Hermógenes L. Mora
‘Maternidad sin ADN: La fórmula de una vocación que trasciende la sangre’

Escribir desde Nicaragua es, por definición, vivir en un territorio habitado por el mito, la geografía volcánica y el rigor de la palabra. En este contexto, la literatura femenina nicaragüense no ha sido un fenómeno accesorio; al contrario, constituye la columna vertebral de nuestra sensibilidad estética y de nuestra memoria histórica. Tal como lo señala con precisión la profesora de la UNAN-León, Mariluz Urroz: «Nicaragua en particular se erige con un nicho de mujeres valientes y revolucionarias que han dejado una impronta indeleble en la historia del país». Esta certeza nos obliga a volver la mirada hacia el mapa de nuestras letras, un mapa trazado por mujeres que, desde las aulas, los escenarios o la gestión cultural, transforman el silencio en testimonio.
Es necesario destacar, en primer lugar, el tejido contemporáneo de estas creadoras que sostienen nuestra identidad. Pensar en la herencia de nuestras letras nos conduce de manera inevitable a celebrar la labor de la poeta y maestra universitaria Sobeyda Peñalba, cuya palabra se funde con el quehacer académico; de igual modo, nos deslumbra la delicadeza poética de la poeta, cantante y maestra, Ana Fuentes, en cuya obra la lírica y la melodía se vuelven una sola resistencia. Asimismo, es imperativo reconocer la experiencia y madurez creadora de la poeta Ninoska Chacón, junto a la incansable misión gestora de doña Brenda Martínez, quien a través de Fundación Poetas en Órbita ha sabido descentralizar la belleza y tender puentes estelares para la difusión literaria. Todas ellas, en efecto, configuran un coro de voces que sostienen el fuego de la creación en nuestra patria.
Ahora bien, es precisamente en este horizonte de mujeres imprescindibles donde se inscribe la figura de la poeta, matemática y profesora Jessenia Romero. En otras palabras, su vida y su obra no son hechos aislados, sino la continuidad de esa tradición que utiliza la palabra como una herramienta de refundación existencial. Jessenia Romero habita un cruce de caminos fascinante: la precisión exacta y abstracta de las matemáticas en armonía con la intuición sagrada de la poesía. Sin embargo, más allá de la brillantez de su intelecto, lo que define medularmente su paso por el mundo es su vocación docente; es decir, su elección de vida por el aula de clases como el verdadero territorio del alumbramiento humano.
De manera que las páginas que siguen no pretenden ser una simple acumulación de preguntas y respuestas. Más bien, esta entrevista —titulada con profunda hondura «Maternidad sin ADN: La fórmula de una vocación que trasciende la sangre»— es un ejercicio de justicia poética y memoria. A través de sus palabras, la profesora Jessenia nos demuestra que el amor y la enseñanza responden a una lógica superior que desafía las leyes de la biología. En definitiva, este diálogo es una invitación a descubrir cómo la literatura y la docencia se convierten, al final del día, en la fórmula perfecta para dar vida a través del espíritu. Por ello os invito a leer la entrevista para conocer un poco a la maestra y poeta Jessenia Romero.
1) ¿Cómo nació la idea de convertirte en profesora?
Cuando era niña jugaba a la escuelita con mis hermanos y primos, creo que era un deseo que tenía desde pequeña. Cuando egresé de la secundaria me había matriculado en una universidad privada para estudiar Contaduría Pública, pero resultó que esa carrera tenía poca demanda y la pasaron por encuentro, era mi deseo estudiar a diario así que retiré matrícula. En este punto entra en juego mi madre que me dijo: “o estudias magisterio o ya no estudias más” y pues, heme aquí convertida en una feliz maestra.
2) La siguiente es una pregunta un poco atrevida pero despierta curiosidad el que una mujer tan hermosa y tan preparada haya decidido dedicar su vida a la docencia, libre de ataduras. “¿Acaso fue en tu formación como normalista que comprendiste que tu maternidad no se daría en el hogar, sino en el aula?”
