

O paradoxo da presença

Estar presente exige desacelerar.

Vivemos conectados ao que virá ou ao que já foi, e esquecemos que o agora é o único tempo real onde a vida acontece.

Um simples café, um abraço, um pôr do sol, são terapias silenciosas quando vividas com atenção plena.

Desacelerar não é parar: é respirar para continuar com consciência.

Faça pausas conscientes no trabalho: um minuto de respiração muda o ritmo mental.

Escolha uma refeição do dia para ser vivida com calma, sem celular.

Caminhe observando o entorno, e não apenas o destino.

Exercite o corpo com gratidão, não como punição.

Antes de dormir, agradeça pelo que foi possível, e aceite o que não foi.

Essas práticas simples revelam o poder dos paradoxos:

descansar para produzir melhor, soltar para ganhar força, calar para escutar, e cuidar de si para cuidar do mundo.

A saúde integral é o caminho do meio, o ponto onde os opostos deixam de lutar e começam a cooperar.

No equilíbrio entre corpo, mente e espírito, descobrimos que o verdadeiro bem-estar não é ausência de conflito, mas harmonia entre contradições.

“A minha graça te basta, porque o meu poder se aperfeiçoa na fraqueza.”

(2 Coríntios 12:9)

E é nesse aparente paradoxo divino que aprendemos: a força da vida se manifesta justamente quando aceitamos nossa humanidade.

Joelson Mora

Voltar

Facebook




Chama do amor

Nilton da Rocha: Poema ‘Chama do amor’

Nilton da Rocha
Nilton da Rocha
Imagem criada pela IA do Grok
Imagem criada pela IA do Grok

Amor é chama oculta em madrugada,
um sopro que queima e não se vê,
é dor serena, doce e disfarçada,
ferida aberta que insiste em viver.

É ter no peito a paz e a tempestade,
querer distância e, ainda assim, buscar,
é carregar o peso da saudade
e nela, em silêncio, se encontrar.

É se render à força de um desejo,
mesmo sabendo o risco da ilusão,
é dar a vida inteira num só beijo,
e receber do nada a perdição.

Mas se é tormento e graça em uma só cor,
que mistério rege, em nós, tal favor,
se o próprio coração chama de dor
o que os lábios pronunciam como amor?

Nilton da Costa

Voltar

Facebook