Realmente, jamás he sentido ese deseo vehemente que, cualquier mujer demuestra por ser mamá, pienso que mi madre tuvo que ver mucho en eso, puesto que, siempre me decía o los estudios o un novio y yo, elegí siempre estudiar.
3) Muchos ven la docencia como un trabajo; tú la ves como un proyecto de vida que sustituye la descendencia biológica. ¿Cómo fue el proceso de elegir «miles de hijos» sobre uno propio?
El cariño puro y desinteresado de cada niño que formé y eduqué fue el bálsamo que ayudó en ese proceso, pero, repito jamás sentí el deseo de ser madre biológica, sin embargo siempre vi como a unos hijos a mis estudiantes, incluso hubo un grupo al cual conduje por seis años consecutivos y todos me llamaban “mamá”.
4) A menudo se piensa que las matemáticas son frías, pero tú las llevas a otro plano con tus alumnos. Me llama la atención saber: ¿Existe una fórmula matemática para entender el asombro de un niño?
Interés + motivación + cariño que le muestra un maestro a cada niño que llega a su vida magisterial.
5) ¿Cómo ayuda el pensamiento lógico a una maestra a organizar el caos creativo y emocional de miles de niños a lo largo de los años?
Pienso que más que el pensamiento lógico, acá entra en juego el estado emocional y sentimental que demuestra el maestro hacia sus estudiantes, la comprensión y la atención que le brinda cuando acuden a él en busca, no solo de conocimientos científicos, sino de amor, consejos y unos brazos siempre abiertos dispuestos a sostenerlos .
6) También eres poeta y escritora, diríase que tienes el don de la palabra que alumbra el corazón de los alumnos. También estás por graduarte en Lengua y Literatura. Como poeta, ¿crees que enseñar a leer y escribir a un niño es una forma de «dar a luz» a su pensamiento?
Definitivamente sí lo creo, por mis manos pasaron muchos niños que no sabían leer y ya estaban en grados altos, fue esa paciencia y dedicación que les mostré lo que provocó un cambio positivo en ellos, y verlos ahora convertidos en profesionales me llena de orgullo y satisfacción, la lectura no solo abre puertas al mundo de la imaginación, sino que también abre las de la vida laboral.
7) Si tus estudiantes son tu legado, ¿qué versos o palabras esperas que ellos lleven grabados para siempre en su propia historia?
Esta pregunta me hace recordar aquellos versos de nuestro Panida Rubén Darío: “No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria, aspira, trabaja, tiende siempre hacia la altura” y son esas palabras las que deseo que graben y hagan efectivas en sus propias historias.
8) En todos estos años has visto pasar generaciones. ¿Cómo se siente ver que el tiempo pasa, pero tu vocación se mantiene intacta en el rostro de nuevos niños cada año?
Bueno, aunque actualmente no ejerzo como maestra de aula de manera permanente (laboro como asesora pedagógica), sin embargo, de vez en cuando me corresponde atender a grupos de todas las modalidades, desde niños de Educación Inicial hasta jóvenes de Secundaria y en ese momento se fortalece mi vocación y logro conectar con cada estudiante de manera sorprendente, siempre lo he dicho: una sonrisa amigable y sincera te acercará a tus estudiantes de manera certera.
9) Después de recorrer el camino de la tiza, el número y la palabra, ¿cuál dirías que es el elemento secreto de esa fórmula que te ha permitido trascender la sangre?
El amor genuino y sincero. Siempre que veo a un estudiante tímido, extrovertido, callado o muy inteligente, dentro de mi corazón se mezclan sentimientos como la ternura, la admiración y la alegría que hacen que vea a esos niños como hijos y por los cuales quiero hacer mucho para que superen sus miedos, fortalezcan su habilidades y talentos.
10) Preparaste y acompañaste a varios de tus alumnos para que participaran en concursos de Matemáticas. ¿Qué sentiste que obtuvieran lugares relevantes?
Ufffff una inmensa felicidad, mucho orgullo y gran satisfacción. Siempre lo dije, el trabajo lo realizó el estudiante y fueron esos días de preparación y constancia por parte de cada ganador lo que lo llevó a triunfar yo solo fui una guía en su proceso de aprendizaje.
11) ¿Existe un reto específico en el aula para un docente?
El de conectar emocionalmente con sus estudiantes, la base de todo éxito dentro del aula es que tus estudiantes te vean como autoridad, pero también como ese amigo al cual recurrir cuando las cosas no andan bien, porque una mente emocionalmente fortificada con facilidad adquirirá conocimientos con mayor prontitud.
12) Has escrito varios libros; ¿Qué temática abordas en ellos, son educativos, tienen enseñanzas implícitas?
Sí, cuatro para ser exactos. El primero y el segundo abordan cuentos infantiles con enseñanzas aparentemente para niños, pero que también trascienden a los adultos, para citar un ejemplo, escribí un cuento titulado “Reunión de desastres naturales”, cuyo mensaje es mantener el equilibrio en la naturaleza para evitar los fenómenos naturales y antrópicos y es una recomendación tanto para niños como para personas mayores.
13) He de suponer que continúas con el arte de escribir, ¿Estás escribiendo, tienes algún libro escrito que deseas publicar, qué temáticas abordas en él?
Hace poco terminé de escribir un libro al cual titulé Oculta oscuridad donde me introduzco al género negro, mmm, siempre he abordado el amor en mis poemas y temas sociales en mis cuentos, sin embargo, quise cambiar un poco mi formato y escribí doce relatos con temáticas fuerte que espero publicar pronto y sea aceptado por mi público lector.
14) Para cerrar esta entrevista, sería genial que nos compartas un poema o un pequeño relato de índole educativo o que hable acerca de tu decisión de no engendrar en tu vientre a un hijo pero sí ser madre de generaciones.
Tengo un recuerdo vívido e inolvidable con aquel grupo que me llamaba “mamá”, hubo un día una reunión de padres dirigida por la psicóloga del centro educativo donde laboraba, ella abordaba esos lazos filiales que deben de fortificarse a diario en todos los hogares. Como en cualquier reunión no todos los padres pudieron estar presentes por sus trabajos.
La psicóloga solicitó a los niños abrazar a sus padres, como seis estudiantes corrieron hacia mí y abrazaron llorando, fue el abrazo más tierno y sincero que he recibido en toda mi vida como docente, aquellos pequeños que me llamaban mamá, realmente me sentían como su madre.
Muchas gracias por la entrevista y por revivir en mí tantos hermosos recuerdos y valorar mi trabajo no solo como educadora, sino como poeta y escritora.

Jessenia Isabel Romero, poeta, educadora y escritora nicaragüense, nacida el 25 de agosto de 1982 en la ciudad de Chinandega, Nicaragua, hija de Rosario Romero.
Fue en el Colegio San Luis Beltrán, durante su tercer año de secundaria, donde descubre su vocación poética, escribiendo sus primeros versos dedicados a la amistad, la naturaleza y al amor maternal.
En 2003 se graduó como maestra de educación primaria en la Escuela Normal Darwin Vallecillo, en 2011 egresa de la licenciatura Matemáticas con mención en Computación. Actualmente cursa estudios en Lengua y Literatura.
Hermógenes L. Mora
- Maternidad sin ADN - 27 de maio de 2026
natural de Chinandega, Nicarágua, é poeta, escritor e professor de Língua e Literatura. Sua obra abrange poesia, ensaios e narrativas. Entre seus títulos publicados estão: Tabus and Realities: Utopias in Verse, publicado no Panamá, e Between Two Worlds, publicado na Nicarágua. Seu trabalho é permeado por realismo e profundo significado filosófico.Obras: A Plan to Escape; Tabus and Realities: Utopias in Verse; Six Stories for an Afternoon and a Cup of Coffee; Between Two Worlds; Psychological Torture: Chronicle of an Immigrant; Poems to the Heroes of the Revolution; The Divine Goldsmith, God of Preciosity e The Panamanian Roots of Rubén Darío

